Tuesday, July 21, 2009

El Erizo, Cap. 10 "Damisela en Peligro", Parte I

Este camino se hacía cada vez más frecuente en mi vida que hasta cierto punto daba miedo pensar que casi diario lo cursaba, esta sería la tercera o cuarta vez en menos de una semana, la música era insuficiente para alterar el ambiente, a pesar de cambiar constantemente de pista y dejar una que otra canción para que sonara un poco más que las demás, pero al final terminaba cambiándola de todos modos, eso era desesperante, y así solo deje que sonaran dos melodías completas, para cuando había llegado a mi destino.
Dejé el auto en un buen lugar de aparcamiento, incluso con sombra y eso estaba bien, pero aun había que caminar algunos metros para llegar al punto de reunión, lo extraño es que hasta el día de hoy no había notado lo frío que pueden llegar a ser los centros comerciales, ya que mientras afuera el calor era si bien apenas soportable el mall por otro lado era una hielera, tal vez era porque seguía sensible por estar enferma, pero me estaba congelando así, que antes de ir a reunirme con mi nueva amistad decidí comprar un sweater o algo para taparme, y esa tarea no fue tan sencilla, pues no podía evitar recordar a mi amiga Viridiana y su típico parloteo de moda en mi cabeza mientras intentaba escoger una prenda que por lo menos cumpliera la función, moda sobre comodidad, termine comprando algo que distaba mucho de cubrirme y que para ser sincera ni siquiera yo podía decir que era, solo sé que se veía bien.
Y así camine hasta el centro de la plaza, solo había que bajar las escaleras eléctricas, y mientras lo hacía podía admirar a la distancia la gente que estaba ahí, mis ojos comenzaron la búsqueda del susodicho, aun sin rendir frutos, había unos niños jugando con el agua, mientras su madre los vigilaba, algunos adultos mayores platicando, apoyando sus manos en los bastones con los que se ayudaban en la marcha, un grupo de niñas de alrededor de 15 años de edad que reían plácidamente, y finalmente di con él, a mi acompañante, verlo con otra luz era una experiencia diferente, pues difícilmente podría decir que era extraordinario, de hecho era tan común como cualquier otro chico, pero algo en el me volvía loca.
El notó mi presencia cuando estaba a punto de terminarse la escalera eléctrica, y a punto de llegar a la planta inferior, se puso de pie y me alcanzó justo cuando alcancé el suelo y me dirigí a él. Se inclino para saludarme de beso, pero tuve que detenerlo. Y ante su mirada de extrañeza dije – Soy un hervidero bacteriológico, créeme que no quieres eso en tu sistema.
Tengo un buen sistema inmune, además de algo me tengo que morir- Y como la primera vez que nos conocimos me robó un beso, y como en aquella ocasión no hubo resistencia los primeros segundos, hasta que tome la suficiente fuerza para separarme de él.
Dime una cosa, ¿siempre vas a hacer eso cuando nos veamos?- Pregunte un tanto molesta.
Es algo que está más allá de mi control – contesto mientras sonreía.
Por lo menos la próxima vez avisa para que yo esté lista, además creo sensato que por hoy no tengamos contacto boca-boca-
¿Entonces puro arrimón y nalgadas amistosas?- Preguntó mientras se reía de su chiste.
Que idiota eres- dije algo irritada.
Guau, tranquila esa no era la intención- Se acerco y me rodeo con sus brazos.
Lo que tú quieras, además estas enferma no- dijo suavemente en mi oído.
Pues sí, tú deberías saberlo- le dije.
Por eso te pregunté si querías seguir con esto, porque no lo sé- Dijo con seriedad.
Ya estoy aquí, y la verdad estoy que muero de hambre- dije para seguir con la idea de todo esto, cuanto más pronto se solucione este asunto todo mejor, había muchas cosas que yo quería aclarar con él.
Bien como tú digas- dijo casi inexpresivo.
Así caminamos a la zona donde se encuentran los restaurantes de comida rápida, y pregunte - ¿Por qué aquí y no un restaurante de los que están en la planta baja?-
Y él respondió un poco avergonzado – La realidad es que ando un poco corto de efectivo y esperaba que se te antojara algo rico y barato.
Me quede analizando la información – Pues tienes mucha razón, yo también ando corta de efectivo y la verdad tengo mucha hambre- y el solo hecho de recordar lo ridículamente cara que me salió la ultima ensalada que me zambe apenas una semana atrás, me revolvía el estomago.
Y bien ¿qué prefieres?- Contestó.
Pues como que tengo antojo de una hamburguesa- le contesté.
Así fuimos a un local donde preparaban hamburguesas, yo pedí una hamburguesa simple con papas y refresco pero el pidió una doble y con mil ingredientes que apenas y conocía, más papas y refresco grande, nos quedamos cerca para esperar lo que habíamos ordenado.
¿Y cómo está Viri?- Me preguntó, hablar de mi nueva mejor amiga era una cosa relativamente rara para mí.
Pues está bien- conteste no sabía que más decir, recordé que todos éramos amigos después de todo, así que me sentí segura de decir todo lo que sospechaba – Esta bien, sigue siendo ella misma la mayor parte del tiempo, pero sospecho que esta situación le afecta más de lo que ella deja ver.
Así que tu también lo percibes, eh- me dijo – Yo tampoco me trago ese cuento de que está bien, siempre está tan preocupada por lo que los demás piensan de ella que rara vez deja aflorar lo que siente, y cuando lo hace pues las cosas le pesan más.
Claro, por eso me pediste que le echara un ojo, y si lo comprendo- le dije.
Gracias por hacerme ese favor- Me dijo.
Pero a cambio quiero saber una cosa ¿Qué sientes tu por ella?- era una buena pregunta y además me iba a ayudar a saber más sobre la situación.
Supongo que ella ya te lo habrá contado, es la persona más insegura que conozco y a pesar de eso, encuentra la forma de sobresalir del resto, tiene un talento para eso, pero ella no lo ve así, y por esa razón nunca me arriesgaría a estar con ella, porque siempre me quedara la cuestión de que es si en verdad le importa, lo nuestro; solo una amistad le puedo ofrecer, porque tampoco la quiero dejar de ver, a pesar de todo la necesito.
¿En qué forma la necesitas?- le pregunte, apenas y lograba entender.
Como amiga, sabes que a veces necesitas alguien con quien hablar y ser quien realmente eres, y en ocasiones siento que las verdaderas amistades escasean o no existen, y en ella eso es diferente; sin embargo hay ocasiones en que esa línea que separa la amistad de algo más se distorsiona, es cuando todo se complica, pero supongo que lo hemos ido manejando bien.
Vaya, me dejas anonadada, pero entonces ¿Qué onda conmigo?- pregunté casi por inercia.
Sin que te molestes, lo mismo me he preguntado yo todo este tiempo, ha sido mi encrucijada.
¿Y entonces?-
Es lo que voy a resolver ahora mismo-
Pues yo creo que Viridiana ya te dio bastantes claves “eh brujo”, pero adelante supongo que puedes arrojarme tú mejor bola curva- En ese momento nuestra orden estaba ya lista para ser tomada, Rodrigo se levanto y fue por ellas, la suya superaba en muchos aspectos a mi pequeña hamburguesa a la que desenvolví cuidadosamente, mientras el por el otro lado lo hacía sin mucha precaución así iniciamos nuestra comida, mientras él hacía las preguntas y yo las respondía.
¿Qué piensas de mí?- Preguntó-
Obviamente no podía esperar preguntas sencillas, de hecho no sabía que preguntas esperar así que conteste con lo primero y lo poco que sabía del asunto- Que eres la persona más despreocupada y aventada que conozco, y a pesar de todo hay algo que no me deja confiar plenamente en ti.
¿Ese algo es Viridiana verdad?
Me reí – Obviamente, se lo debo.
¿Y si te gusto?- otra pregunta directa.
Aún es pronto para decirlo, me agradas pero te recomiendo que no fuerces las cosas.
Soltó una leve risa y volvió a arremeter ¿Y quién es Víctor?-
Hubiera sido genial ver la expresión que tendría mi cara ante aquella pregunta, hubiera palidecido, mis ojos hubieran brincado, no lo sabría solo sé que tarde un poco más en hablar – Bien, pues no creo que eso te importe, es algo personal y voy a tratar de resolverlo sola,- pones el dedo en la yaga justo cuando te había dicho que no forzaras las cosas – y aquí si tendré que preguntarte ¿de dónde sale esa pregunta?
Es que vi su comentario en internet y me llamó la atención, le pregunte a Viridiana al respecto, pero como te digo es una buena amiga, no entro en detalles, solo que quería oírlo de ti.
Pues es complicado, si es cierto fue mi “novio” cuando creía en las personas- Dije.
Pues al menos ahora creo que tenemos más en común de lo que crees-
¿A qué te refieres?- pregunté.
A mí también me cuesta trabajo creer en las personas- Dijo.
¿Y porque estás aquí? Insistí.
Soy un ingenuo igual que tú- Su cara sonreía pero después recompuso- ¿Oye estas bien?, desde que te pregunte por tu ex no recuperaste tu color.
En serio, pues me siento bien, normal- y me puse de pie, después de eso todo se nublo solo recuerdo que él se acercaba a mí, y ya no pude sentir nada más…

1 comment:

::.Pol.:: said...

la besó o se desmayóóó???
hahahahahahahhaaha o ya se murió? :S jajaja solo es una gripiita.. no hay que comer esas hamburguesas.. por lo menos cuando comió una ensalada no se murió o si??
haha y luegooooooooo?? que pasó después?!?!?!?!?!?!?!
wuaaaaaaaaaaaaaa!!!
pq publicaste tan tardeee eh!!