Thursday, December 31, 2009

La Ultima del Año

Pues si así es un año más que se nos escurre de las manos, pues es así que hacemos recuentos de lo que sucedio en año, si se cumplieron las espectativas o creamos nuevas, pues este año no fue tan malo, pero eso tan poco significa que fue perfecto, tal vez la fecha no es importante, y este año fue diferente porque puse en practica lo de que la felicidad esta en nuestras manos, pues de esperarla esta nunca llegará por si sola le hace falta un empujonsito, en fin lo mismo puede dar que funcione a que no funcione pero al menos así podriamos decir que lo intentamos.
Bueno y si cierta persona esta leyendo esto, quiero decir que no tome a mal todo lo que he escrito, de hecho ella solo fue mi fuente de inspiración, gran parte es solo resultado de mi imaginación y esto empezó solamente porque no tenía donde o cómo sacar todo lo que no podía decir, si a pesar de eso te molesta pues de todo corazón no era la intención lastimarte, de hecho todo lo contrario e una forma muy extraña de demostrarte lo mucho que te aprecio y te admiro, pues eres la inspiración y a quien le dedico esta obra, y si tienes razón en algo si no podemos lidiar con el amor no deberiamos tenerlo, pero pues dime que haces cuando ya te enamoraste.
Bueno que tengan un feliz año nuevo a pesar de todo lo que se vanga y tomen la vida en sus manos, que la felicidad no se crea ni se destruye.

Tuesday, December 29, 2009

El Erizo, Cap. 12 "Exiliada", Parte III

Pocos minutos después estaba frente a su habitación, el terrible cuarto de Alex, no sabía que esperar toque una vez, y de nuevo – Alex soy yo Mariana, necesito las claves para poder conectarme- se oyeron unos pasos y abrió un poco la puerta, y dijo – está bien pero esa información te costara una feria-
No seas infantil- replique.
No soy infantil, soy práctico para ser un empresario- me dijo.
Más bien un estafador, pero aun así te falta mucho- le dije.
¿Entonces traes la lana o no? – se interponía en mis asuntos.
No me hagas recurrir a mamá- Le dije.
Mamá no me atemoriza ya no tengo 12- me reto.
¡Mamá! - levante la voz.
En seguida se oyó el replicar de mi mamá- Ya se están en paz ustedes dos o ya verán
Está bien- Grito Alex -ya voy a dejar que hagas lo que quieras- me dijo sin animo
Y me dio la clave apuntada en un papel, era todo lo que necesitaba y me fui feliz a mi cuarto, me encantaba esta parte de pelear con los hermanos es casi un deleite hacernos sufrir, pero es algo que sucede solo con los hermanos, honestamente me daría mucho coraje si alguien o algo les hiciera daño o los hiciera sufrir, y yo se que ellos hacen lo mismo por mí, pues cuando Víctor me termino tanto Alex como Javier querían arreglar cuentas con el obviamente tuve que mentir algunas partes y echarle la culpa a varias cosas para que no se hiciera el problema más grande de lo que hecho era, desde entonces la relación entre Víctor y ellos empeoro aunque de por sí, no se llevaban muy bien que digamos.
Eso también me generaba conflicto, el asunto de Víctor ya tenía demasiados cabos sueltos, es evidente que el sujeto tiene algo que decir, eso siempre lo supe, pero lo raro aquí es que nunca me contacto a mi directamente, ahora la pregunta es ¿me interesa lo que tenga que decirme?, el solo hecho de que hiciera tan singular pregunta inclinaba la balanza de dicha encrucijada hacia el sí, así que solo era cuestión de tiempo, y si creo que tengo razón tarde o temprano me encontrara a mi así que no tenía caso prolongar lo inevitable.
Entre a mi cuarto el aparato encendido, entre las claves y el aparato tomo unos segundos para conectarse, me conecte a ver quien estaba disponible para platicar, nadie de los que me interesaban, ni Viridiana, ni Rodrigo, diablos Rodrigo hasta ahorita entendí lo que había pasado la noche anterior estaba tan metida en mi pena que no me di cuenta de que me porte muy grosera con él, con mayor razón tenía que hablar con él. Pero no están, de Viridiana lo entiendo, pero de Rodrigo tenía que hablar con él a cualquier costo, en ese momento llego una revelación, la red social, todos se van a enterar pero estoy desesperada, necesito hablar con él y con el otro sujeto, sin más escusa fui a la página de la red social primero a la de Rodrigo y deje mi comentario.
Mariana Comentó:
Siento mucho lo de la otra noche, no era yo de verdad que lo siento no sabes lo difícil que ha sido manejar esto yo sola, sé que es lo que me vas a decir y lo comprendo totalmente, espero que me perdones por no querer ver que te preocupas por mí, de verdad lo aprecio mucho TQ
Ahora afrontar lo que había que afrontar a Víctor si quería que esto se acabara de una vez lo ideal es no dejar clavos sueltos, al fin había llegado el momento de contestar el menaje que el mismo me había dejado hace unos meses atrás, no sabía que escribir así que intente contactar mi alma y lo que realmente deseaba
Mariana Comentó:
Pues a pesar de lo mucho que me he tardado en contestarte, no sé qué decirte, si tienes razón no sé cómo te atreves a hablarme después de que me hiciste sentir tan miserable, pero que crees que eso realmente no me importa, lo que me molesta es que sigas molestando a mi familia, así que te pido que seas más consciente en ese aspecto, si quieres hablar no te preocupes te escuchare, pero no te ilusiones solo te escuchare, ni siquiera hare comentarios, entendido.
Apenas acabe de escribir el comentario en su perfil, note que algo parpadeaba en la pantalla alguien me hablaba en el chat y no lo había notado, era el Gritos, había olvidado que aun estábamos entre semana, tal vez por esa razón no estaban todos conectados, así que mi único contacto por el momento era mi amiguito Gerardo.
Gritos dice: Hola mariana estas ahí?
Gritos dice: Espero que no estes muy ocupada
Mariana dice: lo siento es que estaba ocupada arreglando unos asuntos, que haces conectado ya no tienes nada que estudiar
Gritos dice: De momento no, de hecho solo tengo un examen pasado mañana y estoy repasando en internet, pero a tí como te fue
Mariana dice: Pues bien, me recibieron acogedoramente, hogar dulce hogar
Gritos dice: Casi no se nota tu sarcasmo, pero al menos entiendo porque vives sola
Mariana dice: Bah tu que sabes de eso, la verdad los extrañaba bastante, no te imaginas cuanto
Gritos dice: Ok te creo, pero bueno no importa que vas a hacer ahora
Mariana dice: Ay no se, tengo que pensarlo
Gritos dice: Ups perdon, en realidad queria preguntar que ibas a hacer en navidad
Mariana dice: Pues primero arreglar mis lios de pantalones, y despues pues a sobrevivir a la familia
Gritos dice: Jaja lios de parejas clasico, bueno ya me tengo que ir
Mariana dice: Muy bien que descanses bye
Gritos dice: Bye
Y el internet se quedo vació yo estaba bostezando mucho porque ya tenía mucho sueño y no era para menos ya eran cerca de las 12 de la noche y tuve un día demasiado largo, extrañaba arreglarme en casa, me prepare para dormir y me metí en mi autentica y verdadera cama, era tan confortable y tan suave, ya no quería pensar en nada más estaba cansada de todas las noches sin poder dormir estaba cansada en general de todo, y lo peor era que aun me faltaba mucho por delante, pero ahora en este momento lo quería era descansar, poner mi cabeza en la hielera sin nada que la lastimara para variar, no pude más en seguida caí rendida y no supe nada más del mundo, si la muerte es el sueño eterno, entonces no es tan malo morir.

Tuesday, December 22, 2009

El Erizo, Cap. 12 "Exiliada", Parte II

Entonces termine de comer para alcanzarlos, cando lo hice ya habían bajado casi todas mis cosas, solo alcance a cargar una maleta mediana, y a pesar de eso pesaba bastante, mi hermano Alex cargaba una de las pesadas y mientras la llevaba dentro exclamo al pasar a mi lado – ¿No manches que te trajiste los tabiques de tu escuela?
A lo que le respondí - No seas infantil, son solo piedras de los trabajos de geología-
La buena noticia para mí era que no habían hecho mención todavía de algunas otras cosas que eran obvias quizá lo importante era tratar lo que ya se había discutido en la mesa, estaba cavilando en eso cuando pronto se disiparon todas mis dudas, estaba mirando perdidamente mis maletas acomodadas inteligentemente en la sala de la casa, mi cuarto quedaba en la planta alta, así que tendría que subir una por una para desempacar, desgraciadamente mi mamá se me adelanto e inicio el desempaco antes de que yo pudiera robarme las maletas - Mariana mira cuanta ropa compraste, con razón te quedaste sin dinero, pero al menos es bonita- dijo con gran asombro mientras desplegaba las carísimas blusas con estridentes colores. – Ay mamá no seas exagerada- le dije mientras robaba la maleta que más vergüenza me daría que descubrieran, la que contenía la ropa de fiesta minifaldas, tops, y el terrible short con el que conocí a Rodrigo entre otras cosas. En ese momento sentí como mi hermano acariciaba mi cabello y finalmente dio un tirón leve de él, solo alcance a exclamar un poco de dolor y molestia y le pague a cambio con otro codazo en las costillas – ¡Auch! en ropa no es en lo único que gasto- dijo mientras se estremecía de dolor, de hecho perdió un poco de aliento con ese último golpe.
Lo cierto era que a pesar de que me había dejado crecer mi cabello, Viridiana hacia que me lo retocara cada cierto periodo de tiempo para que no creciera de forma vulgar, ahora que estoy en casa creo que Viridiana era la peor enemiga de mi cartera, porque aunque pagáramos las dos, muchas veces la que pagaba mucho por sus cosas era yo, primero la ropa, el cabello, las salidas, los antros que fueron 3 o 4 veces pero me hicieron desembolsar bastante y el gym, era demasiado para mi pobre tarjeta que podría jurar esta sobregirada, porque mis viejos habrían de darme una tarjeta.
Bueno la verdad, no nos dimos cuenta de cuando te volviste una mujer hija, de haberlo sabido antes tal vez te hubiéramos limitado el crédito como le dije a tu papa, pero en fin el tenía confianza en ti, pero sin duda alguna tienes espíritu de mujer- dijo mi mamá mientras sacaba más ropa de otra maleta, tome la ropa que ya había sacado y me disponía a llevarla a mi cuarto, si no hubiera sido porque el pusilánime de mi hermano me intercepto con uno de sus desvaríos de mini macho.
Nomás el dinero mama, también el coche tiene un montón de rasponsitos, no cabe duda que las mujeres son pésimas al volante – Eso fue la gota que derramo el vaso.
Aclaración idiota, esos rasponsitos que dices tú son de estacionamiento y fíjate bien porque hasta el auto de mi papa debe tener dos o tres, pero obvio como tú nunca has salido de este pueblo de pacotilla pues no sabes de esas cosas, p…
A ver ya niños, los dos se están quietos, yo como su madre sé que esto va a terminar en golpes, tu chiquillo vete a ver si ya puso la marrana, y deja que Mariana y yo terminemos de desempacar- Dijo mi madre cortando los insultos que usualmente son necesarios para encender el mal carácter de mi hermano Alejandro. Como él sabe que las cosas se ponen bastante feas si sigue con su necedad, se fue a perder a su cuarto muy probablemente encerrarse con su música o bien a jugar con sus juegos de video, lo que en cierta forma me recordaba a Chayo, tal vez sería buena idea conectarse más tarde para saber de ellos – Mamá, ¿hay internet en la casa?- pregunte instintivamente tras todo lo acumulado en pensamientos.
Si, aunque en realidad los únicos que lo utilizan son tu hermano y esporádicamente tu papá- Contesto un poco extrañada.
Ah, perfecto conteste- lo más natural hubiera sido que me hubiera conectado inmediatamente, pero preferí esperar por dos simples razones, la primera no iba a dejar que mi mamá desempacara todo sin mi presencia y segundo nadie en su sano juicio se conecta a las tres de la tarde.
Así me adelante rápidamente con algunas maletas a mi cuarto, ya estando ahí me asegure que mamá no viniera y rápidamente saque la ropa que más pena me causaba, el terrible short, desde aquella vez jamás me lo he vuelto a poner, me miraba con recelo desde la cama, rápidamente decidí a qué lugar de mi habitación iban a terminar estas prendas, afortunadamente durante mi estadio en la Universidad mi cuarto permanecía estático, tal como lo había abandonado, tal vez un poco de polvo acumulado pero a pesar de eso se veía que mi mamá mínimo limpiaba de vez en cuando obviamente respetando algunos espacios como cajones y mi closet, y sabiendo todo esto esos serían los lugares predilectos para dichas prendas, así que rápidamente las lleve a su nuevo hogar pues mi mamá no tardaría en subir con un paquete de prendas ya desenvueltas para que yo les dé un lugar en mi habitación, apenas guarde el ultimo top, mi mamá ya estaba abriendo la puerta de mi habitación, con cierta dificultad, corrí para abrir, entro cargando un bulto bastante grande de ropa y exclamo –Mariana ¿Por qué cerraste la puerta? A lo que conteste – lo siento tal vez la cerré sin fijarme- , al menos había desempacado la mitad de la ropa en la primera tanda, por lo que yo imaginaba que faltaba ya muy poco, y así era, ella me dejo para desempacar el resto de las cosas mientras lo que yo acomodaba lo que ella había llevado a mi habitación, ya llevaba gran parte cuando subió con la segunda tanda, esta vez menor que la primera a lo que pregunte – ¿Eso es todo? En seguida contesto en un suspiro – De ropa sí, pero aun faltan tus aparatos y otras cosas- muy bien ya faltaba poco y le dije sonriendo – Muy bien en cuanto termine con la ropa voy a acomodar eso- y así transcurrió tal vez una media hora más, quizá más tiempo cuando termine con la ropa. Baje a abrir las pocas maletas que quedaban y acomodar las cosas donde iban, los artículos de baño en el baño, los retratos sobre los muebles, los libros en mi viejo librero aunque tuve que ingeniármelas para que ocuparan poco espacio, y finalmente los aparatos eléctricos, mi enorme televisor y mi laptop. Estaba muerta no era muy tarde pero me estaba cayendo de sueño, la verdad era que me quería conectar con el resto del mundo pero también quería tomarme un respiro, no me decidía. En ese momento mi mamá toco a la puerta de mi habitación –Adelante dije- con la voz reflejando cierto cansancio.
Ay hija que diferente te vez a la niña que se fue de aquí hace algunos meses- me dijo.
Pues yo sigo siendo tu hija- Aunque tenía razón en lo del cambio.
Te ves, más feliz- me dijo mientras me abrazaba y me sentaba en la cama.
Lo estoy- le dije mientras dibujaba una sutil sonrisa.
Pero no lo suficiente, se lo difícil que es crecer, pero aquí siempre va a estar tu familia para apoyarte, no lo olvides Mariana- me dijo, me sorprendía tanto que me dijeran esas cosas, supongo que después de todo ellos sabían que siempre estaba afligida.
Bueno subí para avisarte que ya está la cena preparada – dijo mientras se adelantaba a la puerta y se adelanto para servir la cena, bueno al menos ya no tengo porque preocuparme porque hacer ahora iría a cenar.
Baje detrás de mi mamá cuando llegamos al comedor no me sorprendió ver tres lugares en la mesa inmediatamente hice la pregunta más obvia del mundo y cuya respuesta ya conocía- ¿No va a cenar mi papá?
No tu papá trabaja hoy de hecho solo se tomo unas horas más para hablar contigo pero desde hace rato se fue – Típica respuesta, al menos era bueno saber que el hombre se tomaba algo de su tiempo para sus hijos, y eso supongo que ya era algo.
Enseguida nos alcanzo mi hermano, pude notar que él pensaba lo mismo que yo, solo que el omitió la parte de las preguntas, quizá el ya estaba enterado, cuando mi mamá lo diviso en seguida exclamo – Adelante muchachos sírvanse que se enfría- después de eso poco se dijo durante la cena, y esta se desenvolvió como todas las cenas que yo recordaba.
Todo seguía igual no cabe duda, salgo del infierno para estar en el infierno que emoción, pero ahora tengo mucho en que concentrarme, de nuevo la lista de prioridades estaba en la mesa para ser rellenada, pero ahora tengo una ventaja con a que no contaba hacia un año, no tengo nada más que hacer, era evidente que la principal pregunta era la más complicada para hallarle una respuesta por simple que esta fuese ¿Ahora qué voy a hacer de mi vida?, lo que me sobra es tiempo y eso es una ventaja, y el problema es que me sobra tiempo, el no tener nada que hacer me va a volver loca, no voy a dar con una respuesta pronto, termine de cenar lleve mis platos a la cocina y los lave con cuidado, era sorprendente lo contrastante que éramos yo y mi hermano Alex, mientras yo me tardo horas en engullir un pedazo de pan, él ya había terminado su cena, y sus platos a medio lavar, los tome y los lave de nuevo, aunque en teoría no debería hacerlo pero en fin, una noche que yo lo haga no le va a hacer daño a nadie, después de todo esta noche la cena no la hicieron para mí sola, ya estaba terminado, no tenía sueño quería conectarme para despejarme un rato, me despedí de mi mamá y me encerré en mi cuarto, conecte el aparato y lo encendí, había que reconfigurar el internet, y eso significaban malas noticias.

Tuesday, December 15, 2009

El Erizo, Cap. 12 "Exiliada", Parte I

Y así emprendí la retirada sin mirar atrás, ya todo estaba empacado todo incluyendo mis recuerdos, transcurrían las horas y los kilómetros a la par y con mucha fluidez a pesar de que la ciudad era bastante grande, con esto todo lo que me rodeaba adquiría un tono cada vez más gris y triste, en parte porque se estaba nublando, ya estaba entrando a la carretera, pues mi casa quedaba por así decirlo un poco fuera de la ciudad, de repente empezó a llover, sería una coincidencia, usualmente amaba los días lluviosos porque pues en el “pueblo” donde crecí me recordaba muchos momentos felices, brincar en los charcos, explorar, el olor de la tierra y la hierba húmeda, era increíblemente relajante pensar en solo eso, sin preocuparse por lo demás, las cosas eran tan simples y tan tranquilas, ya estaba entrando al pueblo, y a mi casa, esta se podría decir que era grande hasta cierto punto, pues había que manejar aun mucho para llegar, pero ya estando enfrente de mi casa me estacione, estaba lloviendo con fuerza, y como traía todas mis cosas preferí esperar a que la lluvia perdiera intensidad antes de entrar, observaba desde mi ventana el ambiente semi-boscoso que me rodeaba, que buen lugar eligieron mis viejos para vivir, no entiendo porque me fui lejos de aquí, tal vez sí, mi relación con ellos este algo fracturada, pero no sería solo porque en el fondo yo quería que fuera así, el mundo allá afuera es bastante cruel y uno se puede perder fácilmente, ahora el problema es cómo voy a afrontarlos, mentir ya no es una opción, era obvio que tenía que ser honesta con ellos, lo cierto es que no sabría que esperar, eso es lo que me estaba matando en este momento, ¿qué es lo que voy a hacer?, no tenía caso seguir torturándome, así que le subí a la música que me había dado mi mejor amiga Viridiana eso logro distraerme algunos minutos; Recordar a Viridiana ahora me venía muy bien, de seguro en estos momentos debe de estar muy apurada por lo de su intercambio, que envidia y que gusto por ella, y yo que quería lograr algo similar pero no, estoy aquí con la cola entre las patas, en ese momento la lluvia empezó a ceder, decidí bajar de mi auto para poder entrar a mi casa y descansar, manejar tanto era algo bastante desgastante.
Me baje de mi auto y en dos pasos estaba frente a la enorme puerta de madera de mi casa, adornada por un enorme vitral en medio, de cristal cortado de modo que solo se podían ver siluetas a través de él, toque una vez el timbre, el ding dong de mi vieja casa inmediatamente encendió dentro de mí un sentimiento bastante extraño, por alguna razón empezaba a sentirme más segura, y no tardo mucho tiempo cuando una silueta se formo detrás de los cristales que adornaban la puerta de la entrada, estaba muy ansiosa porque abrieran la puerta pronto, el picaporte hizo un ruido y acto seguido la pesada puerta se movió lentamente hacia adelante desde mi posición, detrás de ella la persona que más había extrañado y de la que a pesar de todo sigo necesitando desesperadamente, mi madre me esperaba con una cálida sonrisa y con los brazos extendidos, como si me hubiese extrañado más a mí de lo que yo a ella, sin pensarlo dos veces me lance a sus brazos, y me solté a llorar como hace años no hacía, al final me sentía tan segura estando allí, sin darme cuenta mi mamá me arrastro hasta el comedor donde ya había algo de comida esperando por mí, y casi toda mi familia a excepción de mi hermano mayor se encontraban compartiendo los alimentos como siempre, estaba llorando de felicidad, mi papá se incorporo de la mesa y me tomo de los hombros y me dio un corto pero emotivo abrazo, y como pocas veces me invito a la mesa, le dije que quería bajar las cosas de mi carro y dijo con voz seria – Eso puede esperar, hace mucho que no te vemos, al menos acompáñanos a comer, y luego bajamos tus cosas anda ve a lavarte las manos.
Mientras me lavaba las manos y la cara porque aun seguía derramando algunas lágrimas me preguntaba, porque me trataban tan como si no hubiera sucedido nada, tal vez sonaría un poco sadomasoquista pero hasta donde yo recuerdo detalles como una baja nota eran más que suficientes para desatar un sermón de media hora y un castigo para toda la semana a consecuencia, bueno ese era el papá que yo recordaba, a lo mejor lo peor estaba por venir, tendría que estar preparada.
Me senté a la mesa poco tiempo paso antes de que iniciara el interrogatorio, solo que el iniciador de este me tomo por sorpresa Alejandro mi hermano menor ni falto ni tardo inicio el interrogatorio con una daga directa al corazón- ¿Ya tienes novio?
No, Alex, claro que no ¿por qué preguntas esas cosas?- casi automáticamente le solté un codazo de esos que lastiman a sus costillas, lo más gracioso es que el más pequeño de mis hermanos era mucho más grande que yo, de hecho tanto él como mi otro hermano Javier crecieron de más, para mi gusto y me hacían sentir desde hace algunos años como una enanita, a veces me llamaban la gnomo y eso me irritaba bastante.
Auch! – Exclamo mientras se sobaba con fuerza sus costillas lastimadas -yo nomas preguntaba porque el tarado de Víctor me ha preguntado.
¿Marcó aquí?, y ¿Qué te pregunto, qué dijo?- pregunte instintivamente, casi agitando a mi "pequeño" hermano.
Pues no mucho, solo hablo una vez y como estaba muy castro-sito le dije que si tenías novio con tal de que dejara de molestar, además no ibas a regresar- Dijo como no queriendo la cosa.
Niño que es ese lenguaje- regaño mi mamá a Alex.
Bueno ya después yo hablare con el- dije para mí misma.
Ese muchacho nunca nos agrado mucho – Dijo mi mamá.
Si ya se mamá, pero a veces tenía sus detalles, en fin ya arreglare mis asuntos con el después-Les dije, pues la verdad eso era lo que siempre pensé de él, lo raro es que aun lo sigo defendiendo, tal vez solo me defendía a mi misma por haberlo elegido a él, sin embargo la sola mención de su nombre era más que suficiente para desatar una tormenta de pensamientos e ideas sin mucho sentido en mi cabeza, ¿Por qué habría de defenderlo?
Bueno hablando de otras cosas- inmediatamente tomó el bando mi papá, pues ya notaba que me estaba perdiendo en pensamientos más oscuros – Ya pensaste que vas a hacer ahora que ya no vas a estar en la escuela.
Así se inicio la tortura, así que conteste con lo que tenía a la mano – No lo sé- nada.
Bueno pues nos hubieras hablado antes, la verdad me tomo mucho por sorpresa tu llamada, solo dijiste que ya venías.
Bueno es que no creí apropiado perder más el tiempo- Les dije.
Siempre hay opciones Mariana, pero en fin al final fue tu decisión, al menos creí que tendrías algo más, porque no se deja una carrera así a la ligera- me dijo, claro aquí viene el sermón.
Mira Mariana, ya estás en una edad en la que solo podemos apoyarte el resto depende de ti, la verdad desde que te fuiste no te veías muy convencida aunque tu aseguraras lo contrario, pero de todos modos dejamos que te fueras aunque sabíamos que ibas a regresar, en algún momento creímos que te ibas a quedar, pero ya vez no nos equivocamos, solo queríamos que aprendieras que el mundo de allá afuera es muy distinto, bueno y ahora que lo conoces mejor yo creo que es una excelente oportunidad para replantearte que vas a hacer de tu vida no crees, darte otra oportunidad- Me dijo.
Yo me quede pensando, y no podía creer lo que estaba pasando, no había nada de lo que esperaba, no me habían regañado, no estaban molestos, ni por haber perdido dinero o tiempo, entonces lo entendí, ellos ya esperaban que sucediera esto la que había perdido todo eso era yo, era mi tiempo y mi dinero, todo esto dolía más que un regaño, esto era la realidad, en el fondo no les falle a mis papás, pues ellos como sea han cumplido hasta donde se lo han propuesto, a la que le falle fue a mí y me sentía terriblemente mal por eso, me quede cavilando en silencio con esto y reanude mi comida, mi viejo y mi hermano ya habían terminado se tomaron unos minutos y tomo las llaves de mi carro, llamó a mi hermano y entre los dos metieron mi auto a la cochera y las cosas las bajaron y pusieron en la sala de estar.

Tuesday, December 08, 2009

El Erizo, Cap. 11 "El Abismo", Parte III

De uno en uno mis amigos y compañeros fueron saliendo de la prueba, y eso me hacía sentir que cada grano del reloj de arena se deslizaba, no podía evitar sentir que cada grano me distanciaba un poco más de todo lo que había ganado aquí, a mis compañeros de clase y mis amigos, a Viridiana, a Rodrigo, esa angustia cobraba de nuevo fuerza, y a tiempo la pude identificar, mi primera amiga, la soledad, el abismo al que estaba cayendo siempre, seguía aquí, me acompañaba ahora en el examen, estaban cayendo las gotas de mis ojos una tras otra, cuando esto sucedió, solo unas cuantas preguntas más era todo lo que tenía, las conteste como pude, sin detenerme mucho en ellas pero era como si estuvieran grabadas en piedra y era tan doloroso y tan humillante estar en esta situación, pero ya estaba terminando, apenas era yo y otra persona en el aula, pero pronto solo era yo, no me levante me quede mirando fijamente la hoja de papel, aun sin poder creer en la fuerza que este tenía sobre mí y lo pequeña que me sentía frente a su imponente figura de papel, y eso era una estupidez, yo soy una persona, y esto es solo un papel, “un papel que decidirá el resto de mi vida” dije en un suspiro, el profesor se acerco a mí y dijo, Señorita Mariana está usted bien, ya es hora de finalizar la prueba, no lo voltee a ver, no dije nada más, me seque las lagrimas que estaban presentes y entregue el humedecido papel, el hombre tomo algunos segundos antes de decidir irse, supongo que quería decir algo pero no encontró nada que decir, y me quede en el silencio sola, entonces entro Chayo.
Estas bien has estado llorando toda la prueba - me dijo mientras se sentaba enfrente de mí.
La mire con mis ojos aun llenos de lagrimas y dije – Los voy a extrañar mucho.
Y me solté a llorar, como intuición y sin decir nada más Chayo se acerco más para poder abrazarme, no era difícil adivinar que me iba a ir, que todo esto ya no iba a ser más mío, no había porque perder más tiempo era hora de hacer las maletas, las calificaciones estarían publicadas mañana en la mañana, pero no tenía caso esperar más, las tendría preparadas para regresar a casa en cuanto comprobara que ya jamás iba a regresar. Me aparte de sus brazos, ya todos estaban ahí, Guille y Gritos, me tranquilice y sin mucho ánimo les conté la situación, lo suficiente para que no hicieran muchas preguntas al respecto y para que me dejaran ir de inmediato a mi casa, pero al mismo tiempo quería aprovechar el poco tiempo que me quedaba con ellos y disfrutarlos un poco más, compartimos un desayuno y hablaron de sus planes durante las vacaciones, era obvio que yo tendría más que solo pensar en las vacaciones, y por esa razón al terminar el desayuno ellos se fueron, Gritos me acompaño hasta el último segundo a mi auto, aunque ya no dijo mucho solo me deseo suerte en todo lo que hiciese.
Al llegar a mi departamento todo era silencio, tenía mucho que hacer, levante el desastre del día de estudio de ayer, hice algo de comer. Aún no decidía si ir a ver a Viridiana, pero después recordé que ahora tenía un guardarropa un poco más abundante del que tenía antes de llegar aquí y eso se metió en mi cabeza, por esa razón comencé a empacar, por si tenía que volverlo a hacer, y así fue una vez, otra vez y hasta una tercera sin estar si quiera cerca de poder hacer entrar todas mis adquisiciones recientes en las maletas, me sentía cansada y me senté en una silla de mi cuarto con las cosas regadas en la cama, ¿Cómo le voy a hacer? Es obvio que no me puedo llevar nada a mi casa, no me puedo llevar a mis amigos allá y otra vez estaba triste, odiaba sentirme tan sola, odiaba no acostumbrarme a la soledad, siempre estoy sola, ya basta, debo intentar llevarme todo lo que pueda me repetí, y volví a intentar empacar, esta vez parecía que iba a tener éxito, en eso tocaron a mi puerta, voltee a ver a mi reloj despertador eran las 9:00 p.m. había pasado todo el día empacando, fui a la entrada, era Viridiana.
¿Qué paso como te fue hoy, estas empacando tú también te vas? – Todas esa preguntas hicieron que zumbaran mis orejas, solo repetí como por inercia de todo aquello ¿Tu también te vas? E inmediatamente Viridiana lo interpreto como una pregunta que no esperaba más para poder contestar, estaba eufórica.
Si amiga, ayer te lo quería decir, pero hoy es ya una realidad, me voy al extranjero me gane el intercambio – el abismo se hacía más profundo.
Y yo me voy a casa – dije de nuevo llorando.
Viridiana hizo ojos de plato se quedo en silencio y de nuevo me abrazo, no sé cuantos minutos transcurrieron pero su calidez, su sola presencia eran todo lo que necesitaba, cuando me tranquilice me miro a los ojos y dijo – Pase lo que pase y este donde este, yo siempre seré tu mejor amiga, que nunca te quede duda de eso entendiste, no hables, tengo algunas cosas que arreglar aun y probablemente no pueda hablar contigo un tiempo, pero nos veremos bastante por internet por lo menos, y para ti siempre va a ser como si estuviera a una puerta de distancia.
Y se había ido sería esa la última vez que la vería en mucho tiempo, en realidad había ido esa noche para que la dos saliéramos a festejar aunque sea con café, pero como me había pasado tanto tiempo llorando ese plan perdió su viabilidad, porque a pesar de todo si tenía bastante que hacer.
Ya había terminado de hacer mis maletas, aunque había cosas que no había logrado empacar, eso incluía la ropa que inteligentemente iba a utilizar mañana que me fuera corriendo de aquí, ya eran las 11 de la noche y me disponía a irme a dormir cuando sonó mi teléfono. Corrí para contestar, era Rodrigo.
Hola – dije, sin ánimo.
Hola ¿Cómo estás? contesto – Se escuchaba bastante ruido del otro lado.
Pues resignada, ya te conto Viridiana no es así, si no, no estarías hablando- le dije
Pues sí, pero no crees que te estás dando muy pronto por vencida- me reto.
No me doy por vencida, pero esto ya se acabo estoy convencida, todo el examen estuve llorando, y no me pude controlar- le dije ya molesta.
Ok, ¿pero qué tal que no y sacas tu 9.2?- se escucharon risas detrás donde quiera que estuviera el sujeto.
Porque eso no es posible es infantil- me estaba irritando - ¿Dónde estás? Le pregunte
Festejando con unos amigos- me dijo.
Ah sí, pues diviértete mucho yo tengo mucho sueño, hasta nunca- estaba furica, le colgué el teléfono sin dejar que dijera nada más. Me sumí en mi abismo y de nuevo me puse a llorar, me arrodille junto al mueble del teléfono y llore más, me logre componer y me fui a dormir, con los ojos hinchados de tanto llorar.
Estaba sonando mi alarma eso significaba que eran las 8 de la mañana, y eso significaba que mis horas estaban contadas, ya sabía que debía hacer no tenía más caso permanecer aquí, así que ya todo estaba preparado, hice lo que tenía que hacer desayunar, asearme y prepararme conduje hacia la escuela, y permanecí un rato más en mi auto, examinando de lado a lado lo visible del campus desde el estacionamiento, aun estaba empacando, empacando recuerdos, baje del auto y recorrí cada pasillo con nostalgia ya sentía nostalgia, porque ya no sentía más esa pertenencia, ya no era más mi cole, y así llegue a la puerta del pasillo, donde estaban pegadas las calificaciones me quede admirándolas, y un viejo conocido me acompañaba, y dijo – Las publicaron hace una hora.
Lo sé- le conteste.
¿Querías estar sola? – me pregunto.
Pues en parte, pero no me molesta que estés aquí. Le dije.
Fuiste la más alta- me dijo.
Es lo que veo- le dije con la voz en un hilo.
¿No te vas a quedar verdad?- Me pregunto.
No, no con eso – mi mirada fija en el 8.9 que estaba junto a mi nombre.
Me di la vuelta y dije – Adiós Gerardo te voy a extrañar- me abrazo y no dijo nada más.
Regrese a mi carro y conduje de regreso al departamento, subí y tome el teléfono, ya tenía mucho tiempo que no hacía esto, espere a que timbrara del otro lado y después me contestaron.
Hola, papá, soy yo Mariana, ya se termino, voy para allá, falle lo siento mucho una vez más te falle- y de nuevo me solté a llorar, me estaba haciendo añicos por dentro.

Tuesday, December 01, 2009

El Erizo, Cap. 11 "El Abismo", Parte II

Ya nena, no te pongas así por favor que haces que me angustie de más y eso me puede sacar canas y arrugas, y tendré que mentir sobre mi edad – dijo con calma mientras sostenía mis manos a nivel de mis rodillas.
Entre sollozos logre dibujar una sutil sonrisa y como pude intenté hablar, sin embargo el sentimiento atrapado en mi pecho hacia que mis pulmones traicionaran al habla robándoles el aliento necesario para producir las palabras y entrecortando las ideas, tal como les sucede a los niños. Una vez más me abrazo y eso me sedo aun más liberándome poco a poco de esta terrible sensación.
Es que… el aire era robado por mis pulmones de nuevo, tome más fuerza y logre decirlo. Es que soy una estúpida, como pude ser tan descuidada, tan… puso sus dedos sobre mis labios e hizo un gesto de molestia.
No te autocompadezcas amiga mía, es lo peor que puedes hacer, y menos en una situación así, yo creo que podemos encontrar una solución, entre las dos como amigas serenas y tranquilas, a ver ¿cómo está la situación?
Tome más aire y empezó mi relato – Bueno pues como tú sabes el colegio no es nada barato en cuestión de colegiaturas, mis papas apenas podrían costearlo, pero habría que hacer sacrificios, de modo que para que me dejaran venir aquí… una vez más el aire se escapaba de mis cuerdas vocales, aunque aparentemente esta parecía la última vez que eso sucedería pues después de eso me sentí plena sobre mis funciones corporales – Para venir aquí la condición era que consiguiera una beca de modo que tuviéramos gastos más holgados para necesidades escolares detalles para hacer la escuela más cómoda.
Ah ya entiendo – Dijo mi amiga – Y entonces cambiaron lo de las becas este semestre, pero de eso ya tienen meses que avisaron ¿no?
Pues sí, el problema es que no fue hasta hoy que me callo el veinte- le dije con más calma, pero con angustia en mi corazón.
Pues que mal amiga, pero pues aún debe haber algo más que hacer, ¿no tienes un plan de respaldo u algo así?
Pues sí, se supone que la cuenta de banco de la que hemos dispuesto todo este tiempo estaba de respaldo para una situación como la de ahora, pero por razones que desconozco esa cuenta ya no es viable-
La cara también se le puso pálida cuando le solté todo aquello luego dijo – Ok, entonces si tenemos un problema ¿Qué tan mal estamos de calificaciones?- pregunto con seriedad en verdad se estaba rompiendo el coco para dar con una solución que a todos beneficie.
Pues en realidad no lo sé- Conteste con total sinceridad.
Ay, me lleva, es que sin que me lo tomes a mal, estamos ya en el punto crucial, yo se que los primeros años son los más difíciles de calificaciones, pero estos exámenes son cruciales.
De haberle puesto un poco más de empeño tal vez no hubiéramos llegado a este extremo- dije, de pronto me llego la realidad como debía ser, esto era solo responsabilidad mía y como tal el desenlace estaba en mis manos, como fuera debía empujar un poco más pero a pesar de eso me seguía sintiendo cansada, así que no tenía caso.
¿Qué tienes? Estas muy pensativa – Me dijo Viridiana con mucha consternación.
Que la única solución está en el examen de mañana lo único que se puede hacer es conciencia de lo que me estoy jugando, solo necesito un 9.2 para pasar con mi beca eso es todo.
Bueno chica entonces vete a descansar que luces cansada y extremadamente estresada, mucha suerte- Me dijo mientras me abrazaba.
Igualmente nena, la necesitaremos, oh por cierto antes de que se me olvide, tengo una noticia que darte, pero creo que mejor te digo cuando pase el examen, porque no quiero que se me eche a perder- Me dijo, aparentemente estaba conteniéndose bastante, lo cierto es que se moría en compartir esa información.
Ya me lo dirás después nena no te preocupes- Y salí de su departamento en seguida me dirigí al mío, el tiempo parecía detenerse estando yo en completa soledad, no había ya nada en mi cabeza, estaba completamente hueca como el extraño sonido que se percibía en el ambiente, ¿Qué sería? , no lograba explicarme.
Pensé en tomar un libro solo para completar en determinado caso, pero nada, no había respuesta por más que releyera la información, ya pasaba de la una de la mañana y el examen era a las ocho de ese mismo día, supuse que ya era demasiado tarde para intentar estudiar y lo cierto es que ya estaba exhausta, así que me fui a dormir, aliste todo y me metí en las sabanas pero a pesar de que estaba cansada en extremo, no podía dormir, ¿era esto acaso una broma?, no podía ser posible ese extraño silencio seguía a mi alrededor, me angustiaba, me mareaba, pero aun no podía decir que era, aunque ya conocía la sensación, aunque no lograba recordar de donde en parte porque estaba intentando preparar mi cerebro para lo de mañana, era como si ambos hemisferios decidieran de pronto pensar en distintas cosas, y por esa razón era que no podía conciliar el sueño, las tres de la mañana parpadeaba el reloj, otro día de desvelo en vano, pero ¿Por qué hoy precisamente?, recurrí a mi última alternativa, controlar mi respiración de modo que la hipoxia que generara callara mi cerebro inquieto pero inservible, esta vez fue más difícil que la ultima vez y requerí de varios intentos hasta finalmente lograr quedarme dormida, y como todas aquellas veces apenas cerré los ojos la estúpida alarma ya estaba soñando.
¡No puede ser!, !No es justo!- gritaba cada que el zumbido estruendoso del despertador me recordaba que ya estaba cerca el momento de la verdad. Como sea logre arrastrar mi cuerpo para hacer todo lo que se tenía que hacer, y por extraño que pareciese era que ya no estaba cansada, a pesar de haber descansado nada, lo único persistente de a noche anterior era esta extraña sensación, ya conocida pero irreconocible. Ya estaba camino a la escuela siguiendo con estas extrañas cavilaciones, ¿qué es? Me seguía preguntando, y entonces algo mojo mis manos, estaba llorando, esto no tenía sentido que rayos me está pasando, ya había llegado a la escuela, era el momento de dejar todo esto de lado y concentrarme en lo que estaba a punto de suceder.
Llegue al salón y el ambiente era bastante extraño, estaban mis compañeros y mis amigos del grupo, pero por la misma causa, algo no encajaba, era como si los viera de lejos, como si yo no debiera estar ahí, se acerco Gritos a mí y dijo:
¿Ya lista Mariana?- tarde un poco en reaccionar y apenas y respondí
Pues, si- Su mirada había cambiado.
¿Estás bien?- en seguida pregunto preocupado.
Si es solo que siento algo extraño quizá solo sea estrés- dije para cortar el ambiente.
¿Quieres repasar?- Su proposición me sonaba absurda por la cantidad de información, pero reconfortante luego de recordar que la última vez que había repasado con él no me había ido tan mal, tal vez debía aprovechar ahora este momento.
Sí, sería buena idea- saco de entre sus cosas una guía de preguntas de la que ya había intentado contestar algunas preguntas, e inicio a leer una por una por una mientras intentábamos contestar cada pregunta y explicar porque creíamos que esa era la respuesta correcta, y en la mayoría de las veces coincidíamos de modo que eso hizo que se me olvidara todo lo demás eso era bueno, porque lo que más necesitaba ahora era concentrarme en el examen, y esto estaba funcionando, posteriormente a nuestro pequeño grupo de estudio se anexaron tanto Chayo como Guille, que aportaron su punto de vista a cada pregunta, y así se fueron consumiendo esos últimos minutos de agonía, a la espera del examen.
Bueno ya muchachos casi son las 8- dijo Gritos un poco ansioso, eso es algo que no entendía de él, siempre tiene esa fuerza esa capacidad para estar un paso adelante, y cada derrota verla tan natural como la victoria, siempre ansioso delo siguiente, sería algo digno de admirar, pero no era solo Gritos, también Guille y Chayo tenían algo de eso, porque no lo habría notado antes.
Caminamos directo a donde nos correspondería hacer la prueba, el examen final, hubiésemos exentado solo por unos detalles del proyecto final y obviamente las calificaciones, tanto Gritos como Guille solo estaban aquí por mero trámite pues ellos habían exentado, pero por sugerencia del profesor y sin riesgo de perder nada subir su calificación si sacaban un buen numero en este examen, eso era envidiable, y a pesar de eso se prepararon bastante bien, “solo un poco” retumbaba en mi cabeza.
Era increíble lo mucho que una miserable hoja de papel podía hacer con la voluntad de una persona, era tan absurdo que una hoja de papel dictara tan de forma tan despectiva y grosera el futuro de las personas, porque será a que los humanos les gusta torturar a otros humanos, pero en fin, al fin la famosa hoja había llegado a mis manos, a cada pregunta, cada reactivo, cada palabra, cada silaba, cada consonante, cada respuesta, cada alveolo mi mente estaba atrapada en este juego mental, a esta tortura del nuevo siglo, de la ciencia de la que siempre me jacte ser parte, así corría el tiempo, concentrada en lo mío, yo contra el papel, con lápiz y goma para defenderme, pero obvio eso ya no era suficiente todo dependía de mi y solo de mí, yo en la silla rascando de cada neurona saturada de información, información que era solo mía y todo se seguía reduciendo en torno a mí, sola, de nuevo una lagrima escapo, y cayó sobre el dorso de mi mano, el vacio seguía ahí, pero no había porque pensar en eso ahora, la prueba está aquí entre mis manos, consumiéndose mi tiempo, y cada respuesta dejada atrás se iba perdiendo algo de incertidumbre para aquellas en las que existía seguridad y esta incrementaba para aquellas que carecían de una respuesta solida, así se fue desenvolviendo aquel examen.

Tuesday, November 24, 2009

El Erizo, Cap. 11 "El Abismo", Parte I

Los días transcurrieron rápidamente y estos se transformaron en semanas y estas en meses, todo se acoplaba al ritmo de mi vertiginosa vida a la que nunca supe si pude adaptarme, y así el semestre en mi escuela estaba en sus días de agonía; los resultados no lucían tan alentadores, pero aun tenía que pensar en estudiar para los exámenes finales, y eso ya implicaba dificultades, era una semana dura la que se avecinaba, y era absurdo pensar que en este solo fin de semana iba a retener la bestial cantidad de información con la que nos abrumaron a lo largo del curso, de hecho esta era la primera vez que no visite a mi vecina y mejor amiga Viridiana ni ella a mí, e incluso evite usar el teléfono y el Internet para comunicarme con Rodrigo que se había convertido en una especie de amigo o novio, en realidad no sabría definir qué es lo que tengo con él, pero esta semana no estaba para pensar en esas cosas tenía que descansar porque ya no podía retener más información en mi cerebro, cada neurona saturada y eso lastimaba ya mi cabeza. Así que decidí dejarlo por la paz hasta este punto y cenar algo ligero, las sesiones de ejercicio brutal y las extrañas dietas que seguía desde hace tiempo con rigor casi militar no ayudaban ni hacían justicia, de ninguna manera podrían considerarse ideas mías de hecho a la que siempre se le adjudican es a Viridiana, pero al menos era bueno saber que las dos estábamos en la misma actividad era algo que hacíamos dos veces a la semana después de que batalló mucho para convencerme al principio. De solo pensarlo me dolían los grupos musculares que entrenaban pero esta semana iban a descansar para dejar a mi habilidad académica el resto.
Me dirigí al refrigerador, rebosando de alimento de nuevo, era domingo y las compras habían sido realizadas, lo gracioso es que el alimento que abundaba en mi refrigerador eran verduras y frutas, lo que era raro tomando en cuenta de que ya podía elegir mi comida a gusto y contrastaba con el refrigerador de otra de mis amigas Chayo, ese era un refrigerador normal me decía a mí misma, ya que contenía principalmente embutidos, carnes y alimentos enlatados, hace un tiempo pensé dejar mi refrigerador igual, pero por este nuevo estilo de vida la idea en si cambio y ahora abundaban las ensaladas en la dieta, y de vez en cuando los carbohidratos, las grasas estaban totalmente descartadas, aunque me daba mis lujos muy de vez en cuando. Hoy en particular no tenía tantas ganas de cenar pero moría de hambre.
Justo al terminar de cenar, comenzó a sonar mi teléfono, era hora de la llamada de mi madre, y eso no era gran sorpresa, me dirigí sin prisa a él para contestar, - Bueno- dije entre un gran bostezo.
Hola hija, ¿hablo en mal momento?- Efectivamente era mi madre.
No para nada mamá, solo estoy ya un poco cansada, me la he pasado todo el fin de semana con la nariz entre los libros – le dije, casi sin ánimo.
Hay hija, pero los libros son para leer, no para poner la nariz entre ellos- Me dijo en su típico humor, usualmente mi madre hacía esto cuando estaba aburrida o se sentía muy cómoda, y eso último era poco frecuente últimamente.
Jajaja- Dije – Pues parece que las cosas están tranquilas por allá ¿no es así?- Inquirí en seguida para comprobar mi teoría.
Pues sí, todo bastante tranquilo, y unos días más y regresas a casa, hay sorpresas esperándote en casa- dijo con mucha felicidad.
No puedo esperar a ver que trataran, pero tengo una semana pesada, así que mejor dejémoslo en sorpresa, cuanto menos tenga circulándome en la cabeza mejor— dije, y un bostezo escapo en la última “o” de mi mejor.
Si hija nos vemos en unos días, da lo mejor de ti contamos contigo, sabes tu papa me ha estado insistiendo en una cosa pero no creo apropiado decírtelo- Sonaba preocupada.
¿Qué es mamá?, sácalo – No le hacía bien quedarse con las cosas dentro y eso lo sabía muy bien porque ese habito lo teníamos las dos, cuando nos dábamos cuenta de ello siempre presionamos a la otra para que lo saque, en eso se basaba mi relación con mi madre.
Pues quería que te preguntara, si vas a poder conservar la beca, este semestre, ya ves que cambiaron los requisitos - Lo que paso después de eso me es poco claro, sentí como si un avión se hubiera estrellado a toda velocidad dentro de mí, y esto no era nada bueno, en ningún momento pensé en la beca, y lo cierto es que mis calificaciones actuales si bien no eran nada despreciables tampoco eran dignas de una beca, rayos y la otra razón era que si no podía mantener la beca un semestre mis ahorros serían un respaldo para el siguiente, pero también me había olvidado de eso, esto no pintaba bien.
¿Hija estas ahí? – pregunto mi mamá.
Si mamá, no te preocupes tengo todo bajo control – La ironía de la vida debía estar burlándose de mí en estos momentos, la verdad no tenía idea de cómo iba a resultar todo esto, había estudiado como si no hubiera un mañana todas estas horas, y por si no fuera poco ahora tenía que lidiar con esto que mala suerte – Oye mamá aun tengo mucho que estudiar nos vemos en unos días ok.
Muy bien hija mucha suerte, besos- y colgó.
El mundo dio dos vueltas y media antes de detenerse completamente, estaba mareada y abrumada, si estaba estresada antes de que llamara mi mama ahora sí que estaba mucho más allá de el estrés, en un punto entre el ataque de pánico y otro poco más cerca de la locura, tome aire y suspire – ¿Y ahora qué hago?
Salí de mi departamento y la busque, casi sin pensar involuntariamente, toque su puerta y enseguida abrió, ya estaba lista para dormir, me recibió con su típica cordialidad y calidez, esa parte esencial de mi vida, de la que difícilmente podría desprenderme ahora, somos casi la misma cosa una sin la otra.
¿Qué paso? Aun tengo cosas que estudiar – Me dijo un poco preocupada.
Es mucho, solo requiero un minuto – Le dije con los ojos a punto de desbordar lagrimas que ya empezaban a acumularse.
¿Qué sucede estas bien? – Me dijo aún más preocupada.
Es que siento que el mundo se me viene encima, creo que voy a perder mi beca- le dije y la angustia en mi voz me hacia hasta temblar.
Ay, No nena no digas esas cosas- dijo enseguida mientras me lanzaba sus brazos para tratar de tranquilizarme.
En ese momento rompí en llanto ella solo acaricio mi espalda gentilmente mientras me dirigía al sillón para poder sentarme, llore unos segundos o tal vez unos pocos minutos hasta que lentamente iba recobrando un poco la serenidad.
Viridiana observaba pasiva, analítica, pensando en las palabras apropiadas para abordar el tema sin que yo rompiera en llanto de nuevo, eso era una tarea muy complicada, y justo cuando encontraba las palabras adecuadas ella se arrepentía e iniciaba el proceso de nuevo, hasta que finalmente se decidió a hablar.

Friday, October 09, 2009

La cereza del pastel

De repente no supimos que paso y la tarde se cubrio en silencio, no hubo más que decir; simples espectadores lo cinco ahí solo podíamos observar, ella había hecho de las suyas en aquella habitación para cuando decidieron hacer algo; Aquella persona que siempre se preocupo por hacer su trabajo bien, porque será que a ellos les sale todo mal o será solo que le dan mucha importancia al hecho, eso no lo sabre hasta ser yo el que inutilmente compita contra ella, mientras tanto sigo aqui de espectador junto a los demás pero aun queda el sentimiento de querer escapar, la impotencia y el corage no volvieron y ese sentimiento en el pecho era ahora casi imperceptible, esa es solo señal de que el corazón ha iniciado su proceso de petrificación, aún así no se como le hare para sobrevivir si no puedo confiar en nadie, ni siquiera en mí, extraño ser un niño hasta cierto punto, me desespera la madurez me acerca un poco más a la locura, pero quien decide quien esta loco para preguntarselo.

Tuesday, August 04, 2009

El Erizo, Cap. 10 "Damisela en Peligro", Parte III

Así como me fui regrese al edificio de mi departamento, la noche ya había caído para cuando llegue, sin duda esta parte del día se fue bastante rápido, pero mi corazón me decía que aún tenía mucho más por delante, y no era para menos, apenas iba subiendo las escaleras Viridiana ya me esperaba en la entrada de mi departamento.
Detalles, quiero todos los detalles, ya que no me hablaste antes de ir a verlo– Dijo sin vacilar.
Le regrese una sonrisa y le dije – Tu no pierdes la oportunidad verdad.
Abrí la puerta y le dije –pasa dentro te contare todos los detalles.
Se acomodo en mi sillón y coloco las piernas como suelen hacer los niños. Tome un vaso de agua y me coloque el termómetro para revisar mi temperatura y mi acompañante pregunto – ¿Sigues enferma?
No es algo que se quite de un día para otro, bueno pero si aparece de un día para otro, debería irse de la misma manera- le dije, y agregue – Además me hizo pasar un mal rato te lo juro.
No me tengas más en suspenso como estuvo todo- imprimió cierta presión.
Pues, al principio estaba nerviosa, te hubiera llamado pero se me hacía tarde y supuse que seguirías en clase, pues me encontré con él en la fuente, y fue muy directo, fuimos a comer al área de comida rápida.
Ay ese tacaño- interrumpió mi amiga – ¡No puedo creer que siga ahorrando! En fin como estuvo la comida.
Pues en ese momento de maravilla porque moría de hambre.
¿Que comieron?, ya sé que porquerías pero ¿qué porquerías?- Pregunto
Pues hamburguesas- dije con soltura, ella se echo a reír y dijo - Y de seguro pidió una doble especial con ingredientes extra.
Guau, da miedo la forma en que lo conoces- dije sorprendida.
Nunca falla, de hecho creo que es lo único que come el hombre, pero una cosa es cierta amiga, ya nos hemos pasado en calorías y pues no se tu, pero a mi si se me notan tendrás buen metabolismo, pero no creo que te vendría mal bajarle y te invito al gym.
La mire con incredulidad y dije- De veras crees en eso- me eche a reír.
Es en serio- se defendió y me lanzo una almohada- Y ¿luego?
Pues estuvimos platicando, pues de la escuela – obviamente iba a omitir que gran parte de la tarde el tema central fue ella- y temas triviales, pero lo que me sorprendió fue que me preguntara por mi ex.
¿Y eso te afecto o te molesto?- pregunto con gran interés.
Pues de momento no supe como tomarlo así que evadí el tema y fue cuando me desmaye.
¿Qué te qué?
En ese momento sonó el beep que anunciaba que el termómetro había finalizado de tomar la medición de mi temperatura corporal, interrumpí la conversación para hacer la lectura 36.8° bastante aceptable, pensé, mientras mi amiga me miraba con ojos de incredulidad y también con cierto tono acusatorio.
Es que estaba bien, pero el sol y el aire acondicionado no ayudaron mucho- le dije.
Pues debiste posponerlo- Reto.
Si lo sé y me sentí mal, por el bochorno- Dije un poco avergonzada.
Pues es lo mínimo, pudo haberte pasado algo muy malo, como una convulsión o algo así- me regaño.
No crees que una convulsión es algo exagerado, yo creo que me descompense por la comida, el clima y estar enferma- me defendí – En fin entiendo que me la jugué pero valió la pena.
Dime en qué mundo cabe medio morirse para ver a un galán, solo que estemos en el Medioevo y aun así eso no lo hace cualquiera- dijo.
Si seguro debí haber perdido un tornillo en tu departamento – le dije
Luego te lo paso- contesto a mi ataque.
Bueno pues obviamente se espanto y pues hablamos de la enfermedad y de lo que íbamos a hacer con nuestra relación o lo que sea- los ojos de mi acompañante brillaban, estábamos de nuevo en el punto - ¿Y? – logro preguntar.
Pues me confunde, creo que quiere que seamos amigos con privilegios o algo similar- se echo a reír y pregunto - ¿Y tú que esperabas?
No lo sé, la verdad iba sin expectativas- Me daba pena admitir que iba a proponerme un noviazgo siendo que desde el día que nos conocimos el me juró que nunca lo iba a hacer – Supongo que eso está bien.
No lo sé, siento que está confundido, raro en el. Intenta hacer las cosas como siempre pero algo es diferente, mejor hablo con el respecto a esto.
Y tu ¿Cómo estas con todo esto?- Pregunte ahora que se prestaba la ocasión.
Pues yo también estoy confundida es una situación muy graciosa, e ilógica, porque ninguno de los dos se arriesga a nada.
Crees que debería… no me dejo terminar- No déjalo que el haga todo, creo que tienes el poder de someterlo, solo consúltame cuando vayas a hacer una tontería.
Bueno tú lo conoces mejor que yo- agregué
Si ya verás que tienes las de ganar- y me guiño el ojo.
Tengo mil cosas que hacer y ya es tarde, nos vemos mañana, amiga- dijo mientras se dirigía a la salida, la acompañe y me despedí de ella y le dije – Yo también nos vemos mañana.
Tome mis cosas de la escuela y me puse a trabajar, no era mucha tarea, pero solo me enfoque en lo que urgía, leí y me prepare para la clase del día siguiente hice una cena ligera, pensando en lo que me había dicho Viridiana apenas unas horas sobre las calorías, y aunque en lo último en que pensaba era en que iba a subir de peso lo cierto era que ni siquiera en mi casa comía tanto como lo hacía ahora, así que me pareció “sano” racionar los alimentos, lo que era irónico pues apenas hace unas horas no había pensado en mi salud y eso m hacía sentir increíblemente tonta. Definitivamente el mundo de la vieja Mariana choca con el de la nueva Mariana, y a pesar de todo lo demás este mundo me agradaba mil veces más porque siempre ocurría algo nuevo y diferente y eso me hacía sentir feliz, con esas ideas en la cabeza me fui a dormir, definitivamente aquí y ahora soy la persona más feliz del mundo, aunque es cierto que hay miles de cosas que extraño de mi vieja vida, como mis viejos amigos, ser la mejor en todo y sobre todas las cosas a mi familia. Pero ahora todo eso es diferente, y me siento cómoda y feliz, aun me falta luchar más para encontrar lo que hace falta, pero cada día estoy más cerca de lo esencial, al menos eso creo.

Fin de la Primera Parte

Saturday, August 01, 2009

Por Donde Empezar ?

Eterna pregunta, con demasiadas respuestas, que porque digo esto, bueno pues es que han pasado demasiadas cosas en muy poco tiempo (jaja si seguro muchas cosas q dice Mariana yo tambien la siento) desde lo de la alerta por la influenza, el ultimo mes de clase que como muchos de ustedes saben no es precisamente un tiempo de descanso, dos semanas de "vacaciones" para los pendientes y más del casi un mes que llevo llendo al hospital a torturarme , no he hecho nada, salvo publicar lo que ya tenía escrito, sin embargo les tengo una mala noticia para los que leen al Erizo, este martes se publicara el último capitulo de la primera parte de la novela, y aún quedan demasiadas cosas pendientes en ella, para los que se inician en la lectura de El Erizo deberan empezar en enero del 2009 ahí se publican los primeros capitulos, y para los que quieren saber más pues ahi les va una breve introductoria a la misma:

El titulo de la novela cabe aclarar no es precisamente de mamiferos pequeños pero nos sirve de analogía para nuestro personaje principal, en psicología existe un dilema denominado del erizo, este enuncia que los erizos en el invierno tienen que acercarse unos a los otros para mantenerse calientes y no morir de frío, sin embargo también deben a aprender a mantener cierta distancia entre ellos para evitar lastimarse, ahora cambiemos este concepto y adaptemoslo a la vida real, en lugar de erizos hablamos de personas, y en lugar de frío hablaremos de soledad, y las espinas podrían ser palabras, miedos y otras inseguridades que pueden causar sufrimiento entre las personas. Nuestro personaje principal Mariana llega a un mundo distinto cuando empieza a vivir relativamente sola, pronto descubre que la vida es distinta a lo que ella solía creer, y debe enfrentar muchas pero muchas cosas que se le van poniendo enfrente.
Hasta lo que se ha publicado las situaciones se van a acomodando, y puede pasar que el lector se vea reflejado en alguna que otra situación, no se sorprenda de saber como salieron las cosas, un error que se comete muy a menudo es el creer que solo le acurre a uno, para nada, se sorprendería de saber a cuantos les ha ocurrido y a cuantos les ocurrirá.


Para los que quieran más del Erizo, pues se tomara un leve descanso, porque para seguir se necesita un poco más de tiempo para ser escrita y no dar vueltas con temas como ha venido sucediendo, lo más probable es que tengan que esperar a finales de Noviembre :( realmente me gustaria poder escribir algo antes, pero tengo por el momento demasiados temas con los cuales lidiar que pueden empañar y distorsionar nuestro tema central,( el cual ni siquiera estoy seguro de cual es)

Tuesday, July 28, 2009

El Erizo, Cap. 10 "Damisela en Peligro", Parte II

Las imágenes enturbiaban y tomaban forma poco a poco, era difícil establecer si se trataba de un sueño o si estaba despertando de él. ¡Mariana! ¡Mariana!, era la voz de Víctor la que me llamaba, no, no es su voz, mis ojos permitían que la luz cegadora me dejara distinguir la persona que decía esas palabras, era Rodrigo que me sostenía, aparentemente me había salvado de caer en el suelo y lastimarme. Le dije -estoy bien, ya puedes soltarme- y el contestó- Estas enferma literalmente, estas ardiendo en fiebre y además acabas de desvanecerte.
Si pero ya se me está pasando, además no tiene mucho que me tomé mis medicinas- Le dije mientras intentaba reincorporarme, el me detuvo y me colocó de nuevo a mi asiento.
No esta vez déjame tomar las decisiones por ti, de ninguna manera voy a dejarte ir así como estas en este preciso momento, ¿Cómo se te ocurre salir así?, debiste quedarte en casa- dijo un poco molesto y no era para menos.
Lo siento, es que en verdad quería verte y hablar contigo, no quería ser descortés porque esto llevabas planeándolo desde que nos conocimos creo- dije para defenderme.
Ok, tratare de no presionarte, tranquila, no me parece una descortesía que me canceles solo porque enfermaste, de hecho tu salud es lo más importante, y en serio prométeme que la próxima vez que tengas algo que sea de mayor prioridad como la escuela o tu salud, no la pondrás en juego por mi culpa- Hizo un poco más de énfasis en la situación salud de su regaño.
Lo siento, no quiero que te sientas culpable, la verdad es que no pensé que me fuera a desmayar aquí, y de hecho hasta me tome la temperatura y mis medicinas apenas unos minutos antes de venir aquí, tal vez solo sea una descompensación porque también comí- y por las preguntas que me hiciste que no debiste hacer, ahora además también me siento culpable.
Esperaremos unos minutos a ver como reaccionas, y a ver si te llevo a hospital o a un psiquiátrico para que te curen- dijo con un toque de humor negro y de mal gusto.
¿No vas a parar con las malas bromas cierto?- le pregunte.
Lo siento, son parte de mí- contestó, quiero pensar que lo que intentaba era cortar el pesado ambiente que se respiraba.
Esperamos unos cuantos minutos ahí, haciendo y respondiendo cosas triviales y sin sentido, con respuestas simples y que no exigían un elevado nivel de entendimiento, salvo algunas excepciones, para cuando recupere el color de mi piel, yo insistí en que hiciéramos algo más, y se lo hice saber – ¿Oye porque no vamos a ver una película?
Mira a la que no le gustan las bromas de mal gusto,- soltó una risita sarcástica y agregó- pero en caso de que lo digas en serio, tendré que decirte que lo dejemos para otra ocasión, cuando no estés al borde de la muerte te parece.
Ja ja- bien parece que hasta aquí llego mi tarde soñada – Entonces supongo que así será, nos vemos hasta entonces- Me levante con mi dignidad hecha pedazos y tome mis cosas de la mesa, cuando Rodrigo se levanto al mismo tiempo para colocarse a mi lado – Oye mínimo déjame acompañarte hasta tu auto. Y así emprendimos camino a la salida.
Como quieras – le dije con un tono de molestia en la voz.
El no hizo comentario de eso, más que una mueca de desesperación.
Ya me siento mejor, y lista para manejar, lo digo por si eso te preocupa.
Que te estrelles por ahí por tus locuras, no es mi responsabilidad, me da miedo que vayas a matar a alguien, y esto lo hago solamente por cortesía- contesto lentamente.
Obviamente no te creo, y evidentemente tú tampoco, creo que tenemos un problema serio- le dije.
En eso coincido contigo- me estaba dando la razón y eso me generaba una angustia en el pecho, lo cierto es que hoy me había exhibido de una forma que no podía creer capaz de suceder bajo ninguna circunstancia.
¿Te decepcione?- Pregunte sin pensar.
Solo un poco, pero aún me sigues interesando- dijo con calma.
Lo siento de veras- dije y mire en sus ojos negros, profundos y pensativos, me perdí en ellos y sin pensarlo ni darme cuenta me fui acercando a ellos casi como una hipnotizada, y lo besé, era la primera vez que yo tomaba la iniciativa de besarlo, creo que empezaba a entender su absurdo impulso de besarme al verme o eso pensaba hasta que el termino el beso.
Ahora te creo con lo del hervidero bacteriológico, aun no quiero morir sabes- Me dijo.
Y yo le conteste, sabes tú también me decepcionas, no te tomas nada en serio- le dije una vez más molesta y reanudando mi camino al estacionamiento.
Pues creo que entonces esto se podría considerar un empate no crees- dijo mientras intentaba alcanzar mi paso.
Vez, te lo tomas como un juego – le conteste.
No habíamos quedado que esto de ninguna manera iba en serio- se defendió.
De hecho no habíamos quedado en nada – al fin habíamos alcanzado el punto clave de este asunto – nunca entendí a que te referías, pero no se a que quieres jugar, y si no te has dado cuenta ya estamos involucrados emocionalmente como para conformarnos con un sim… - una vez más y sin previo aviso nuestros labios se encontraron pero esta vez no había razón para detener el beso, por ninguna de las dos partes, la emoción y el instinto corrían libres, al menos hasta que la fisiología humana y mi estúpido resfriado nos interrumpieran bruscamente, en ese momento tuve un ataque de tos que cedió rápidamente.
Bueno al menos tu temperatura ya va descendiendo- me dijo mientras me abrazaba, ya estábamos cerca de la salida, y afuera estaba atardeciendo, el clima estaba cómodo de modo que no me afectaría tanto el cambio de temperatura como hace un momento, así alcanzamos mi auto, y le dije – ¿Vas a alguna parte?
Guau, la damisela ofreciendo llevar al caballero, después del heroico rescate, eso sí que es nuevo – me dijo.
Eso quiere decir que no, quiero inquirir-
Temo que debo declinar, vuestra oferta deslumbrante doncella, pero este caballero cabalga en su propio Mustang – dijo con un tono burlón, mientras yo arrancaba y echaba la maquina en reversa.
Baje la ventanilla del auto para decirle – En vista de que eres más un bufón que un caballero, y te has burlado de mi carroza no me queda más remedio, que decirle a usted que sea menester de esta ofrenda – y le enseñe mi dedo amistoso, y ambos reímos.
Ya vete antes de que me arrepienta de dejarte ir- dijo.
Bien nos vemos en otra ocasión. Y cerré la ventana de mi compacto.
Miraba mi imagen en el retrovisor y estaba sonriendo, a pesar de lo extraño que fue el día, me sentía satisfecha todo había resultado bien y había pasado un buen momento, bueno salvo por el susto que de seguro le cause a Rodrigo por mi repentino desmayo. La música acompañaba mi estado de ánimo y ya no se ponía en contra de él. Lo cierto es que ahora ya no se que esperar, el mundo de la nueva Mariana era desconcertante y desconocido, y por ello era simplemente exquisito.

Tuesday, July 21, 2009

El Erizo, Cap. 10 "Damisela en Peligro", Parte I

Este camino se hacía cada vez más frecuente en mi vida que hasta cierto punto daba miedo pensar que casi diario lo cursaba, esta sería la tercera o cuarta vez en menos de una semana, la música era insuficiente para alterar el ambiente, a pesar de cambiar constantemente de pista y dejar una que otra canción para que sonara un poco más que las demás, pero al final terminaba cambiándola de todos modos, eso era desesperante, y así solo deje que sonaran dos melodías completas, para cuando había llegado a mi destino.
Dejé el auto en un buen lugar de aparcamiento, incluso con sombra y eso estaba bien, pero aun había que caminar algunos metros para llegar al punto de reunión, lo extraño es que hasta el día de hoy no había notado lo frío que pueden llegar a ser los centros comerciales, ya que mientras afuera el calor era si bien apenas soportable el mall por otro lado era una hielera, tal vez era porque seguía sensible por estar enferma, pero me estaba congelando así, que antes de ir a reunirme con mi nueva amistad decidí comprar un sweater o algo para taparme, y esa tarea no fue tan sencilla, pues no podía evitar recordar a mi amiga Viridiana y su típico parloteo de moda en mi cabeza mientras intentaba escoger una prenda que por lo menos cumpliera la función, moda sobre comodidad, termine comprando algo que distaba mucho de cubrirme y que para ser sincera ni siquiera yo podía decir que era, solo sé que se veía bien.
Y así camine hasta el centro de la plaza, solo había que bajar las escaleras eléctricas, y mientras lo hacía podía admirar a la distancia la gente que estaba ahí, mis ojos comenzaron la búsqueda del susodicho, aun sin rendir frutos, había unos niños jugando con el agua, mientras su madre los vigilaba, algunos adultos mayores platicando, apoyando sus manos en los bastones con los que se ayudaban en la marcha, un grupo de niñas de alrededor de 15 años de edad que reían plácidamente, y finalmente di con él, a mi acompañante, verlo con otra luz era una experiencia diferente, pues difícilmente podría decir que era extraordinario, de hecho era tan común como cualquier otro chico, pero algo en el me volvía loca.
El notó mi presencia cuando estaba a punto de terminarse la escalera eléctrica, y a punto de llegar a la planta inferior, se puso de pie y me alcanzó justo cuando alcancé el suelo y me dirigí a él. Se inclino para saludarme de beso, pero tuve que detenerlo. Y ante su mirada de extrañeza dije – Soy un hervidero bacteriológico, créeme que no quieres eso en tu sistema.
Tengo un buen sistema inmune, además de algo me tengo que morir- Y como la primera vez que nos conocimos me robó un beso, y como en aquella ocasión no hubo resistencia los primeros segundos, hasta que tome la suficiente fuerza para separarme de él.
Dime una cosa, ¿siempre vas a hacer eso cuando nos veamos?- Pregunte un tanto molesta.
Es algo que está más allá de mi control – contesto mientras sonreía.
Por lo menos la próxima vez avisa para que yo esté lista, además creo sensato que por hoy no tengamos contacto boca-boca-
¿Entonces puro arrimón y nalgadas amistosas?- Preguntó mientras se reía de su chiste.
Que idiota eres- dije algo irritada.
Guau, tranquila esa no era la intención- Se acerco y me rodeo con sus brazos.
Lo que tú quieras, además estas enferma no- dijo suavemente en mi oído.
Pues sí, tú deberías saberlo- le dije.
Por eso te pregunté si querías seguir con esto, porque no lo sé- Dijo con seriedad.
Ya estoy aquí, y la verdad estoy que muero de hambre- dije para seguir con la idea de todo esto, cuanto más pronto se solucione este asunto todo mejor, había muchas cosas que yo quería aclarar con él.
Bien como tú digas- dijo casi inexpresivo.
Así caminamos a la zona donde se encuentran los restaurantes de comida rápida, y pregunte - ¿Por qué aquí y no un restaurante de los que están en la planta baja?-
Y él respondió un poco avergonzado – La realidad es que ando un poco corto de efectivo y esperaba que se te antojara algo rico y barato.
Me quede analizando la información – Pues tienes mucha razón, yo también ando corta de efectivo y la verdad tengo mucha hambre- y el solo hecho de recordar lo ridículamente cara que me salió la ultima ensalada que me zambe apenas una semana atrás, me revolvía el estomago.
Y bien ¿qué prefieres?- Contestó.
Pues como que tengo antojo de una hamburguesa- le contesté.
Así fuimos a un local donde preparaban hamburguesas, yo pedí una hamburguesa simple con papas y refresco pero el pidió una doble y con mil ingredientes que apenas y conocía, más papas y refresco grande, nos quedamos cerca para esperar lo que habíamos ordenado.
¿Y cómo está Viri?- Me preguntó, hablar de mi nueva mejor amiga era una cosa relativamente rara para mí.
Pues está bien- conteste no sabía que más decir, recordé que todos éramos amigos después de todo, así que me sentí segura de decir todo lo que sospechaba – Esta bien, sigue siendo ella misma la mayor parte del tiempo, pero sospecho que esta situación le afecta más de lo que ella deja ver.
Así que tu también lo percibes, eh- me dijo – Yo tampoco me trago ese cuento de que está bien, siempre está tan preocupada por lo que los demás piensan de ella que rara vez deja aflorar lo que siente, y cuando lo hace pues las cosas le pesan más.
Claro, por eso me pediste que le echara un ojo, y si lo comprendo- le dije.
Gracias por hacerme ese favor- Me dijo.
Pero a cambio quiero saber una cosa ¿Qué sientes tu por ella?- era una buena pregunta y además me iba a ayudar a saber más sobre la situación.
Supongo que ella ya te lo habrá contado, es la persona más insegura que conozco y a pesar de eso, encuentra la forma de sobresalir del resto, tiene un talento para eso, pero ella no lo ve así, y por esa razón nunca me arriesgaría a estar con ella, porque siempre me quedara la cuestión de que es si en verdad le importa, lo nuestro; solo una amistad le puedo ofrecer, porque tampoco la quiero dejar de ver, a pesar de todo la necesito.
¿En qué forma la necesitas?- le pregunte, apenas y lograba entender.
Como amiga, sabes que a veces necesitas alguien con quien hablar y ser quien realmente eres, y en ocasiones siento que las verdaderas amistades escasean o no existen, y en ella eso es diferente; sin embargo hay ocasiones en que esa línea que separa la amistad de algo más se distorsiona, es cuando todo se complica, pero supongo que lo hemos ido manejando bien.
Vaya, me dejas anonadada, pero entonces ¿Qué onda conmigo?- pregunté casi por inercia.
Sin que te molestes, lo mismo me he preguntado yo todo este tiempo, ha sido mi encrucijada.
¿Y entonces?-
Es lo que voy a resolver ahora mismo-
Pues yo creo que Viridiana ya te dio bastantes claves “eh brujo”, pero adelante supongo que puedes arrojarme tú mejor bola curva- En ese momento nuestra orden estaba ya lista para ser tomada, Rodrigo se levanto y fue por ellas, la suya superaba en muchos aspectos a mi pequeña hamburguesa a la que desenvolví cuidadosamente, mientras el por el otro lado lo hacía sin mucha precaución así iniciamos nuestra comida, mientras él hacía las preguntas y yo las respondía.
¿Qué piensas de mí?- Preguntó-
Obviamente no podía esperar preguntas sencillas, de hecho no sabía que preguntas esperar así que conteste con lo primero y lo poco que sabía del asunto- Que eres la persona más despreocupada y aventada que conozco, y a pesar de todo hay algo que no me deja confiar plenamente en ti.
¿Ese algo es Viridiana verdad?
Me reí – Obviamente, se lo debo.
¿Y si te gusto?- otra pregunta directa.
Aún es pronto para decirlo, me agradas pero te recomiendo que no fuerces las cosas.
Soltó una leve risa y volvió a arremeter ¿Y quién es Víctor?-
Hubiera sido genial ver la expresión que tendría mi cara ante aquella pregunta, hubiera palidecido, mis ojos hubieran brincado, no lo sabría solo sé que tarde un poco más en hablar – Bien, pues no creo que eso te importe, es algo personal y voy a tratar de resolverlo sola,- pones el dedo en la yaga justo cuando te había dicho que no forzaras las cosas – y aquí si tendré que preguntarte ¿de dónde sale esa pregunta?
Es que vi su comentario en internet y me llamó la atención, le pregunte a Viridiana al respecto, pero como te digo es una buena amiga, no entro en detalles, solo que quería oírlo de ti.
Pues es complicado, si es cierto fue mi “novio” cuando creía en las personas- Dije.
Pues al menos ahora creo que tenemos más en común de lo que crees-
¿A qué te refieres?- pregunté.
A mí también me cuesta trabajo creer en las personas- Dijo.
¿Y porque estás aquí? Insistí.
Soy un ingenuo igual que tú- Su cara sonreía pero después recompuso- ¿Oye estas bien?, desde que te pregunte por tu ex no recuperaste tu color.
En serio, pues me siento bien, normal- y me puse de pie, después de eso todo se nublo solo recuerdo que él se acercaba a mí, y ya no pude sentir nada más…

Tuesday, July 14, 2009

El Erizo, Cap. 9 "Magia y Hechicería", Parte III

Para cuando desperté la mayoría de mis molestias habían desaparecido, como por arte de magia, aunque aun podía sentir un poco de malestar. Inicie mi rutina de las mañanas como cualquier día normal, esta vez tomando un poco más de tiempo para poder dedicarlo al arreglo personal, lo que incluía maquillaje y control del peinado, un desayuno bien balanceado y completo, y obviamente mi dosis de efedrina para que el resfriado no me matará durante el día. Esto me dejo con un buen tiempo de salida del departamento y por ende un buen lugar de estacionamiento, estaba tan feliz que no había notado que el conductor del espacio contiguo era un reciente conocido, cuando me dirigía ya al aula note su presencia.
Hola Gritos- Dije con una sonrisa cordial.
Hola Mariana- Su expresión casi fría intentaba denotar cordialidad.
Veo que ya estas mejor, ni parece que tuvieras un resfriado-
La medicina moderna es una maravilla, podría estar muriendo y no lo parecería- dije con una sonrisa.
Pues me da mucho gusto- contestó.
¿Y a qué se debe el milagro de encontrarme contigo aquí?- Pregunté.
Pues aparte de la coincidencia, he venido a advertirte- Dijo con voz seria.
Ah, si el proyecto, algo mencionó Guille acerca de eso- dije, la noticia me cayó como balde de agua fría y lo peor era que a pesar de que estuviera bien externamente estar enferma hacía que las emociones pasaran de una a otra con tal violencia y de forma tan aplastante y contundente, que me sentía aprisionada en mi propio cuerpo, respirar era difícil, a pesar de aparentar estar sana la verdad era que aún seguía enferma.
No te preocupes, es que Chayo es muy exagerada, en general no nos fue tan mal, es solo cosa de volver a hacer casi todo, eso y va a haber un examen sorpresa- Dijo, pero no entendí si estaba bromeando o si era en serio.
¿Es en serio?
En parte, si quieres te explico lo que sé- la respuesta no era tan alentadora.
En verdad aprecio tu preocupación, pero no creo entenderle, si con trabajos entiendo durante clase, quisiera ser como tú, para entenderlo rápido- dije
No para nada- se defendió – Insisto en que no es tan complicado, y comenzó con su pequeña clase, lo dijo todo de forma gruesa pero de modo que yo lo entendiera, ambos sabíamos que eso no me iba a salvar por las características de los exámenes, pero no estaba de más el esfuerzo.
Seguimos caminando hasta llegar al Aula, pero ya no tenía miedo, de alguna manera me pude preparar mentalmente para afrontar lo que se viniera, me vino muy bien la conversación que tuve con Viridiana la noche pasada, yo también iba a dar lo mejor de mí, y quien sabe a lo mejor yo también me ganaba un intercambio, eso sí que sería genial. Pero hoy tenía que afrontar el reto que tenía por delante, estaba total y plenamente comprometida con esto, aunque las expectativas no eran altas.
Aún no habían llegado por lo que estuve con mi compañero Gritos por unos minutos más, aunque a mi parecer las conversaciones no eran su fuerte, y al menos tampoco el mío, pero era suficiente como para inventarme lo que fuera con tal de pasar el rato.
Y así transcurrieron los minutos hasta que se aparecieron mis compañeros de clase a los que ya esperaba, el primero en acercarse fue Guille – Hola Mariana- Dijo con una sonrisa en el rostro y se acerco para saludarme de beso, luego agregó – Si no hubiera hablado contigo ayer juraría que nos has tomado el pelo-
-Gracias, pero aún así sigo enferma sabes- Dije para cortar un poco el ambiente, después me dirigí a Chayo.
Mira antes de que digas algo, quiero decir que asumo la responsabilidad de lo sucedido, debí ser más responsable y no tomarlo a la ligera, pero hasta yo sé que cualquier escusa que de ahora está de más, y no te culpo por reaccionar así, yo hubiera hecho exactamente lo mismo, y sostengo lo que dije el Lunes, se los voy a compensar- Decir eso me hacía sentir más tranquila sacarlo de mi sistema era mejor, y así mi compromiso se solidificaba si me comprometía verbalmente.
Chayo analizó lo que dije pero aun así continuo con el discurso que tenía en su cabeza, se podía decir por la expresión de su rostro- Mira lo que hayas hecho o hayas dejado de hacer no es de mi incumbencia, lo importante es que en serio asumas tu responsabilidad, y si tal vez no debí reaccionar así y me da gusto que también trates de asimilar como me siento, en verdad me agradas y no quiero arruinar nuestra amistad por un estúpido trabajo- Me alegraba que todos los malentendidos se arreglaran de esta forma hablando.
Estupendo, a mí también me parece, una estupidez perder una amistad por un malentendido- Dije y me acerque a ella para abrazarla.
Para cuando termino nuestra cursi escena el profe ya había entrado al aula, y por ende la lectura estaba a punto de comenzar, así que entramos justo detrás de él para tomar nuestros respectivos asientos.
Buenos días señorita Mariana, ayer la extrañamos por acá- Dijo el profesor mientras yo tomaba asiento, solo le regrese una tonta sonrisa, pues no tenía nada que decir al respecto. Así transcurrieron las horas de tedio a las que estábamos acostumbrados hasta se me había olvidado que había examen sorpresa, gracias a la ayuda de mi amigo Gritos y las clases que recién había tomado, no me parecía un examen tan pesado como el que había hecho la semana pasada, eso no le restaba que tenía su nivel de dificultad, y la velocidad con que fuera resuelto significaba la diferencia entre mucho o poco descanso, aunque eso en realidad no me preocupaba, me concentre en cada pregunta, cada palabra, cada letra e idea que brotaba de mis neuronas, viajaba por mi cuerpo y se transcribía en el papel, pregunta tras pregunta, y los minutos se arrastraban lentamente en el silencio.
Como siempre mis dos compañeros, Guille y Gritos, fueron de los primeros en terminar, cada asiento se fue vaciando de tanto en tanto, y yo seguía concentrada, a lo lejos el silencio iba desapareciendo e iba yendo sustituido por las voces de mis compañeros que como era su costumbre comentaban sus respuestas y lo absurdo de algunas preguntas, tal vez un par de correcciones de lo que alcance a escuchar y ya estaba lista.
Los alcance no sé si tarde, pero con el tiempo justo para ir a almorzar algo, casi no hubo comentarios que no fueran del examen, pero siempre prefiero evitarlos, porque no me gusta sentir que me había equivocado, pero a pesar de eso esta vez no estaba tan perdida, que hasta me cruzo por la mente faltar más seguido solo para que Gritos me explicara.
Regresamos corriendo a clase como ya era costumbre y tomamos nuestros lugares, así transcurrió el resto del día, y casi simultáneamente el efecto de mi medicación iba decreciendo, poner atención e intentar permanecer despierta eran cosas que se odiaban a muerte, y ninguna de las dos parecía ceder, y de a poco el sueño que sentía ganaba terreno, era en parte por el estúpido resfriado.
Al final el tiempo se cumplió, llegue a mi auto casi a rastras, y como pude entre a él, el dueño del auto contiguo se despidió de mí, y yo solo moví la mano en ademán de despedida.
Aun tenía algo más que resolver este día, y necesitaba recargar las baterías para ese momento que cada vez estaba más cerca.

Llegue al departamento, la debilidad se apoderaba casi por completo de mí cuerpo, no sabía si irme a la cama o seguir con el día, de cualquier manera prepare algo ligero para el camino o bien en lo que decidía lo que iba a hacer el día de hoy; tome mi medicación para que lograra hacer efecto tenían que pasar algunas horas, aún tenía unos minutos más de espera y para tomar la decisión, pero en ese instante sonó mi teléfono.
No esperaba llamadas tan temprano pero podía imaginarme quien era.
Bueno- Dijo esa voz tan poco familiar, era difícil reconocerla sin el ruido con la que la había escuchado por primera vez.
Hola- Dije, con singular alegría, tanto que sentí vergüenza de haberlo hecho.
¿Cómo estas, escuche que te enfermaste?- Preguntó
Sí, pero descuida al menos por mi parte los planes no cambian – Dije eso en verdad, apenas hace unos minutos estaba a punto de decidir cancelarlo todo – Además tengo cosas que decirte.
Bueno, entonces te espero en la fuente que está en el centro de la plaza, en unos minutos, por cierto … - Paso bastante tiempo hasta que decidí decir algo.
¿Sucede algo?- Pregunté
No nada, nos vemos allá y te digo, ok, hasta entonces-
Hasta entonces- Y de nuevo el beep pausado del auricular indicaba que nadie me escuchaba del otro lado de la línea.
Tome mis cosas, y por alguna extraña razón mis síntomas habían desaparecido casi por completo, y eso era bastante extraño, tomando en cuenta que aun era bastante pronto para que estas hicieran efecto.
Estando ya en mi auto no podía evitar preguntarme que era, era tensión, emoción, estrés, o es que quizá si es amor, aun era muy temprano para decirse que se trataba de alguna de ellas, y no quería aceptar que cupiera la mínima posibilidad de la última opción. De cualquier manera, parecía que cualquiera de ellas era suficientemente fuerte como para hacerme fuerte, cuando en realidad estaba susceptible por el resfriado, y eso en muchos sentidos superaba a la ciencia de la medicina, sin duda alguna esto era obra de lo desconocido, se trataba de magia y hechicería, una cosa del diablo o una entidad desconocida. O tal vez, tengo mucha fiebre y estoy empezando a delirar, puse el dorso de mi mano en mi frente, pero era estúpido tomarme la temperatura de esa manera, así que no me arriesgue y regrese a mi casa para tomarme la temperatura, solo perdería algunos minutos. 37.2°era lo que marcaba el termómetro, era hasta cierto punto normal, y no un motivo para delirar, así que regrese al plan original y me puse en camino al Mall.

Tuesday, July 07, 2009

El Erizo, Cap. 9 "Magia y Hechicería", Parte II

Desperté porque mi teléfono sonaba como loco, y su sonido taladraba mi cabeza hasta llegar a mi subconsciente en donde estaba tranquila, al fin sentía que estaba descansando, a ritmo semi-lento alcance la bocina, era Guille.
Hola, ¿como estas?- Contesto con su habitual tono de voz, hoy particularmente me parecía increíblemente molesto.
Pues no del todo bien, me siento fatal- conteste no sé si de buena gana, lo cierto es que debía volver pronto a la cama.
En serio, así te oyes ¿qué tienes?- preguntó.
Pues aparte del resfriado una infección, pero ya me siento mejor- Era mejor mentir al fin y al cabo no quería preocupar a nadie, pero para ser honestos me sentía incluso peor que en la mañana, probablemente era la cabeza que me estaba matando en ese momento.
Muy bien entonces te dejo para que descanses, solo queríamos decirte que ya nos regresaron el proyecto, mañana te decimos que correcciones hay que hacer.
¿Y cómo les fue con eso?- ahora si ya me preocupe.
Pues digamos que hiciste bien en quedarte en casa, o más bien que te enfermaras, si no te escuchara hubiera pensado que faltaste a propósito- Era obvio que la idea de llamarme era de Chayo – Chayo esta que no la calienta nada, lo peor es que yo soy el que la tiene que aguantar.
Solté una leve risa ante su comentario y luego un ataque de tos
Bueno te dejo- dijo desde el otro lado del auricular.
Hasta mañana- Dije
¿En serio vas a poder venir mañana?
Pues dijo mi médico que si, además necesito estar allá, hoy descansare.
Bueno como tú consideres adiós-
Adiós- el constante sonido pausado indicaba que ya me había colgado.
Era tarde, y ya moría de hambre. A pesar de estar enferma, también estaba sola de modo que si iba a consentirme por estar sola solo podía ser auto infringido, una gran desventaja de este nuevo estilo de vida tomando en cuenta que no tenía ganas de nada, esa era una razón más para extrañar a mi familia, en estos momentos ya no sabía si la estaba pasando bien o si esto era una broma de mal gusto, en fin como pude prepare un caldo de pollo y un poco de agua de la que había sobrado en alguno de los días anteriores. Después de eso regrese a la cama, y apenas cerré los ojos, de nuevo me habían despertado, ya no me sentía tan mal, pero las molestias persistían, el tratamiento empezaba a surtir efecto, apenas perceptible; La puerta sonaba, y solo podría tratarse de una persona, aquella persona ahora indispensable en mi nueva vida.
Abrí la puerta y efectivamente era ella.
Hola amiga, guau te ves fatal- La deje entrar y no dije nada.
Aún así, sigues siendo una diosa- agregó.
Ah, gracias-
Yo me preocupe porque hoy no habías ido a mi depa, supuse que algo mal andaba- dijo como que no queriendo la cosa.
Es solo este estúpido resfriado, ya está entrando en control, pero aún me siento nefasto- conteste con total honestidad. Pero me da gusto que estés aquí, me imagino que si no me despiertas hubiera ido a verte.
¿Ah, sí?- soltó una gran carcajada- Olvídalo, ya estoy aquí que no.
Si eres una amiga infalible- Dije.
Cuéntame, ¿ya habló Rodrigo contigo?- Me le quede mirando un poco extrañada, pero supongo que por la apariencia de mi cara tal mensaje quedo un poco ininteligible.
Crees que no lo conozco, además somos amigas, y si no fuera por mí, jamás lo hubieras conocido- insistió mi mejor amiga.
Insisto en que terminarás teniendo pesadillas por mi culpa- Tome aire y solté un suspiro- Bien, pues si ya me lo he encontrado un par de veces en internet, y quedamos de salir mañana precisamente.
¿Y a donde van a ir?- Pregunto con gran intriga.
Eso mismo me gustaría saber, solo quedamos de vernos en el Mall, después de clases, y que él se iba a encargar de todos los detalles.
Vaya, quien lo diría, con razón tanto misterio- Eso ultimo sí que estuvo raro.
¿Cómo que misterio?- Pregunte en seguida.
Es que ha hablado conmigo, haciéndome mil preguntas sobre ti, obviamente él cree que es sutil, pero ya tantos años de conocerlo, no hay nada que me pueda esconder- parece que acabo de dar con la fuente de poder de mi brujo, y después de todo no era magia ni santería, mucho menos un poder sobrehumano, siempre fue Viridiana.
¿Qué te sucede?, parece que te va a estallar el cerebro- Preguntó mi acompañante.
Ah, es que acabo de tener una revelación- Contesté.
¿Y se puede saber en qué consiste? –
Pues todo es relativo al susodicho, me hizo creer que tenía poderes extraños, cuando me localizo, y luego puso un aire de misticismo respecto a eso, no me quiso decir como sabía las cosas que sabía- Dije, pero incluso a mi me sonaba bastante tonto ahora.
¿Y luego?- Preguntó.
Pues siempre fuiste tú la fuente- Esa era el punto esencial.
Que simpático el muchacho, a la próxima le cobro la información- dijo un poco molesta.
¿Pues que tanto le dijiste?- Pregunté.
¿Aparte de todo?- Argumentó.
Bueno no digas más.
Seguimos platicando de mil tonterías más esa tarde hasta que decidió que tenía muchas cosas que hacer y abandono mi departamento, aunque yo hubiera dado lo que sea solo porque se quedara por siempre, acompañándome, pero debía conformarme con tenerla al menos hoy a una puerta de distancia. El resto del día lo gaste en preparar algo de cenar y disponerme a dormir, en seguida me quede dormida, obviamente siguiendo mi tratamiento al pie de la letra.

Tuesday, June 30, 2009

El Erizo, Cap. 9 "Magia y Hechicería", Parte I

Mi garganta estaba cerrada, y cada vez que intentaba respirar, esta quemaba ardorosamente, mi cuerpo se percibía caliente en el exterior pero yo solo podía sentirme como si estuviera rodeada por hielo, y mis movimientos se habían vuelto torpes. Estaba enferma, y eso significaban malas noticias, y no era gran sorpresa, porque la noche anterior me había metido a la cama sin siquiera fijarme que traía el cabello húmedo, no me sentía con ganas de ir a la escuela y más bien quería ir a ver a un médico, lo que me parecía irónico hasta este punto era que apenas hace una semana le había mentido a mi madre diciéndole que estaba enferma cuando en realidad estaba solo un poco triste, aun un poco triste.
Aún así no quería perder mis clases, así que tras intentar desayunar algo y confirmar que mi medico podía verme me subí a mi coche y me dirigí a su consultorio, que no se encontraba lejos de donde estaba mi depa, pero si me hacía perderme mucho del camino al cole.
Por alguna extraña razón ir al médico lejos de representar una situación traumatizante o molesta, para mí representaba un momento feliz, porque enfermarme significaba que yo sería el centro de atención, al menos mientras estuviera enferma, y la medicina siempre tan exacta y precisa, sin duda tenía su encanto, si me preguntasen de niña que me gustaría ser de grande hubiera contestado “Doctora” y hubiera agregado “de animales” siempre me habían gustado los animales. Pero obviamente medicina estaba totalmente fuera de mis consideraciones para una profesión, tal vez, incluso un millar de peros más que la veterinaria.
La sala de espera, era el previo de lo que se avecinaba, ya desde aquí se podía percibir frío, nunca entendí por que las cosas relacionadas a ir al doctor siempre causaban ese frío, y si una ya de por sí siente frío cuando está enferma estando aquí o en el consultorio este se exacerbaba, impaciencia había pocas personas en este consultorio privado y mínimo había 3 consultorios, así que me parecía ilógico que me hicieran esperar tanto, si quería esperar a que me dejaran morir con mi fiebre mejor hubiera ido a la ecuela. Al fin la enfermera o recepcionista me llamo para que pudiera finalmente ver a mi médico, en realidad esta era la primera vez que veía al Dr. Martínez y la razón por la que lo habíamos elegido como una opción viable en caso de que me llegase a enfermar durante mi estadio en la universidad era a que fue alguna vez el alumno del que fuera nuestro médico durante toda la vida y de toda la familia.
Buenos días Mariana que te trae de visita al Médico- Dijo con cordialidad mi médico.
Era sin duda joven, si acaso con la experiencia necesaria para ejercer la medicina ventajosamente, y parecía inteligente inclusive, por la cantidad de papeles colgados en la pared, parecía haber logrado muchas cosas en poco tiempo, y sin embargo al igual que los otros médicos hizo la pregunta más tonta que se puede hacer cundo uno esta resfriado, debería ser lo primero que les enseñan en la escuela. Me siento terrible- y seguramente también me veo terrible.
¿Algo te duele?- Pregunto mientras se acercaba a mí
¿Pues qué no me duele? Tengo el cuerpo cortado y parece que las preguntas de este tipo van a continuar, así que conteste – Pues tengo el cuerpo cortado y la garganta me arde horrible.
Bien entonces revisemos- dijo mientras dibujaba una sutil sonrisa en su cara, al parecer era como irónico que él se mostrara tan alegre y feliz en lo que hacía mientras personas como yo sufrimos justo enfrente de él, tal vez por eso dicen que los doctores son sádicos- A ver abre la boca y di Ahh- Y así fue como inicio la parte en que el doctor revisa cada cavidad del cuerpo en búsqueda de quien sabe que tantas cosas.
Cuando termino procedió a revisar el resto de las funciones de mi cuerpo pulmones, corazón, intestinos, etc. Y mientras lo hacía también platicaba conmigo cordialmente, principalmente hacía preguntas sobre mi familia, su estado de salud, si me había accidentado o si había enfermado de gravedad alguna vez, y otras más.
Finalmente llego el momento que estaba esperando, mi diagnostico y mi tratamiento.
Bien pues es solo un resfriado y una leve infección, te administrare antibióticos para la infección y un antihistamínico para el resfriado para que te puedas reincorporar a tus actividades, recomiendo que guardes reposo por lo menos el día de hoy, y procura evitar cambios de temperatura, los alimentos fríos y dormir con el cabello húmedo y con respecto a los principios de gastritis que tienes, si tienes más molestias no dudes en verme.
¿Eso es todo?- pregunte.
Claro, me saludas a toda tu familia y espero que nos veamos pronto- rio un momento y agrego – bueno no tan pronto, ya verás cómo te sentirás mejor.
Salí de ahí bastante satisfecha por lo acontecido, incluso no solo diagnosticó mi problema actual, sino que también se percato de otro al que usualmente no presto mucha atención durante el día, pero si me ha robado varias noches llenas de estrés, sin duda el tipo era bueno y disfrutaba de su trabajo, este tipo de personas escasean en el mundo, y al mismo tiempo le hacen tanta falta, gente que ame y vive de lo que hace, ojala yo llegase a ser un día así, haciendo lo que amo y que la gente me reconozca por ello.
Pero hoy tengo un resfriado que debo derrotar, así que me dirigí a la farmacia más cercana y compre todo lo de mi receta, luego fui a casa y me tome el resto del día para postrarme en la cama y convalecer un rato, en algún momento del día me quede completamente dormida, como adoro estar enferma incluso en la soledad era gloria tener una escusa para no hacer cosas y solo dejarme consentir. Esto era vida para mí, quitando los escalofríos y la garganta que ardía cada vez que pasaba saliva por ella.

Tuesday, June 23, 2009

El Erizo, Cap. 8 "Contrastes", Parte III

Aún era temprano así que me hice algo de cenar, y me conecte para ver qué había sucedido recientemente en el mundo de internet, como era nueva en esto no pasaban tantas cosas y los pequeños detalles aún me volvían loca de la emoción, primero revise mi cuenta de la red social, había más personas que querían ser mis amigos, esta vez solo acepte a los que conocía y a los que parecían agradables, entre ellos estaba Rodrigo, ver su nombre entre los personajes aceptados me hacía sentir que mi corazón estaba a punto de escapar de su lugar y a gran velocidad. Una vez superada la sensación me dispuse a ver los comentarios recientes.
Rodrigo Dice:
Hola Hermosura, como están las cosas por allá, pues como no te he visto desde el viernes decidí darme una vuelta por acá, ya ves soy brujo, apuesto a que no lo has pasado bien últimamente, tal vez algún día comparta contigo mi gran secreto, pero hoy sigo esperando a ver si, sí se va a poder lo del miércoles, espero respuesta.
Cuídate mucho y te mando unos besos
Ya casi se me había olvidado que había quedado con Rodrigo para salir a comer el miércoles de esta misma semana, aunque claro había que afinar los detalles, pero obviamente no lo iba a hacer vía red social, tendría que ser de una forma más directa, pero supongo que después me ocupare de eso, el comentario que seguía me intrigaba tanto, y no solo por el remitente sino también por su contenido.
Víctor Dice:
Bien, no sé cómo me atrevo a hablarte después de todo lo que te hice pasar, obvio antes que nada espero que estés bien, quisiera poderte explicar tantas cosas, pero sé que no merezco tu atención, pero al menos para mí sería importante mencionarlo. Pero aun no estoy preparado para hacerlo todo, como debería hacerlo, solo quiero saber si estás bien, de nuevo gracias por todo lo vivido.
Nada, no entendía nada, mi cráneo parecía explotar con tantas ideas que rebotaban de lado a lado, pero ninguna llegaba a formularse como idea concreta, el hecho de que Víctor intentara comunicarse conmigo era un hecho que bastaba para hacerme pensar tantas cosas, pero su comentario guardaba cierto misterio, confusión y otro millar de sensaciones sin explicación ni razón de ser, pero como era de esperarse ni siquiera yo podía imaginarme de que estaría hablando. No tenía nada que responderle, y no quería pensar que tenía que hacerlo, lo más sano era dejar este pequeño incidente en el olvido y seguir con mi vida. Confundida, estaba bastante confundida ahora, necesitaba platicar.
Abrí el chat para ver si estaba Viridiana o alguien con quien charlar, no estaba ella, pero la ventana de dialogo abrió en seguida, era el Gritos quien estaba del otro lado del ordenador.
Gritos dice: Hola Mariana
Mariana dice: Hola, como estas
Gritos dice: Pues muy bien, pero la que me preocupa eres tu, como estas?
Mariana dice: De hecho, sacada de onda, muchas emociones para un solo dia
Gritos dice: Por que?
Mariana dice: Pues primero si me senti mal por la escena de la tarde, pero una amiga me dio animos y ya estaba bien, pero pues ahorita ando como confundida
Gritos dice: Ay, esa Chayo no tenia derecho a ponerse asi, es que se estresa con tanta facilidad
Mariana dice: No importa, al fin y al cabo es solo un previo, obviamente eso no le resta importancia, y asumo la parte de la responsabilidad, prometo que no volvera a suceder
Gritos dice: Pues muy bien, y otra cosa por que estas confundida?
Mariana dice: Pues me siento rara hablando de eso, es que mi ex, no lo entiendo, aun tengo que arreglar cosas pendientes con el
Gritos dice: Bueno pues si quieres hablar de eso, a lo mejor puedo ayudar
Mariana dice: Gracias, pero no
Gritos dice: Bueno como tu digas
Mariana dice: Gracias por entenderlo

El resto de la conversación tomo un curso más superficial, pues ninguna de las partes puso algo más interesante en la mesa, aun esperaba a mi amiga o que sucediera algo más, pero eso no parecía que sucediera cuando de repente Rodrigo apareció, no tarde nada en hacer los clicks necesarios para hablar con él.
Mariana dice: Hola vi tu comentario
Rodrigo dice: Y si se va a poder?
Mariana dice: Aunque no se pueda, yo vere la forma de estar ahi
Rodrigo dice: No quiero que descuides otras cosas, por verme, de veras no te afecta?
Mariana dice: De momento no me afecta, y que gracioso que te preocupes
Rodrigo dice: Porque lo dices?
Mariana dice: Es que hoy tuve un pequeno problema, por descuidarlo
Rodrigo dice: jajaja, ya ves mis poderes
Mariana dice: Eso me intriga aun mas, es necesario verte quiero saber tu gran secreto
Rodrigo dice: A estas alturas ya deberias saberlo no crees, o por lo menos intentar adivinarlo
Mariana dice: Tengo algunas teorias, pero prefiero la version original a quemar mis brillantes ideas
Rodrigo dice: Me gustaria escuchar algunas
Mariana dice: Has instalado camaras para espiarme en todo momento
Rodrigo dice: No aun no he tenido la oportunidad de hacerlo
Mariana dice: Bien entonces me quedare con tu habilidad sobrenatural de adivinar lo que hago
Rodrigo dice: Jaja bien por mi, nos vemos el miercoles no
Mariana dice: En donde?
Rodrigo dice: Pues nos vemos en el Mall y ya veremos que hacemos va
Mariana dice: Bien pero donde
Rodrigo dice: No importa yo encuentro la forma de encontrarte, ya me voy aun tengo cosas que hace r hoy
Mariana dice: Hasta entonces, besos
Rodrigo dice: besos, BTW te quiero
Ese te quiero fue la cereza que adornaba mi pastel, de hecho había olvidado todo lo demás, esta conversación era todo lo que necesitaba, sin embargo lo mismo se me olvido la hora que era, era tardísimo, y aun no me había duchado, por lo que me bañe lo más rápido que pude, y me metí en la cama, pero no pude dormir, a pesar de que ponía todo mi empeño en hacerlo, la cabeza no dejaba de darme vueltas y no era gran sorpresa, aún había algo que había dejado inconcluso el día de hoy y eso era el asunto Víctor.
No había en el mundo algo más molesto que tener que pensar en él, sobre todo porque ahora era una nueva persona que no quería saber de este tipo de cosas, pero el cadáver de la vieja Mariana después de todo no había dejado de existir por completo, y ello nos traía a esta nueva situación de la que no podría escapar, y eso se sumaba, a lo que ya de por sí me perturbaba, como si no tuviera ya tantas cosas en la cabeza ahora también tengo que lidiar con mi pasado inconcluso, podría huir de él, pero era obvio que me iba a alcanzar en cualquier momento, solo era cuestión de tiempo, pero ahora tenía a la nueva Mariana de mi parte, esta que tiene su vida en el aquí y en el ahora, solo tengo que escuchar lo que tiene que decir y ya, las palabras vendrán después, esta situación de no tener soluciones a corto plazo está empezando a molestarme realmente, así que me concentrare en resolver las cosas vez por vez, y primero lo primero resolver este asunto con Rodrigo, iniciaba la cuenta regresiva para su encuentro.