Friday, May 07, 2010

Inquietudes de una Mente Perturbada

Pues este post es más informativo que nada, pues una vez cierta persona, y no se porque razón citarla en este momento siendo que no me agrada tanto, pero en fin es de lo que uno se acuerda más dijo " En la vida esta lo que los demás quieren que seas, lo que uno quiere ser y lo que la realidad nos permite hacer", y bueno con respecto a eso pues mis prioridades me impiden a veces retomar mis hobbies como en este caso es "El Erizo", pero no se preocupen tratare de reaunadar la historia en cuanto me sea posible, sin embargo es más probable que me tome más tiempo, pues la inspiración va y viene, y voy a contar con poco tiempo para poder terminarla, pero ya no queda mucho que decir ah no si, aun queda lo más importante como solucionara su vida nuestra protagonizta, en fin como sea el proyecto que tenía en mente para cuando terminara el Erizo muy probablemente tendrá que esperar muchisimo tiempo solo espero no olvidarlo porque realmente me bloqueo mucho cuando se me ocurrio la brillante idea de, el proyecto por lo pronto y aunque suene pocho se llamaba "High Heels, mujer inalcanzable" y más que nada trataba de un romance de oficina un hombre que se enamora por primera vez de una mujer q termina por distintas condiciones por encima de el, en una problematica que se resuelve asperamente conforme avanza la historia pero bueno eso tendrá que esperar xq Marianita debe regresar a la Universidad no?, y no, definitivamente no va a trabajar en ningun lado durante el verano ok

Tuesday, February 23, 2010

El Erizo, Cap. 14 "La Razón", Parte III


No encontraba lugar para dejar mi auto y eso me estaba volviendo loca, di hasta tres vueltas al estacionamiento hasta que finalmente di con un lugar de estacionamiento, era increíble que el centro comercial estuviera tan lleno, pero supongo que muchos vienen en la tarde a pasear, como sea estaba desesperada por llegar a mi encuentro, camine hacia la entrada principal de la plaza y el ya me estaba esperando ahí, en cuanto vio mi cara borro la sonrisa que empezaba a dibujarse en su rostro, era evidente que no estaba nada contenta, no era para nada lo que él esperaba.
Hola- dijo sobriamente, y se acerco para darme un beso en la mejilla, un poco más personal de lo que hacen los amigos.
Hola- le conteste, respire y suspire, ninguno de los dos era capaz de decir algo y el silencio se apoderaba de nosotros, solo se escuchaba el bullicio del ambiente y ambos incapaces de encontrar palabras adecuadas, queríamos ser concisos pero con tacto, es increíble lo mucho que se complican las cosas cuando los sentimientos son sinceros, entonces al mismo tiempo que el dije – Necesitamos hablar- entrecortado por su - ¿De qué querías hablar?
Me quede callada lo observe y su mirada cabizbaja predecía lo peor, pero debía ser fuerte – De lo nuestro.
Ah así que si tenemos algo después de todo- se animo un poco.
No tampoco se trata de lo que tú crees, es que hay que aclararlo- suspire –que complicado.
¿Quieres que nos sentemos para platicar?- Me propuso.
Yo creo que es conveniente- caminamos dentro de la plaza, sin decirnos nada, sin mirarnos ni tener contacto, éramos como dos desconocidos, llegamos a un banco y tome asiento seguido por él. Antes de reanudar el empezó.
Mariana, antes de que sigas quiero que sepas que te amo- me dijo con la voz temblando, me rompía el corazón, cerré los ojos y guarde la serenidad.
Víctor, te mentiría si te dijera lo que quieres escuchar, te aprecio y te quiero, y tal vez estuve enamorada tal vez no, porque el amor es una cosa complicada, pero desgraciadamente las cosas no se dieron, porque yo no estaba conforme, quizá no es tu culpa, y perdona si soy un poco fría en mi forma de decirte esto, pero es que creo que es una mejor forma de resolver esto sin ser más cruel de la cuenta, pero yo no puedo sentir lo mismo por ti- No había respuesta.
Mira no lo tomes personal, esto es culpa mía, porque no lo supe antes, o no te lo dije, y tu decidiste dejarme sola, te lo agradezco fue la mejor decisión, pero ya no te hagas daño, ya encontrarás a alguien… Me interrumpió.
Es que yo no quiero a alguien más, no puedo ver a otras personas sin acordarme de ti, sin recordar lo feliz que era a tu lado, y pensé, no me engañe al creer que tú estabas igual que yo, y que por eso te daba miedo, pero si, tienes razón es cruel y perdóname por ser tan ingenuo, pero hay algo que no me queda claro- me dijo.
¿Por qué me besaste la última vez que nos vimos? – me pregunto.
Ah eso – No tenía argumentos – Fue algo inesperado, algo que no pude controlar.
¿Es amor? – Me reto.
No para nada, fue una mezcla de cosas pero definitivamente no fue amor – Le dije desviando la mirada, aun la sentía clavada en mí, como esperando algo más que eso.
¿Entonces que fue?- No iba a darse por vencido tan pronto.
Le conteste con lo que tenía – Nada, fue solo un reflejo vago, como nuestra rutina, tu decías cosa lindas que me alimentan el ego, y yo te contestó con algo físico, no sé exactamente porque, pero creo que así funciona.
Y ¿Por qué, no seguir?- me preguntó.
Porque es cruel y no lo mereces, además eventualmente no lo vas a poder soportar vas a querer un camino al que no voy a estar dispuesta a seguirte, y te vas a frustrar y bueno el resto de la historia ya la conocemos- suspire, lo mire a los ojos, era obvio que estaba herido, probablemente de muerte, y aun así tenía la fuerza para no desquebrajarse enfrente de mí, aunque yo sabía que el tipo no iba a durar más, debía rematarlo – en serio trata de sobreponerte a esto, se que estarás bien, si te sirve empieza a odiarme en lugar de amarme.
Y crees que es así de fácil, no sé por qué quieres que te odie cuando no puedo ni molestarme contigo, la verdad no me interesa, lo verdad es que si es cierto lo que dices, ya me he acostumbrado a tener la daga en el pecho, y si de pronto me la quitas me muero desangrado, es un proceso lento- me dijo, no lo entendía.
¿Eso qué significa?- le pregunte.
Que para mí esto no es el final- me dijo, decidido.
Pues mucha suerte porque para mí sí- me levante me despedí de él y le dije- ya en serio no empujes más las cosas porque estoy tratando de ser diplomática contigo pero si vas más lejos te juro que te vas a arrepentir.
Ya no dijo nada más- nunca me dejaste conocerte.
Ya adiós- di la vuelta y me fui, el se quedo ahí, hecho la cabeza para atrás y grito.
Y como siempre te escapas, pero no puedes esconderte de ti misma, descuida yo te voy a esperar- ya no le quise contestar.
Llegue a mi casa apenas anochecía, pero estaba tan cansada y estresada, a pesar de no tener nada que hacer fui a mi cuarto y me tire en la cama boca arriba, con los ojos clavados en el techo, la luz se perdía paulatinamente, era demasiado para mí y las cosas se me estaban yendo de las manos, de hecho nunca estuvieron bajo control solo era cuestión de tiempo para que la bomba estallara, y de hecho no quería saber más de estas cosas porque tenía otras cas más importantes en las cuales pensar, sobre todo el aspecto de qué diablos va a ser de mi vida, intente resolver lo otro y tope pared.
La cosa era que sentía que la visa se me estaba perdiendo e la forma más absurda que podía existir, porque de todas maneras no sabía qué hacer con ella, y lo peor era que ni mis relaciones con las personas están bien demasiados conflictos para un momento exacto de la vida, los ruidos de la escena reflejaban a lo que me refería, el hecho era que los podía escuchar, escuchaba lo que mi familia hacía escuchaba la música del cuarto de mi hermano, y su tecleo interminable y pausado probablemente charlaba con alguien por internet, escuchaba a mi mamá ir de aquí para allá, probablemente estaba haciendo que hacer, escuchaba a las aves cantar, y no me escuchaba a mi por escuchar el resto del mundo, yo no hacía nada y me lleve las manos a la cara, entonces un ruido llamó mi atención, era la puerta de mi casa que se abría, mi hermano Javier no podía ser pues ya no vive con nosotros y aun era temprano para que saliera de su trabajo, tampoco mi mamá, ni mi molesto hermano, solo podía ser una persona, a la que quería confrontar desde hace un tiempo, y no sé por qué razón pero así era, hoy necesitaba a mi papá.

Sunday, February 14, 2010

Con las palabras en la boca

Pues que necesidad hay de eso, pero bueno hoy es 14 de febrero, día de San Valentín para los paganos, el día de los amantes y los amigos, y el día para decir lo que habitualmente uno se calla los otros 364 días del año, pero como dije que necesidad hay de eso, un te quiero es bien recibido cualquier día del año a quien sea y de quien sea, lo que es cierto es que dichas palabras tienen un poder tan impresionante que no es de sorprenderse que se usen con cautela y bajo su propio riesgo, un te quiero y ya no digamos sus homonimas de mayor poder un te amo, que podrían compararse con un arma de fuego y la segunda con una bazooka por ejemplo, tienen la misma fuerza de acabar con una persona, por eso no deben tomrse a la ligera, estas palabras cobran su verdadera fuerza cuando son más que simples palabras, son un arma de doble filo, porque las personas pueden salir heridas por ambos bandos (es algo natural y sucede tan a diario), una verdad es que nunca sabes cuando te va a suceder ni con quien te va a suceder, las primera vez concretamente es la más significativa de todas, y de hecho marca el comportamiento de las personas de acuerdo a la experiencia vivida, por eso tenemos una amplia gama de comportamientos establecidos durante la segunda o tercera decada de la vida, y de hecho el caracter no se termina de forjar sin esta experiencia, lo cierto y lo digo por la mia que no fue del todo exitosa debo decir es que es una situación que se sufre, que desgasta, que te lastima de formas que no creías posible, y que al mismo tiempo, te ilusiona, te apasiona y te hace querer luchar por más aunque sea un hola como estas, evidentemente con el tiempo esto no es suficiente, lo malo del primer amor es que no se sabe exactamente que esperar, lo que acarrea espectativas, muchas de ellas en contra de la realidad, y cuando pasa el tiempo y le pega la realidad, un verdadero enamorado dificilmente la aceptara, solo cuando uno esta desengañado es capaz de aceptar esa realidad, pero solo el tiempo lo dira, bueno que más decir del tema, las distinciones entre amor, amistad, intereses mutuos, etc. Como dije una amplia gama de temas respecto a el pero solo un concejo, no dejes de intentar, di te quiero o te amo en cuanto tengas la certeza de sentir esas emociones, pues de no hacerlo se convierten en bombas de tiempo.

Tuesday, February 02, 2010

El Erizo, Cap. 14 "La Razón", Parte II

Me desperté a la mañana siguiente con solo una cosa en la cabeza, que rayos había escrito Víctor en el internet como para que todo el mundo se volviera loco, era obvio que no podía posponer más un encuentro con él, a pesar de que no quisiera verlo ni en pintura, no me agradaba mucho la idea, y si su plan era hacerme salir de mi escondite, pues le salió muy bien, pero realmente me sorprende de él, pues no es de esas personas, lo más probable al menos para mí era que lo había hecho con otra intensión, pero qué diablos en lugar de estarme torturando con los porqués y conjeturas sin sentido y sin fundamento debía de asegurarme y estar segura que rayos era lo que estaba escrito, no me lo podía imaginar. Encendí la computadora para salir de dudas, no podía hacer nada sin saber del tema eso era obvio, y no me di cuenta de ello hasta hoy en la mañana, tal vez si fue un poco apresurado haberle dicho todas esas cosas a Rodrigo, pero por otro lado no estaba dispuesta a admitir que yo también me había equivocado, pero si me volviera a suceder no creo haber podido reaccionar de otra forma.
Estaba ya entrando en mi página de perfil, había 3 comentarios nuevos, di clic en el link y me llevo directamente al visor de comentarios.
Viridiana comentó:
Amiga, te extrañouuu, me la estoy pasando muy bien, aunque eso sí aun no me adapto al clima, oye a ver cuando nos vemos para echar unos tragos coquetos no, llevamos al susodicho, ok, tenemos mucho de q platicar espero q estés súper bien nos vemos luego nena.
Víctor comentó:
Estoy muy confundido, o más bien yo lo tengo muy simple, te amo, no puedo evitarlo, no sé por qué razón haces como que no existo y luego la única vez que coincido contigo y trato de hablar me callas con un beso, y luego vuelves a ignorarme como si jamás hubiera sucedido, eso es como para volver loco a cualquiera, tengo una idea de lo que son las cosas, pero por alguna razón sigo atado a ti y tu no sé qué rayos, por cierto mencione que te amo.
Rodrigo comentó:
Ah mira que cosas, yo que quería ver como estabas y con lo que me encuentro, veo que la pregunta está de más no es así, no es por querer ser mala onda, tampoco lo tomes como una grosería, ¿pero eres así con todos? La verdad no lo esperaba eso si que me ha tomado por sorpresa, solo vi lo lindo pero no pude ver ni la cola ni los cuernos, pero espera el de los cuernos soy yo…
No pude leer más, no quise leer mas, puse el puntero directamente sobre la opción de eliminar comentario y destruí este último, la verdad duele no es así, me dolía el alma pero tampoco sentía que merecía esas palabras, por eso con los ojos humedecidos decidí que no quería verlo, sin darme cuenta y sin quererlo estaba lastimando a muchas personas, y no a cualquiera, a mis personas las que son más valiosas para mí, y lo peor era que no sabía que lo estaba haciendo, pero ahora lo sé, soy una irresponsable una mala persona, pero eso debe de terminar, si uno tiene problemas debe enfrentarlos desde el principio es la único forma de salir de ellos, no ahora que tengo al mundo encima y en mi contra, ahora que tengo todas las de perder, era momento de tomar a la vida por los cuernos.
Tome el teléfono, no tenía caso prolongar la agonía del sujeto, el quiere las cosas claras se las voy a dar es momento de poner las cartas sobre la mesa, es hora de hacer frente a mis demonios y dar paso a la razón.
Dio un par de timbrazos y nada, y así transcurrieron otras dos horas, desesperada porque ahora que soy yo la que quiere hablar te desapareces, me estaba volviendo loca, daba vueltas por mi casa como un fantasma e intento tras intento lo mismo dos timbrazos y nada. Y justo cuando estaba por intentarlo de nuevo el teléfono sonó, como estaba a unos pasos de él conteste con prisa.
Hola- dije.
Hola, eres tu Mariana- Era la voz de Víctor.
Si necesitamos hablar es bastante urgente- Le dije haciendo énfasis en la palabra urgente.
Uhmmm sí cuando tú quieras, pero es que ahorita estoy en clases y … - Diablos había olvidado que el resto del mundo seguía en su mundo, pero la desesperación que sentía era basta a comparación, al menos lo suficiente como para hacer que me olvide de los demás y mucho más de lo que estaba acostumbrada de forma habitual.
Ok, voy a esperar a que terminen tus clases, quieres que te llame – le pregunte.
Vaya nunca te había escuchado así, mira qué te parece si nos vemos hoy a las cinco en la plaza – No iba a dejar la oportunidad de verme, yo deseaba en el fondo resolver esto ya, al menos por teléfono aunque fuera muy cobarde era más que suficiente, porque así no tenía que verle ni sentirme extraña.
Perfecto a las 5 entonces- debía terminar hoy mismo.
Prepare la comida, para la familia, para poder salir en la tarde y para tener algo que hacer, pensar en lo que iba a hacer en la tarde no ayudaba, y era mejor porque aun quería tener en la cabeza la razón de estar molesta, picaba y cortaba con mucha ira, mi mamá no tardo en notarlo.
¿Mariana estas bien? - me pregunto extrañada, no quería hablar de ello, pero era mejor hacerlo.
No Mamá, estoy aburrida – se lo oculte todo, tal vez era mala idea, pero a fin de cuentas siempre he querido resolver todo por mi cuenta.
Decidí actuar más serena para no dar pauta de mi mal humor, pero a pesar de respirar profundo y contar hasta un millón lo molesta se me notaba a kilómetros de distancia.
Tanto así que mi pequeño y molesto hermano no dijo ni pio cuando se sentó a mi lado, era obvio que ya estaba echando humo, no había razón por la cual alimentar al fuego porque él sabe como todos que con el fuego no se juega.
La impaciencia se apoderaba de mi a cada minuto, se acercaban las cuatro de la tarde ya me quería ir, miraba la tele con recelo pero no me interesaba para nada lo que sintonizaba, canal tras canal, y una mirada rápida al reloj, no encontraba palabras para iniciar una guerra, no quería una guerra, quería llegar a términos de paz o por lo menos a términos de separación, ya no quería saber más de él, mi pasado fue, maravilloso gracias a él, pero las cosas han cambiado, es cierto que estaba confundida pero ya no lo estoy más las cosas son como son y así se van a quedar, no me sentía cómoda atrapada en lo que esperaban de mí, tal vez incluso yo pensé que era lo mío, pero no lo es, tal vez no sepa a ciencia cierta qué es lo que quiero, pero lo cierto es que tanto Víctor como mi pasado ya no formaran parte de todo eso. Y el plazo se cumplió, avise que me iba, faltaban escasos quince minutos para el encuentro final, seguía molesta y al mismo tiempo ya me empezaba a sentir cansada, tome las llaves de mi auto y me puse en camino a la plaza, no me tomaría más que cinco minutos en llegar, pero quería estar ahí cuanto antes.

Tuesday, January 26, 2010

El Erizo, Cap. 14 "La Razón", Parte I

Las fiestas navideñas pasaron rápidamente, y el año estaba comenzando, estaba tan feliz de que hubiera terminado tan nefasto año, pues desde que había comenzado casi simultáneamente se advinieron consigo los problemas, y antes de eso todo era felicidad, pero ahora incluso aunque yo deseara regresar a aquellos días sabría que era una mentira, tal vez solo por eso por querer alejarme de las mentiras me desconecte del mundo, en parte sabía que estaba mal, pero antes quería hacer un recuento de la situación antes de dar un mal paso. Afortunadamente pude contactar a Viridiana y sabía que estaba bien y estaba disfrutando las vacaciones igual que yo, en verdad la extrañaba y extrañaba sobre todo verle a diario, solo con ella la palabra amistad tenía algún sentido, con respecto a Rodrigo nada, el tipo desapareció de la faz de la tierra y Víctor que ha intentado que salgamos, aunque estoy segura que hará lo que sea para fingir que no sucedió nada, yo en lo personal no creo que funcione, no al menos con él de nuevo y por esa misma razón he declinado a cada una de las invitaciones a salir que ha realizado, por miedo a dejarme llevar por lo que de alguna manera aun siento al verlo. Y en resumen estaba yo sola en el mundo sin saber qué hacer ni tampoco poner nada de mi parte por querer solucionarlo, estaba estancada en el maldito fondo.
Los días que transcurrían lo hacían lentamente y realmente había muy poco que hacer de vez en cuando me ponía a leer alguno de mis libros de la prepa porque sabía que tenía que estudiar si quería regresar a cualquier Universidad, aunque tampoco estaba muy segura sobre eso. Todo era aburrimiento hasta que finalmente se hizo la luz, empezó a sonar el teléfono de mi casa, mi mamá contestó y me paso la llamada en seguida, creí que se trataba de Víctor, pero no me esperaba que del otro lado del auricular estuviera mi amigo desaparecido Rodrigo.
Hola- conteste.
Hola- se le escuchaba molesto pero a la vez algo contenido.
¿Estás bien como has estado?- le dije para que se sincerara conmigo.
¿Un poco ocupado y tú?- me dijo, aparentemente no quería hablar de su persona.
Pues muy aburrida ¿ya empezaron las clases?- Le conteste esto no pintaba bien.
Soltó una risa y dijo, pues eso no es lo que he escuchado – Un poco sarcástico y oscuro.
¿A qué te refieres?- rete enseguida.
A que ya me entere de lo que hiciste con tu ex novio, que tal parece ya no es tu ex novio- me tenía entre la espada y la pared, tome las cosas con calma después de tan brutal golpe, tome aire y procedí con cautela, porque era obvio que el hombre estaba molesto.
¿A que te refieres con eso?- En seguida le pregunte.
Ay no te hagas, a que me tengo que enterar por Internet que te estás besando y viendo con él, y según tu ya estaba todo eso olvidado – me reto estaba perdiendo el control y seguía muy molesto.
Estás mal, y él también, además de Internet ósea… – no me dejo terminar.
Y entonces, solo quiero saber una cosa ¿Sucedió o no sucedió? – me pregunto.
Quieres la verdad, pues sí, pero solo una vez y fue fugaz, no lo he querido ver desde entonces- Le dije para que se calmara, no tenía caso mentirle.
¿Y eso que significa? – Me pregunto.
Pues yo te lo volteo, no fuiste tú quien dijo que esto solo era un decir, que lo nuestro no era algo formal porque no iba a funcionar de otra forma- le dije era momento de aclarar todo.
Pues sí, pero eso fue porque yo creí que… - No lo deje terminar sabía muy bien lo que había en su cabeza.
Que solo iba a tener ojos para ti ¿no?, y que tú me ibas a hacer esto antes- Se me fue el comentario, porque ya también me estaba cabreando por su actitud.
Para nada, es que creo que… - Sonaba muy confundido.
¿Es que qué?- Quería terminar esto antes de que perdiera la fuerza el hombre y escapara a la verdad.
Es que creo que te amo – me dijo, y al escucharlo mi corazón salto un poco, eso no lo esperaba.
Tal vez no deberías – le dije, me sentía confundida.
¡Y porque no! – Reclamo.
Porque yo te aprecio al igual que a Viridiana- le dije
Pero es que a Viridiana … - no lo deje terminar.
Es que Viridiana te ama, no te das cuenta, o si lo haces y ahora crees que estas enamorado de mí, haces que no la ves, pero ustedes son todo lo que necesitan- le dije lo que siempre pensé de su relación.
Tú no puedes decir eso – me dijo.
No puedes saber lo que yo siento, mucho menos de Viridiana, es la escusa más absurda que he ,ay sabes que ya es más que claro que vas a regresar con tu noviecito, sabes qué, que te vaya muy bien, yo me voy al diablo- y enseguida me colgó.
De momento no pude entender lo que había sucedido, estaba muy confundida, pero una lágrima logro escapar de mi mejilla.
Ay amiga que es lo que he hecho, estaba pagando ahora mis errores por haber mezclado todo, eso era más que claro, y el querer solucionarlo solo complico más las cosas, bueno es que nadie puede dejarme sola con mi humanidad, a la que traigo arrastrando últimamente. Esto se estaba poniendo horrible, y no quería pensar más en la situación. Pero claro debí saber que no debo meterme donde no me llaman, y desde el principio esto estaba destinado a suceder, era solo cuestión de tiempo.
Las cosas se ponían en perspectiva poco a poco y yo ya me sentía fastidiada por ello, y por si fuera poco ahora todo mundo está en mi contra a excepción de la única persona a la que aun puedo llamar amiga, la cabeza me dolía terriblemente y me sentía mareada, me dirigí a mi cuarto y me perdí entre la almohada a recapitular lo que había sucedido, no quería conectarme a internet para encontrarme con lo que ya sabía, lo que sí es un hecho es que inevitablemente voy a tener que hablar con Víctor lo que no quería hacer desde que llegue aquí, y aunque el recuerdo de lo nuestro sigue vivo pues en parte si tenía razón, pero no fue por culpa de él jamás lo fue, solo que muy tarde comprendí que la que ya no estaba satisfecha y quería otras cosas era yo, y engañada por mí misma decidí no hacer nada al respecto y quedarme con la infelicidad y seguir el camino trazado por mis propias mentiras, es decir nadie influyo. Es una lástima que tanta gente saliera herida de todo esto, y de hecho si sentía algo de pena por todos ellos y estoy dispuesta a admitir mi parte de responsabilidad en todo este asunto. Ahora con lo de Rodrigo tal vez es más de la misma situación, pero no es mi culpa que el tipo este tan confundido, igual y no está enamorado de Viridiana y en ese aspecto es honesto, y si es así entonces el realmente me ama, y entonces este problema se agrava aún más porque yo le quiero, pero no al grado de amarle, y Viridiana estoy segura que sufre por él, y tan segura que se que – ¡aghh! – exclame la cabeza en verdad me estaba matando no podía más me tome una aspirina y apague la luz de mi cuarto no quería seguir pensando todo lastimaba, quería desaparecer del mundo tan solo, estar yo sola y no preocuprame por lo que los demás sientan o necesiten, solo yo.

Tuesday, January 19, 2010

El Erizo, Cap. 13 "Cruel Corazón", Parte III

Y así inicie la búsqueda en cuanto estaba presentable de nuevo, busque mis viejas agendas sus teléfonos, tanto del móvil como los de su casa, bien tenía amplias opciones y lo que realmente quería era verla cuanto antes, pero si sus tradiciones siguen intactas lo más probable era que a estas alturas estuviera a punto de viajar con sus familiares de otro país, por eso también la prisa en encontrarla, el tercer numero que marque pareció funcionar. Espere algunos tonos de espera, estaba nervosa hacía mucho tiempo que no hablaba con ella, me sentía extraño como si fuera la primera vez que usaba el teléfono, escuche un ruido habían descolgado la bocina, enseguida una voz de mujer dijo – Hola, puedo ayudarle en algo- probablemente era la servidumbre de mi vieja amiga.
Tarde en responder pero rápidamente repuse – Ah buenas tardes, disculpe de pura casualidad se encuentra Andrea Caballero así.
Ah sí, ¿de parte de quien, perdón? - Me preguntaron, no dude en contestar esta vez, el nervio persistía.
De parte de Mariana, dígale – Inmediatamente escuche el llamado de la sirvienta “Señorita Andrea la busca Mariana”, espere unos segundos, es extraño el sonido que se escucha cuando recogen el teléfono para contestar.
Bueno, ¿Mariana? – Pregunto con cautela Andrea.
Ah qué bueno que te encuentro, ¿cómo has estado? – Le pregunte un poco más tranquila antes quería averiguar que tan dañada estaba nuestra amistad.
Ah bastante bien de hecho, pero que mala onda de tu parte tú nunca te acuerdas de mí, solo por internet- Me reclamo.
Solté una leve risa – No es que seamos vecinas, he estado muy ocupada- le dije con serenidad.
Aún así no me parece escusa, yo también he estado algo ocupada y aun tengo tiempo para los amigos incluso he visto a Víctor un par de veces desde que… - no la deje terminar.
Oye, ¿estás en tu casa verdad? – le pregunte, lo ideal era verla, aprovechando que tengo el auto, y mirando la ventana solo estaba chispeando, aunque la torrencial lluvia no hubiera sido impedimento.
Sí, pero… Un vez más no la deje terminar.
Sé que estas empacando, te vas a ir mañana no es cierto, mira en 30 minutos estoy haya, te ayudo a empacar nos tomamos un café y hablamos de los viejos tiempos te parece - Le dije sin darle posibilidad de negarse.
Bueno aquí te espero, pero solo por los viejos tiempos, malagradecida - me dijo.
Yo también te quiero sarnosa- le dije y le colgué, hace mucho tiempo que no le decía así.
Emprendí mi camino a la verdad tome las llaves de mi auto y di aviso a mi madre sobre mi nueva posición y mis planes – Mamá voy a salir a ver a Andrea mañana se va de viaje- No podía decir que no porque ya le había ayudado con el favor que me había pedido, ventajas de hacer las cosas bien – Me llevo el auto- se obtienen privilegios. Está bien hija pero no tardes mucho tu papá va a llegar temprano hoy – Si claro viejo cuento chino, mi papá nunca llega temprano, en fin debía concentrarme.
Como no había prisa en llegar maneje despacio, seguía cayendo la llovizna, el andar semilento de mi vehículo, todo en combinación hacia que me relajara estaba calentita en mi auto, si fuera posible me bajaría y pasearía bajo la lluvia.
Al fin llegue a mi destino con 5 minutos de sobra, pero me urgía hablar con mi antigua mejor amiga, deje el auto cerca de su puerta, y toque el timbre, su casa también era bastante grande pero a diferencia de la mía, dentro existía una gran calidez, la relación con sus papás era bastante diferente a la mía con mis viejos, en muchas ocasiones casi sin pensarlo o cuando la escuchaba quejarse de ellos siempre rezongaba para mí misma, al menos se preocupan por ella y al menos eso era lo que más envidiaba de ella, entre otras cosas.
Me abrió Andrea, eso no lo esperaba, - Hola, me dijo bastante exaltada – y me hizo pasar.
Guau, estas cambiadísima, casi no te identifique si no hubieras hablado antes, creo que me hubiera llevado un buen susto – Solo le regrese una sutil sonrisa y le dije.
Es lo que me han dicho, pero tú no has cambiado nada, creo que eso está bien – le dije.
Si pero nada comparado a ti – Resoplo.
Ya dejemos eso para después, donde está la ropa para que terminemos con esto rápido- Le dije.
Vaya que entusiasmo, ven acompáñame a mi habitación ya solo faltan unas pocas cosas – me dijo mientras subíamos las escaleras hasta su habitación, en seguida nos alcanzo su mamá – Ay Mariana, cuánto tiempo sin verte, pero estas guapísima un tanto más delgada- La mamá de mi amiga Andrea siempre tan cordial, siempre me ha dado la impresión de no agradarle tanto, y aun así se porta como un ángel conmigo – Ah señora muchas gracias, vivir y estudiar sola deja muchas horas de ayuno. Bueno pues si tienes hambre hay aperitivos en la cocina pídeselos a Andrea o a Juana vale- me dijo con una sonrisa cordial – Muchas gracias señora no se preocupe así lo hare- le conteste, - Bueno cualquier cosa estoy por aquí cerca ok- y se retiro.
¿Le dijiste a tu mamá que venía para acá?- le pregunte a Andrea.
Pues, sí- me contesto como si fuera lo más natural del mundo, bueno para su mundo lo era.
Ah lo siento, oye como esta eso de que estas saliendo con Víctor- le dije.
No es lo que tú piensas, de hecho fue idea de mi novio que lo incluyo en el grupo, están juntos has de saber, pero me sorprende lo mucho que te sigue queriendo, bueno sin que te ofendas a pesar de que te hayas olvidado de nosotros no creo que lo merezcamos– se acerco a su ropa tirada en la cama y la empezó a doblar, yo la seguí y me puse delante de ella tome una blusa y acto seguido le empecé a imitar, tras un tiempo de pensar lo que iba a decir.
Lo siento no quise abandonarles es que bueno ni siquiera sabía quién era, perdí mi identidad, pero créeme cuando te digo que jamás los he olvidado los pienso a diario – le dije.
Si pero nos ves como la causa de tus problemas, por eso nos hiciste a un lado o niégamelo – me reto.
Tal vez sin darme cuenta pero… no me dejó terminar.
Ya lo sé, olvidas que nos conocemos de hace mucho tiempo, no me lo tomes a mal pero es que a veces eres muy egoísta, solo piensas en ti, pero así eres tu – no me sentía cómoda me sentí acorralada.
Pues te equivocas no me conoces tan bien como dices, soy egoísta tal vez sí, pero también pienso en otras personas – le rete.
Como Viridiana o Rodrigo- Hice unos ojos de plato.
A ellos no los metas en esto- le rete.
Nos cambiaste por ellos- alzo un poco más la voz.
Por supuesto que no, no tienes ni idea- me estaba empezando a molestar.
Nos necesitabas y te alejaste de nosotros, y te fuiste corriendo con ellos ¿sabes cómo se les dice a los que hacen algo así?- seguía empujando.
Sabes que, hice muy bien en alejarme de ustedes, solo has confirmado lo que ya sospechaba, si quieres saber una cosa, tarde descubrí el daño que le hice y les ofrezco una disculpa por eso, pero tampoco me merezco lo que tu haces, si estas molesta porque te hago sentir traicionada como estabas apunto de llamarme, ok te lo respeto, pero no estoy dispuesta a seguir con esta amistad rota, Andrea, no te voy a negar que fuiste una luz en mi vida, pero hoy las cosas son diferentes y no podemos seguir así, adiós y gracias por recibirme- en ese momento habíamos terminado de empacar me acerque a la puerta y dije – Conozco la salida.
Espera- me dijo – Solo no vuelvas a hacerle daño a Víctor, se que está desesperado por volver a verte. Ya no dije nada no quería hacerlo, pero me costó mucho trabajo contener el “ya es muy tarde” que se formaba enérgicamente desde mi estomago, estaba muy molesta y decepcionada, pero en el fondo estaba satisfecha, porque el panorama se estaba aclarando después de todo.
Me sibí a mi coche encendí la maquina y me regrese a mi casa y cuando estaba enfrente de ella me solté a llorar, yo siempre fui la villana, yo fui la del frío y cruel corazón.
Continuara ...

Tuesday, January 12, 2010

El Erizo, Cap. 13 "Cruel Corazón", Parte II

Así en unos minutos extra termine de arreglarme y vestirme cómodamente después de todo solo iba a hacer compras, y no pude evitar recordar a mi “comunicativa” amiga Viridiana que tenía la extraña creencia de vestir como diva incluso para ir al centro comercial, eso siempre me pareció un exceso, pero era divertido recordarlo, “que me diría si me viera en este instante”, llevaba el cabello recogido, una blusa sin estampado y un pantalón de los que usábamos para ir al gym, apenas y estaba maquillada, me puse un swater porque afuera estaba helando, y de nuevo se estaba nublando, estos días tan lluviosos, no puedo evitar sentirme feliz bajo la lluvia, algunas personas bajo el sol de alguna playa son felices, pero para mí es la humedad y el frío golpeando mi piel con cada gota lo que me hace sentir viva, y sentir ese calor entre el frío es más que suficiente para dibujar una sonrisa en mi rostro, quisiera que estuviera lloviendo en este instante, aunque para que eso sucediera debe de transcurrir cuando mucho algunos minutos más.
Así subí a mi auto y llegue al centro comercial, como ha crecido el pueblo desde que me fui, no podía creer que estuvieran construyendo cerca, incluso el centro comercial tenía muchas novedades, y no podía evitar darme una vuelta para ver qué había de nuevo, mucha ropa bonita pero sin duda seguía siendo muy pueblerina, desde cuando cambiaron mis gustos, otra cosa que tal vez podría atribuirle a mi mejor amiga, como la extraño, me pregunto si seguirá ocupada, ojala la pueda contactar pronto o ella a mí, me hacía sentir tan triste lo cierto es que la extrañaba y mucho.
Y así estaba terminando las compras, mi carrito estaba lleno y me preguntaba si me alcanzaba con lo que traía o si sería más práctico recurrir a la tarjeta, con ambas opciones con riesgo de pasar un momento incomodo. Al llegar a la caja mis preocupaciones se desvanecieron apenas y me alcanzaba con el dinero que me había dado mi mamá así que no hubo necesidad de pasar un trago amargo en las cajas, lleve las compras a mi auto, eta vez fue un poco más complicada que cuando vivía sola, pues ahora llevaba más bolsas de las que podía manejar, con dificultad subí las primeras al maletero de mi compacto y dije – ¡Que difícil!
Es porque no lo haces bien- dijo una voz que inmediatamente identifique, sabía quién era pero la reacción de mi cuerpo fue tan abrumadora, que era como si el mundo de pronto desapareciera, sentía como si una bomba explotara dentro de mí, desde mi pecho sentí como un vació que iba recorriendo todo el tórax, seguido por un golpe fuerte, dentro de él mi corazón se detuvo para empezar a latir con gran fuerza, después las clásicas mariposas revoloteaban en mi estomago, y la fuerza se desvanecía de mis extremidades, como pude me voltee poco a poco y dije – Hola, no esperaba verte a ti Víctor.
No tampoco yo, me tomó por sorpresa quería hablar contigo desde hace un tiempo, ¿Cómo has estado?, te ves muy cambiada- Me sorprendió lo que me dijo, aparentemente no había leído aún lo que escribí.
Bien, muy bien de hecho, y sí ya me entere que querías hablar conmigo – y reanude lo que estaba haciendo, poner las bolsas en el maletero.
Déjame ayudarte- y tomo un par de bolsas de las más pesadas y las coloco en un rincón del maletero, - Gracias, pero dime ¿Qué es tan importante que me digas como para que te pongas grosero con mi hermano?
Ah eso, es que tu hermano a veces es un poco pesado y… - no lo deje terminar.
Mira yo sé como es mi hermano pero si vas a darme puras escusas, mejor ahórratelas porque no tengo mucho tiempo, tengo cosas que hacer así que dime que es tan importante como para que estés aquí- solo restaban algunas bolsas tome las ultimas y las acomode como pude para cerrar el maletero.
Que me equivoque – se tomo un tiempo para decirlo, pero aun así no entendí su boba respuesta.
¿En qué?- le pregunté.
En dejarte ir- No sabía cómo seguir con esto, en el fondo estas eran las palabras que esperaba escuchar de Víctor, pero ahora no sabía si quería escucharlas del todo.
Ya no me lastimes por favor solo vete- le dije en un susurro, los ojos se me llenaron de lagrimas y los sentimientos se apoderaban de mí, me sentía abrumada y apenas era capaz de realizar funciones básicas como respirar, ni si quiera me percate de que estaba empezando a llover, abrí mi carro y él me siguió hasta ahí, replicando – No espera, déjame terminar, me equivoque - yo no podía contestarle- porque creía que tú querías algo más y no quería admitir que te estaba perdiendo, siempre estabas tan distante y te deje ir aunque no quería, después me di cuenta que solo quería que te … - El sonido de mi puerta cerrándose y el golpear de las gotas de lluvia en mi parabrisas era todo lo que me quedaba, sin embargo ese pequeño y entre cortado discurso hizo su efecto sobre mí, la silueta de mi anterior pareja, mi compañero y amigo se desdibujaba y se distorsionaba por las gotas que empañaban mi ventana, encendí el auto y me sentí mareada, me sentí enamorada y me sentí tan poca cosa, tan débil, abrí mi ventana y me asome para alcanzarlo y antes de besarlo le dije – Eres tan cruel y estúpido- y lo bese de nuevo, como lo solíamos hacer, estaba lloviendo y fuerte, y el beso fue largo, lo suficiente como para que en pocos minutos terminara empapada.
Guau eso si que no lo esperaba- me dijo en cuanto termino el beso.
Ni yo tampoco, sabes creo que mejor me voy que tengo muchas cosas que hacer, y estoy empapada no me quiero enfermar- le dije.
¿Te llamó en la tarde para ver si hacemos algo?- Me pregunto.
No, definitivamente no, pero sí creo prudente que deberíamos hablar, más adelante, cuando las cosas estén más serenas - y cerré la ventana, y emprendí la retirada sin mirar atrás. No podía creer lo que acababa de suceder, no podía creer que tan fácilmente regrese a sus labios, pero es que en realidad solo me sucede esto con él, a comparación lo que siento por Rodrigo es solo un mal chiste, y lo peor era que me confundía mucho lo que estaba sucediendo, ya estoy en el fondo pero ahora no sé a dónde ir, y si antes mi pasado era una sombra hoy estaba más presente que nunca y mi futuro mucho más distante. Llegue a casa y descargue las compras cuando la lluvia perdió algo de intensidad, cuando me vio mi mamá no pudo evitar exclamar – Hija estas empapadísima.
En serio mamá, no lo había notado- Le dije, con sarcasmo inocente – Me tomo por sorpresa se soltó justo cuando empecé a subir las cosas al auto –obviamente oculte mi encuentro con mi ex.
Ah, pues te hubieras llevado un paraguas- me dijo.
Ya no importa, creo que tomare una ducha para que no me haga daño- Le dije y subí de inmediato al baño. Estaba tan acostumbrada a mojarme que esto era una cosa cotidiana para mi mamá, es un hábito que detesta de mí, y algún tiempo dejo de recriminarme por ello, pero como dije el sentir el frío en mi piel hace que sienta mi vitalidad y mi vida. Como la tormenta que causa Víctor dentro de mi corazón, también despierta la vitalidad de mi pasión dormida, pero algo si era desconcertante, yo me aleje de él porque creí que eso era lo que quería, lo que era increíble era que el hizo exactamente lo mismo, entonces sería yo la responsable de mi desdicha, acaso el mundo me traiciono el día que yo misma decidí traicionarme a mí misma, el día que decidí escapar de mi misma, el día que empecé a caer, y si así fuese estaría ahora pagando las consecuencias de esa actitud tan egoísta de querer morir sola, ante tan peligrosas cavilaciones decidí poner un alto total y encontrar la respuesta en los labios de esa persona que me conoce mejor y que por la misma razón también como el resto del mundo no está conmigo, pero si mi nueva teoría es acertada, entonces no habrá tanto problema en hacerla regresar, termine de ducharme y dije - Andrea necesito encontrar a Andrea.

Tuesday, January 05, 2010

El Erizo, Cap. 13 "Cruel Corazón", Parte I

Y como otras ocasiones las imágenes se distorsionaron y se hicieron borrosas era sin duda otro sueño, una sombra se dibujo frente a mi estaba en el jardín de enfrente de la escuela, no podía evitar sentir que esto ya lo había vivido, ¿por qué? – Ese ¿Por qué se escapo de mis labios en el sueño.
¿Cómo que por qué? Te dije que iba a regresar no es así- Me contesto, en su forma diabólica y temeraria, era mi demonio y no mi novio.
Si así es, lo cierto es que no esperaba que volvieras al menos no tan pronto- le dije.
¿Y bien como te fue en tu gran escape? Mal no es cierto solo lograste perderte más- Me dijo severamente mientras tomaba asiento a mi lado.
Tuvo sus altas y sus bajas pero al menos tengo la experiencia y tengo un montón de maravillosas personas que están conmigo, así que no lo consideraría una pérdida total- Le dije orgullosa de mis logros.
Soltó una estridente carcajada, tan burlona que el solo escucharla hacía que me pusiera roja del puro coraje – Eso está muy bien para los demás, pero amor estamos hablando de ti, tú no eres capaz de mantener una amistad que te duré más que unos años.
Esta vez es diferente- repliqué.
Es porque has intentado convencerte de eso, pero amor tú sabes que en el fondo sigues siendo la misma, y siguen siendo las mismas situaciones- Me contestó.
¿Y por qué estas tan seguro de eso?- le pregunté.
Pues porque aun sigo aquí, lo sigues permitiendo, mezclas tu pasado con tu presente y te cierras las puertas para el futuro, tú no quieres ser feliz- Tan soberbio, tan mezquino, tan yo.
Mentira no lo hago, sabes no tengo porque seguir escuchándote, yo estoy contenta con lo logrado- Era la primera vez que tomaba la iniciativa de dejarlo, pero en cuanto le di la espalda alguien por detrás de mi contesto.
Si lo haces, pero no estás contenta del todo- Me dijo la Mariana que estaba frente a mí, Víctor había desaparecido. Esta Mariana me encaraba con una sonrisa macabra y soberbia– Si no, porque nadie está contigo ahora.
Porque yo no lo permití, no vale la pena exponerlos a esto, es mi pelea no de ellos- le dije.
Te equivocas, también es su pelea, crees que por querer resolver todo tú sola vamos a estar bien, y no lo es, los necesitas más de lo que nos permitimos- Estaba perdiendo el suelo empezaba a sentirme al borde.
¿Y entonces qué es lo que necesito, por qué me siento tan sola? – Me preguntaba mientras me aferraba al suelo, apenas con la punta de los pies.
Exacto, eso es lo que necesitamos, ya tocaste el fondo, ya no podemos ir a ningún lugar- me dijo.
¿Ya estoy de cerca de encontrar lo que busco? – le pregunte, ella se dio la vuelta.
No, pero ya estas sobre el camino, ya estamos en el fondo- me dijo mientras se alejaba de mí, intente alcanzarla pero era imposible, el campo se hacía extenso y la distancia entre las dos era enorme, ya no estaba angustiada, ni enojada, tampoco estaba triste, estaba en el fondo eso era cierto, por fin alcance el fondo de mi abismo.
Abrí los ojos, el sol me daba en la cara, era tarde, hace mucho que no descansaba de esta manera, y me sentía tan relajada. Me levante de la cama, pero no quería abandonarla, no había necesidad de eso, y en su lugar me quede analizando el sueño que acababa de tener, no pensé que lo fuera a ver tan pronto por ahí, mi ángel y mi demonio en el mismo sueño, adoptando distintas figuras y tan distintas posturas, por un lado, si es cierto hice a todos a un lado igual que la ocasión anterior, confié en ellos pero no lo suficiente y el resultado es que otra vez estoy sola, por otro lado las cosas ya no podrían estar peor aún hay ciertas posibilidades de corregir el problema de raíz, ¿pero cómo? Cerré los ojos intentando recordar “mezclas tu pasado con tu presente, y se cierran las puertas del futuro” eso es, debo cortar con mi pasado, y lo más significativo de mi tormentoso pasado es Víctor, así que eso pone muy en perspectiva lo que debe hacerse.
En ese momento tocaban a mí puerta, se oyó del otro lado la voz de mi hermano – Escucha “Bestia Durmiente”, mi mamá va preparar el desayuno y quiere saber si vas a estar lista.
En seguida voy, mentecato – Lo de Bestia Durmiente fue bastante inventivo, pero de ninguna manera eso iba a alterar mi estado de ánimo esta mañana, estaba muy de buenas, extrañamente muy de buenas para como se ha desenvuelto mi vida, me ayudaba mucho saber qué es lo que iba a hacer.
Me recogí el cabello y baje con mis pijamas y mis pantunflas a la mesa, mi papá no estaba, incluso eso no me altero en lo más mínimo, y era obvio mi cambio de actitud pues fue lo primero que noto mi madre al verme bajar.
Buenos días hija, ¿algún sueño interesante esta noche? – Me dijo con una sonrisa en la cara mientras servía el jugo de naranja en tres vasos.
No para nada, pero al menos me sentí descansada, por cierto ¿y papá?- no podía dejar escapar la oportunidad de preguntar dónde estaba.
Ya se fue a trabajar al igual que tu hermano, los dos se fueron juntos esta mañana- Era tan extraño mi hermano no tenía mucho tiempo que se había decidido entrar a trabajar aun no ha terminado de estudiar su carrera pero ya trabajaba y eso era bastante admirable, aunque el único inconveniente que veía era que precisamente ya no lo veía otro fantasma más de mi rota familia, todos se van incluso yo, pero yo tuve que regresar al nido, aun no estoy lista para volar por mi cuenta, de vuelta al suelo.
No sé porque siempre estas pensativa, ¿qué tanto piensas?- Me pregunto mi pequeño hermano.
No es algo que te importe, cosas de chicas- le conteste lo cierto es que no tenía ganas de pelear tan temprano y por muy de buenas que estuviera esta mañana, sé que mi pequeño hermano encontraría la forma de alterarme el humor.
¿Qué van a hacer hoy muchachos?- pregunto mi mamá.
En realidad no teníamos nada que hacer estábamos de vacaciones, pero cautivos en la prisión de nuestro hogar, mi hermano no regresará a clases al menos hasta los primeros días del año siguiente, y lo mío era una incógnita aun más abierta, lo cierto es que no tenía planes, solo ideas de posibles planes pero eso difícilmente se podría considerar como algo que hacer, así que la respuesta era – Nada- ese nada resonó al unisonó con el de mi hermano, no sé porque se queja que pienso demasiado las cosas si de hecho es algo que tenemos en común.
¿Bueno entonces no les molesta que me hagan unos favores o sí?- dijo mi mamá con seriedad, algo que me agradaba de mi mamá, era que antes de ejercer su poder de padre siempre nos preguntaba si queríamos hacer mandados o quehaceres como opción y no como una imposición, pero no valía la pena negarse porque de todos modos terminabas haciéndolo.
Por supuesto- dije, mi hermano solo resoplo un –sí, ya qué.
Por eso les pregunto si no tienen nada que hacer muchachito, además Alex no tienes de otra, van a venir tus primos para irnos a lo de navidad y quiero tu cuarto cuando menos decente para cuando vengan- no pude evitar interrumpir el regaño que mi mamá le imponía a mi hermano, de hecho era un espectáculo digno pero había algo en esa información que me dejaba intranquila - ¿Cómo?
Si, es que este año nos toca recibir a la familia de tu papá-Dijo mi mamá, era una noticia impactante de hecho, hace mucho que no pasaba algo así la última vez que recuerdo que aun era muy pequeña, de hecho apenas y me acordaba, pero los primos han crecido y era un acontecimiento que dejaba mucho que pensar.
Bueno Mariana, ya que tienes tu auto, esperaba que me ayudaras con las compras mientras me apuro con la casa- era obvio, me lo iba a pedir, no me molestaba en lo más mínimo de hecho me venía bien ir a un centro comercial para hacer las compras, así que le dije – Si no hay problema.

Thursday, December 31, 2009

La Ultima del Año

Pues si así es un año más que se nos escurre de las manos, pues es así que hacemos recuentos de lo que sucedio en año, si se cumplieron las espectativas o creamos nuevas, pues este año no fue tan malo, pero eso tan poco significa que fue perfecto, tal vez la fecha no es importante, y este año fue diferente porque puse en practica lo de que la felicidad esta en nuestras manos, pues de esperarla esta nunca llegará por si sola le hace falta un empujonsito, en fin lo mismo puede dar que funcione a que no funcione pero al menos así podriamos decir que lo intentamos.
Bueno y si cierta persona esta leyendo esto, quiero decir que no tome a mal todo lo que he escrito, de hecho ella solo fue mi fuente de inspiración, gran parte es solo resultado de mi imaginación y esto empezó solamente porque no tenía donde o cómo sacar todo lo que no podía decir, si a pesar de eso te molesta pues de todo corazón no era la intención lastimarte, de hecho todo lo contrario e una forma muy extraña de demostrarte lo mucho que te aprecio y te admiro, pues eres la inspiración y a quien le dedico esta obra, y si tienes razón en algo si no podemos lidiar con el amor no deberiamos tenerlo, pero pues dime que haces cuando ya te enamoraste.
Bueno que tengan un feliz año nuevo a pesar de todo lo que se vanga y tomen la vida en sus manos, que la felicidad no se crea ni se destruye.

Tuesday, December 29, 2009

El Erizo, Cap. 12 "Exiliada", Parte III

Pocos minutos después estaba frente a su habitación, el terrible cuarto de Alex, no sabía que esperar toque una vez, y de nuevo – Alex soy yo Mariana, necesito las claves para poder conectarme- se oyeron unos pasos y abrió un poco la puerta, y dijo – está bien pero esa información te costara una feria-
No seas infantil- replique.
No soy infantil, soy práctico para ser un empresario- me dijo.
Más bien un estafador, pero aun así te falta mucho- le dije.
¿Entonces traes la lana o no? – se interponía en mis asuntos.
No me hagas recurrir a mamá- Le dije.
Mamá no me atemoriza ya no tengo 12- me reto.
¡Mamá! - levante la voz.
En seguida se oyó el replicar de mi mamá- Ya se están en paz ustedes dos o ya verán
Está bien- Grito Alex -ya voy a dejar que hagas lo que quieras- me dijo sin animo
Y me dio la clave apuntada en un papel, era todo lo que necesitaba y me fui feliz a mi cuarto, me encantaba esta parte de pelear con los hermanos es casi un deleite hacernos sufrir, pero es algo que sucede solo con los hermanos, honestamente me daría mucho coraje si alguien o algo les hiciera daño o los hiciera sufrir, y yo se que ellos hacen lo mismo por mí, pues cuando Víctor me termino tanto Alex como Javier querían arreglar cuentas con el obviamente tuve que mentir algunas partes y echarle la culpa a varias cosas para que no se hiciera el problema más grande de lo que hecho era, desde entonces la relación entre Víctor y ellos empeoro aunque de por sí, no se llevaban muy bien que digamos.
Eso también me generaba conflicto, el asunto de Víctor ya tenía demasiados cabos sueltos, es evidente que el sujeto tiene algo que decir, eso siempre lo supe, pero lo raro aquí es que nunca me contacto a mi directamente, ahora la pregunta es ¿me interesa lo que tenga que decirme?, el solo hecho de que hiciera tan singular pregunta inclinaba la balanza de dicha encrucijada hacia el sí, así que solo era cuestión de tiempo, y si creo que tengo razón tarde o temprano me encontrara a mi así que no tenía caso prolongar lo inevitable.
Entre a mi cuarto el aparato encendido, entre las claves y el aparato tomo unos segundos para conectarse, me conecte a ver quien estaba disponible para platicar, nadie de los que me interesaban, ni Viridiana, ni Rodrigo, diablos Rodrigo hasta ahorita entendí lo que había pasado la noche anterior estaba tan metida en mi pena que no me di cuenta de que me porte muy grosera con él, con mayor razón tenía que hablar con él. Pero no están, de Viridiana lo entiendo, pero de Rodrigo tenía que hablar con él a cualquier costo, en ese momento llego una revelación, la red social, todos se van a enterar pero estoy desesperada, necesito hablar con él y con el otro sujeto, sin más escusa fui a la página de la red social primero a la de Rodrigo y deje mi comentario.
Mariana Comentó:
Siento mucho lo de la otra noche, no era yo de verdad que lo siento no sabes lo difícil que ha sido manejar esto yo sola, sé que es lo que me vas a decir y lo comprendo totalmente, espero que me perdones por no querer ver que te preocupas por mí, de verdad lo aprecio mucho TQ
Ahora afrontar lo que había que afrontar a Víctor si quería que esto se acabara de una vez lo ideal es no dejar clavos sueltos, al fin había llegado el momento de contestar el menaje que el mismo me había dejado hace unos meses atrás, no sabía que escribir así que intente contactar mi alma y lo que realmente deseaba
Mariana Comentó:
Pues a pesar de lo mucho que me he tardado en contestarte, no sé qué decirte, si tienes razón no sé cómo te atreves a hablarme después de que me hiciste sentir tan miserable, pero que crees que eso realmente no me importa, lo que me molesta es que sigas molestando a mi familia, así que te pido que seas más consciente en ese aspecto, si quieres hablar no te preocupes te escuchare, pero no te ilusiones solo te escuchare, ni siquiera hare comentarios, entendido.
Apenas acabe de escribir el comentario en su perfil, note que algo parpadeaba en la pantalla alguien me hablaba en el chat y no lo había notado, era el Gritos, había olvidado que aun estábamos entre semana, tal vez por esa razón no estaban todos conectados, así que mi único contacto por el momento era mi amiguito Gerardo.
Gritos dice: Hola mariana estas ahí?
Gritos dice: Espero que no estes muy ocupada
Mariana dice: lo siento es que estaba ocupada arreglando unos asuntos, que haces conectado ya no tienes nada que estudiar
Gritos dice: De momento no, de hecho solo tengo un examen pasado mañana y estoy repasando en internet, pero a tí como te fue
Mariana dice: Pues bien, me recibieron acogedoramente, hogar dulce hogar
Gritos dice: Casi no se nota tu sarcasmo, pero al menos entiendo porque vives sola
Mariana dice: Bah tu que sabes de eso, la verdad los extrañaba bastante, no te imaginas cuanto
Gritos dice: Ok te creo, pero bueno no importa que vas a hacer ahora
Mariana dice: Ay no se, tengo que pensarlo
Gritos dice: Ups perdon, en realidad queria preguntar que ibas a hacer en navidad
Mariana dice: Pues primero arreglar mis lios de pantalones, y despues pues a sobrevivir a la familia
Gritos dice: Jaja lios de parejas clasico, bueno ya me tengo que ir
Mariana dice: Muy bien que descanses bye
Gritos dice: Bye
Y el internet se quedo vació yo estaba bostezando mucho porque ya tenía mucho sueño y no era para menos ya eran cerca de las 12 de la noche y tuve un día demasiado largo, extrañaba arreglarme en casa, me prepare para dormir y me metí en mi autentica y verdadera cama, era tan confortable y tan suave, ya no quería pensar en nada más estaba cansada de todas las noches sin poder dormir estaba cansada en general de todo, y lo peor era que aun me faltaba mucho por delante, pero ahora en este momento lo quería era descansar, poner mi cabeza en la hielera sin nada que la lastimara para variar, no pude más en seguida caí rendida y no supe nada más del mundo, si la muerte es el sueño eterno, entonces no es tan malo morir.

Tuesday, December 22, 2009

El Erizo, Cap. 12 "Exiliada", Parte II

Entonces termine de comer para alcanzarlos, cando lo hice ya habían bajado casi todas mis cosas, solo alcance a cargar una maleta mediana, y a pesar de eso pesaba bastante, mi hermano Alex cargaba una de las pesadas y mientras la llevaba dentro exclamo al pasar a mi lado – ¿No manches que te trajiste los tabiques de tu escuela?
A lo que le respondí - No seas infantil, son solo piedras de los trabajos de geología-
La buena noticia para mí era que no habían hecho mención todavía de algunas otras cosas que eran obvias quizá lo importante era tratar lo que ya se había discutido en la mesa, estaba cavilando en eso cuando pronto se disiparon todas mis dudas, estaba mirando perdidamente mis maletas acomodadas inteligentemente en la sala de la casa, mi cuarto quedaba en la planta alta, así que tendría que subir una por una para desempacar, desgraciadamente mi mamá se me adelanto e inicio el desempaco antes de que yo pudiera robarme las maletas - Mariana mira cuanta ropa compraste, con razón te quedaste sin dinero, pero al menos es bonita- dijo con gran asombro mientras desplegaba las carísimas blusas con estridentes colores. – Ay mamá no seas exagerada- le dije mientras robaba la maleta que más vergüenza me daría que descubrieran, la que contenía la ropa de fiesta minifaldas, tops, y el terrible short con el que conocí a Rodrigo entre otras cosas. En ese momento sentí como mi hermano acariciaba mi cabello y finalmente dio un tirón leve de él, solo alcance a exclamar un poco de dolor y molestia y le pague a cambio con otro codazo en las costillas – ¡Auch! en ropa no es en lo único que gasto- dijo mientras se estremecía de dolor, de hecho perdió un poco de aliento con ese último golpe.
Lo cierto era que a pesar de que me había dejado crecer mi cabello, Viridiana hacia que me lo retocara cada cierto periodo de tiempo para que no creciera de forma vulgar, ahora que estoy en casa creo que Viridiana era la peor enemiga de mi cartera, porque aunque pagáramos las dos, muchas veces la que pagaba mucho por sus cosas era yo, primero la ropa, el cabello, las salidas, los antros que fueron 3 o 4 veces pero me hicieron desembolsar bastante y el gym, era demasiado para mi pobre tarjeta que podría jurar esta sobregirada, porque mis viejos habrían de darme una tarjeta.
Bueno la verdad, no nos dimos cuenta de cuando te volviste una mujer hija, de haberlo sabido antes tal vez te hubiéramos limitado el crédito como le dije a tu papa, pero en fin el tenía confianza en ti, pero sin duda alguna tienes espíritu de mujer- dijo mi mamá mientras sacaba más ropa de otra maleta, tome la ropa que ya había sacado y me disponía a llevarla a mi cuarto, si no hubiera sido porque el pusilánime de mi hermano me intercepto con uno de sus desvaríos de mini macho.
Nomás el dinero mama, también el coche tiene un montón de rasponsitos, no cabe duda que las mujeres son pésimas al volante – Eso fue la gota que derramo el vaso.
Aclaración idiota, esos rasponsitos que dices tú son de estacionamiento y fíjate bien porque hasta el auto de mi papa debe tener dos o tres, pero obvio como tú nunca has salido de este pueblo de pacotilla pues no sabes de esas cosas, p…
A ver ya niños, los dos se están quietos, yo como su madre sé que esto va a terminar en golpes, tu chiquillo vete a ver si ya puso la marrana, y deja que Mariana y yo terminemos de desempacar- Dijo mi madre cortando los insultos que usualmente son necesarios para encender el mal carácter de mi hermano Alejandro. Como él sabe que las cosas se ponen bastante feas si sigue con su necedad, se fue a perder a su cuarto muy probablemente encerrarse con su música o bien a jugar con sus juegos de video, lo que en cierta forma me recordaba a Chayo, tal vez sería buena idea conectarse más tarde para saber de ellos – Mamá, ¿hay internet en la casa?- pregunte instintivamente tras todo lo acumulado en pensamientos.
Si, aunque en realidad los únicos que lo utilizan son tu hermano y esporádicamente tu papá- Contesto un poco extrañada.
Ah, perfecto conteste- lo más natural hubiera sido que me hubiera conectado inmediatamente, pero preferí esperar por dos simples razones, la primera no iba a dejar que mi mamá desempacara todo sin mi presencia y segundo nadie en su sano juicio se conecta a las tres de la tarde.
Así me adelante rápidamente con algunas maletas a mi cuarto, ya estando ahí me asegure que mamá no viniera y rápidamente saque la ropa que más pena me causaba, el terrible short, desde aquella vez jamás me lo he vuelto a poner, me miraba con recelo desde la cama, rápidamente decidí a qué lugar de mi habitación iban a terminar estas prendas, afortunadamente durante mi estadio en la Universidad mi cuarto permanecía estático, tal como lo había abandonado, tal vez un poco de polvo acumulado pero a pesar de eso se veía que mi mamá mínimo limpiaba de vez en cuando obviamente respetando algunos espacios como cajones y mi closet, y sabiendo todo esto esos serían los lugares predilectos para dichas prendas, así que rápidamente las lleve a su nuevo hogar pues mi mamá no tardaría en subir con un paquete de prendas ya desenvueltas para que yo les dé un lugar en mi habitación, apenas guarde el ultimo top, mi mamá ya estaba abriendo la puerta de mi habitación, con cierta dificultad, corrí para abrir, entro cargando un bulto bastante grande de ropa y exclamo –Mariana ¿Por qué cerraste la puerta? A lo que conteste – lo siento tal vez la cerré sin fijarme- , al menos había desempacado la mitad de la ropa en la primera tanda, por lo que yo imaginaba que faltaba ya muy poco, y así era, ella me dejo para desempacar el resto de las cosas mientras lo que yo acomodaba lo que ella había llevado a mi habitación, ya llevaba gran parte cuando subió con la segunda tanda, esta vez menor que la primera a lo que pregunte – ¿Eso es todo? En seguida contesto en un suspiro – De ropa sí, pero aun faltan tus aparatos y otras cosas- muy bien ya faltaba poco y le dije sonriendo – Muy bien en cuanto termine con la ropa voy a acomodar eso- y así transcurrió tal vez una media hora más, quizá más tiempo cuando termine con la ropa. Baje a abrir las pocas maletas que quedaban y acomodar las cosas donde iban, los artículos de baño en el baño, los retratos sobre los muebles, los libros en mi viejo librero aunque tuve que ingeniármelas para que ocuparan poco espacio, y finalmente los aparatos eléctricos, mi enorme televisor y mi laptop. Estaba muerta no era muy tarde pero me estaba cayendo de sueño, la verdad era que me quería conectar con el resto del mundo pero también quería tomarme un respiro, no me decidía. En ese momento mi mamá toco a la puerta de mi habitación –Adelante dije- con la voz reflejando cierto cansancio.
Ay hija que diferente te vez a la niña que se fue de aquí hace algunos meses- me dijo.
Pues yo sigo siendo tu hija- Aunque tenía razón en lo del cambio.
Te ves, más feliz- me dijo mientras me abrazaba y me sentaba en la cama.
Lo estoy- le dije mientras dibujaba una sutil sonrisa.
Pero no lo suficiente, se lo difícil que es crecer, pero aquí siempre va a estar tu familia para apoyarte, no lo olvides Mariana- me dijo, me sorprendía tanto que me dijeran esas cosas, supongo que después de todo ellos sabían que siempre estaba afligida.
Bueno subí para avisarte que ya está la cena preparada – dijo mientras se adelantaba a la puerta y se adelanto para servir la cena, bueno al menos ya no tengo porque preocuparme porque hacer ahora iría a cenar.
Baje detrás de mi mamá cuando llegamos al comedor no me sorprendió ver tres lugares en la mesa inmediatamente hice la pregunta más obvia del mundo y cuya respuesta ya conocía- ¿No va a cenar mi papá?
No tu papá trabaja hoy de hecho solo se tomo unas horas más para hablar contigo pero desde hace rato se fue – Típica respuesta, al menos era bueno saber que el hombre se tomaba algo de su tiempo para sus hijos, y eso supongo que ya era algo.
Enseguida nos alcanzo mi hermano, pude notar que él pensaba lo mismo que yo, solo que el omitió la parte de las preguntas, quizá el ya estaba enterado, cuando mi mamá lo diviso en seguida exclamo – Adelante muchachos sírvanse que se enfría- después de eso poco se dijo durante la cena, y esta se desenvolvió como todas las cenas que yo recordaba.
Todo seguía igual no cabe duda, salgo del infierno para estar en el infierno que emoción, pero ahora tengo mucho en que concentrarme, de nuevo la lista de prioridades estaba en la mesa para ser rellenada, pero ahora tengo una ventaja con a que no contaba hacia un año, no tengo nada más que hacer, era evidente que la principal pregunta era la más complicada para hallarle una respuesta por simple que esta fuese ¿Ahora qué voy a hacer de mi vida?, lo que me sobra es tiempo y eso es una ventaja, y el problema es que me sobra tiempo, el no tener nada que hacer me va a volver loca, no voy a dar con una respuesta pronto, termine de cenar lleve mis platos a la cocina y los lave con cuidado, era sorprendente lo contrastante que éramos yo y mi hermano Alex, mientras yo me tardo horas en engullir un pedazo de pan, él ya había terminado su cena, y sus platos a medio lavar, los tome y los lave de nuevo, aunque en teoría no debería hacerlo pero en fin, una noche que yo lo haga no le va a hacer daño a nadie, después de todo esta noche la cena no la hicieron para mí sola, ya estaba terminado, no tenía sueño quería conectarme para despejarme un rato, me despedí de mi mamá y me encerré en mi cuarto, conecte el aparato y lo encendí, había que reconfigurar el internet, y eso significaban malas noticias.

Tuesday, December 15, 2009

El Erizo, Cap. 12 "Exiliada", Parte I

Y así emprendí la retirada sin mirar atrás, ya todo estaba empacado todo incluyendo mis recuerdos, transcurrían las horas y los kilómetros a la par y con mucha fluidez a pesar de que la ciudad era bastante grande, con esto todo lo que me rodeaba adquiría un tono cada vez más gris y triste, en parte porque se estaba nublando, ya estaba entrando a la carretera, pues mi casa quedaba por así decirlo un poco fuera de la ciudad, de repente empezó a llover, sería una coincidencia, usualmente amaba los días lluviosos porque pues en el “pueblo” donde crecí me recordaba muchos momentos felices, brincar en los charcos, explorar, el olor de la tierra y la hierba húmeda, era increíblemente relajante pensar en solo eso, sin preocuparse por lo demás, las cosas eran tan simples y tan tranquilas, ya estaba entrando al pueblo, y a mi casa, esta se podría decir que era grande hasta cierto punto, pues había que manejar aun mucho para llegar, pero ya estando enfrente de mi casa me estacione, estaba lloviendo con fuerza, y como traía todas mis cosas preferí esperar a que la lluvia perdiera intensidad antes de entrar, observaba desde mi ventana el ambiente semi-boscoso que me rodeaba, que buen lugar eligieron mis viejos para vivir, no entiendo porque me fui lejos de aquí, tal vez sí, mi relación con ellos este algo fracturada, pero no sería solo porque en el fondo yo quería que fuera así, el mundo allá afuera es bastante cruel y uno se puede perder fácilmente, ahora el problema es cómo voy a afrontarlos, mentir ya no es una opción, era obvio que tenía que ser honesta con ellos, lo cierto es que no sabría que esperar, eso es lo que me estaba matando en este momento, ¿qué es lo que voy a hacer?, no tenía caso seguir torturándome, así que le subí a la música que me había dado mi mejor amiga Viridiana eso logro distraerme algunos minutos; Recordar a Viridiana ahora me venía muy bien, de seguro en estos momentos debe de estar muy apurada por lo de su intercambio, que envidia y que gusto por ella, y yo que quería lograr algo similar pero no, estoy aquí con la cola entre las patas, en ese momento la lluvia empezó a ceder, decidí bajar de mi auto para poder entrar a mi casa y descansar, manejar tanto era algo bastante desgastante.
Me baje de mi auto y en dos pasos estaba frente a la enorme puerta de madera de mi casa, adornada por un enorme vitral en medio, de cristal cortado de modo que solo se podían ver siluetas a través de él, toque una vez el timbre, el ding dong de mi vieja casa inmediatamente encendió dentro de mí un sentimiento bastante extraño, por alguna razón empezaba a sentirme más segura, y no tardo mucho tiempo cuando una silueta se formo detrás de los cristales que adornaban la puerta de la entrada, estaba muy ansiosa porque abrieran la puerta pronto, el picaporte hizo un ruido y acto seguido la pesada puerta se movió lentamente hacia adelante desde mi posición, detrás de ella la persona que más había extrañado y de la que a pesar de todo sigo necesitando desesperadamente, mi madre me esperaba con una cálida sonrisa y con los brazos extendidos, como si me hubiese extrañado más a mí de lo que yo a ella, sin pensarlo dos veces me lance a sus brazos, y me solté a llorar como hace años no hacía, al final me sentía tan segura estando allí, sin darme cuenta mi mamá me arrastro hasta el comedor donde ya había algo de comida esperando por mí, y casi toda mi familia a excepción de mi hermano mayor se encontraban compartiendo los alimentos como siempre, estaba llorando de felicidad, mi papá se incorporo de la mesa y me tomo de los hombros y me dio un corto pero emotivo abrazo, y como pocas veces me invito a la mesa, le dije que quería bajar las cosas de mi carro y dijo con voz seria – Eso puede esperar, hace mucho que no te vemos, al menos acompáñanos a comer, y luego bajamos tus cosas anda ve a lavarte las manos.
Mientras me lavaba las manos y la cara porque aun seguía derramando algunas lágrimas me preguntaba, porque me trataban tan como si no hubiera sucedido nada, tal vez sonaría un poco sadomasoquista pero hasta donde yo recuerdo detalles como una baja nota eran más que suficientes para desatar un sermón de media hora y un castigo para toda la semana a consecuencia, bueno ese era el papá que yo recordaba, a lo mejor lo peor estaba por venir, tendría que estar preparada.
Me senté a la mesa poco tiempo paso antes de que iniciara el interrogatorio, solo que el iniciador de este me tomo por sorpresa Alejandro mi hermano menor ni falto ni tardo inicio el interrogatorio con una daga directa al corazón- ¿Ya tienes novio?
No, Alex, claro que no ¿por qué preguntas esas cosas?- casi automáticamente le solté un codazo de esos que lastiman a sus costillas, lo más gracioso es que el más pequeño de mis hermanos era mucho más grande que yo, de hecho tanto él como mi otro hermano Javier crecieron de más, para mi gusto y me hacían sentir desde hace algunos años como una enanita, a veces me llamaban la gnomo y eso me irritaba bastante.
Auch! – Exclamo mientras se sobaba con fuerza sus costillas lastimadas -yo nomas preguntaba porque el tarado de Víctor me ha preguntado.
¿Marcó aquí?, y ¿Qué te pregunto, qué dijo?- pregunte instintivamente, casi agitando a mi "pequeño" hermano.
Pues no mucho, solo hablo una vez y como estaba muy castro-sito le dije que si tenías novio con tal de que dejara de molestar, además no ibas a regresar- Dijo como no queriendo la cosa.
Niño que es ese lenguaje- regaño mi mamá a Alex.
Bueno ya después yo hablare con el- dije para mí misma.
Ese muchacho nunca nos agrado mucho – Dijo mi mamá.
Si ya se mamá, pero a veces tenía sus detalles, en fin ya arreglare mis asuntos con el después-Les dije, pues la verdad eso era lo que siempre pensé de él, lo raro es que aun lo sigo defendiendo, tal vez solo me defendía a mi misma por haberlo elegido a él, sin embargo la sola mención de su nombre era más que suficiente para desatar una tormenta de pensamientos e ideas sin mucho sentido en mi cabeza, ¿Por qué habría de defenderlo?
Bueno hablando de otras cosas- inmediatamente tomó el bando mi papá, pues ya notaba que me estaba perdiendo en pensamientos más oscuros – Ya pensaste que vas a hacer ahora que ya no vas a estar en la escuela.
Así se inicio la tortura, así que conteste con lo que tenía a la mano – No lo sé- nada.
Bueno pues nos hubieras hablado antes, la verdad me tomo mucho por sorpresa tu llamada, solo dijiste que ya venías.
Bueno es que no creí apropiado perder más el tiempo- Les dije.
Siempre hay opciones Mariana, pero en fin al final fue tu decisión, al menos creí que tendrías algo más, porque no se deja una carrera así a la ligera- me dijo, claro aquí viene el sermón.
Mira Mariana, ya estás en una edad en la que solo podemos apoyarte el resto depende de ti, la verdad desde que te fuiste no te veías muy convencida aunque tu aseguraras lo contrario, pero de todos modos dejamos que te fueras aunque sabíamos que ibas a regresar, en algún momento creímos que te ibas a quedar, pero ya vez no nos equivocamos, solo queríamos que aprendieras que el mundo de allá afuera es muy distinto, bueno y ahora que lo conoces mejor yo creo que es una excelente oportunidad para replantearte que vas a hacer de tu vida no crees, darte otra oportunidad- Me dijo.
Yo me quede pensando, y no podía creer lo que estaba pasando, no había nada de lo que esperaba, no me habían regañado, no estaban molestos, ni por haber perdido dinero o tiempo, entonces lo entendí, ellos ya esperaban que sucediera esto la que había perdido todo eso era yo, era mi tiempo y mi dinero, todo esto dolía más que un regaño, esto era la realidad, en el fondo no les falle a mis papás, pues ellos como sea han cumplido hasta donde se lo han propuesto, a la que le falle fue a mí y me sentía terriblemente mal por eso, me quede cavilando en silencio con esto y reanude mi comida, mi viejo y mi hermano ya habían terminado se tomaron unos minutos y tomo las llaves de mi carro, llamó a mi hermano y entre los dos metieron mi auto a la cochera y las cosas las bajaron y pusieron en la sala de estar.

Tuesday, December 08, 2009

El Erizo, Cap. 11 "El Abismo", Parte III

De uno en uno mis amigos y compañeros fueron saliendo de la prueba, y eso me hacía sentir que cada grano del reloj de arena se deslizaba, no podía evitar sentir que cada grano me distanciaba un poco más de todo lo que había ganado aquí, a mis compañeros de clase y mis amigos, a Viridiana, a Rodrigo, esa angustia cobraba de nuevo fuerza, y a tiempo la pude identificar, mi primera amiga, la soledad, el abismo al que estaba cayendo siempre, seguía aquí, me acompañaba ahora en el examen, estaban cayendo las gotas de mis ojos una tras otra, cuando esto sucedió, solo unas cuantas preguntas más era todo lo que tenía, las conteste como pude, sin detenerme mucho en ellas pero era como si estuvieran grabadas en piedra y era tan doloroso y tan humillante estar en esta situación, pero ya estaba terminando, apenas era yo y otra persona en el aula, pero pronto solo era yo, no me levante me quede mirando fijamente la hoja de papel, aun sin poder creer en la fuerza que este tenía sobre mí y lo pequeña que me sentía frente a su imponente figura de papel, y eso era una estupidez, yo soy una persona, y esto es solo un papel, “un papel que decidirá el resto de mi vida” dije en un suspiro, el profesor se acerco a mí y dijo, Señorita Mariana está usted bien, ya es hora de finalizar la prueba, no lo voltee a ver, no dije nada más, me seque las lagrimas que estaban presentes y entregue el humedecido papel, el hombre tomo algunos segundos antes de decidir irse, supongo que quería decir algo pero no encontró nada que decir, y me quede en el silencio sola, entonces entro Chayo.
Estas bien has estado llorando toda la prueba - me dijo mientras se sentaba enfrente de mí.
La mire con mis ojos aun llenos de lagrimas y dije – Los voy a extrañar mucho.
Y me solté a llorar, como intuición y sin decir nada más Chayo se acerco más para poder abrazarme, no era difícil adivinar que me iba a ir, que todo esto ya no iba a ser más mío, no había porque perder más tiempo era hora de hacer las maletas, las calificaciones estarían publicadas mañana en la mañana, pero no tenía caso esperar más, las tendría preparadas para regresar a casa en cuanto comprobara que ya jamás iba a regresar. Me aparte de sus brazos, ya todos estaban ahí, Guille y Gritos, me tranquilice y sin mucho ánimo les conté la situación, lo suficiente para que no hicieran muchas preguntas al respecto y para que me dejaran ir de inmediato a mi casa, pero al mismo tiempo quería aprovechar el poco tiempo que me quedaba con ellos y disfrutarlos un poco más, compartimos un desayuno y hablaron de sus planes durante las vacaciones, era obvio que yo tendría más que solo pensar en las vacaciones, y por esa razón al terminar el desayuno ellos se fueron, Gritos me acompaño hasta el último segundo a mi auto, aunque ya no dijo mucho solo me deseo suerte en todo lo que hiciese.
Al llegar a mi departamento todo era silencio, tenía mucho que hacer, levante el desastre del día de estudio de ayer, hice algo de comer. Aún no decidía si ir a ver a Viridiana, pero después recordé que ahora tenía un guardarropa un poco más abundante del que tenía antes de llegar aquí y eso se metió en mi cabeza, por esa razón comencé a empacar, por si tenía que volverlo a hacer, y así fue una vez, otra vez y hasta una tercera sin estar si quiera cerca de poder hacer entrar todas mis adquisiciones recientes en las maletas, me sentía cansada y me senté en una silla de mi cuarto con las cosas regadas en la cama, ¿Cómo le voy a hacer? Es obvio que no me puedo llevar nada a mi casa, no me puedo llevar a mis amigos allá y otra vez estaba triste, odiaba sentirme tan sola, odiaba no acostumbrarme a la soledad, siempre estoy sola, ya basta, debo intentar llevarme todo lo que pueda me repetí, y volví a intentar empacar, esta vez parecía que iba a tener éxito, en eso tocaron a mi puerta, voltee a ver a mi reloj despertador eran las 9:00 p.m. había pasado todo el día empacando, fui a la entrada, era Viridiana.
¿Qué paso como te fue hoy, estas empacando tú también te vas? – Todas esa preguntas hicieron que zumbaran mis orejas, solo repetí como por inercia de todo aquello ¿Tu también te vas? E inmediatamente Viridiana lo interpreto como una pregunta que no esperaba más para poder contestar, estaba eufórica.
Si amiga, ayer te lo quería decir, pero hoy es ya una realidad, me voy al extranjero me gane el intercambio – el abismo se hacía más profundo.
Y yo me voy a casa – dije de nuevo llorando.
Viridiana hizo ojos de plato se quedo en silencio y de nuevo me abrazo, no sé cuantos minutos transcurrieron pero su calidez, su sola presencia eran todo lo que necesitaba, cuando me tranquilice me miro a los ojos y dijo – Pase lo que pase y este donde este, yo siempre seré tu mejor amiga, que nunca te quede duda de eso entendiste, no hables, tengo algunas cosas que arreglar aun y probablemente no pueda hablar contigo un tiempo, pero nos veremos bastante por internet por lo menos, y para ti siempre va a ser como si estuviera a una puerta de distancia.
Y se había ido sería esa la última vez que la vería en mucho tiempo, en realidad había ido esa noche para que la dos saliéramos a festejar aunque sea con café, pero como me había pasado tanto tiempo llorando ese plan perdió su viabilidad, porque a pesar de todo si tenía bastante que hacer.
Ya había terminado de hacer mis maletas, aunque había cosas que no había logrado empacar, eso incluía la ropa que inteligentemente iba a utilizar mañana que me fuera corriendo de aquí, ya eran las 11 de la noche y me disponía a irme a dormir cuando sonó mi teléfono. Corrí para contestar, era Rodrigo.
Hola – dije, sin ánimo.
Hola ¿Cómo estás? contesto – Se escuchaba bastante ruido del otro lado.
Pues resignada, ya te conto Viridiana no es así, si no, no estarías hablando- le dije
Pues sí, pero no crees que te estás dando muy pronto por vencida- me reto.
No me doy por vencida, pero esto ya se acabo estoy convencida, todo el examen estuve llorando, y no me pude controlar- le dije ya molesta.
Ok, ¿pero qué tal que no y sacas tu 9.2?- se escucharon risas detrás donde quiera que estuviera el sujeto.
Porque eso no es posible es infantil- me estaba irritando - ¿Dónde estás? Le pregunte
Festejando con unos amigos- me dijo.
Ah sí, pues diviértete mucho yo tengo mucho sueño, hasta nunca- estaba furica, le colgué el teléfono sin dejar que dijera nada más. Me sumí en mi abismo y de nuevo me puse a llorar, me arrodille junto al mueble del teléfono y llore más, me logre componer y me fui a dormir, con los ojos hinchados de tanto llorar.
Estaba sonando mi alarma eso significaba que eran las 8 de la mañana, y eso significaba que mis horas estaban contadas, ya sabía que debía hacer no tenía más caso permanecer aquí, así que ya todo estaba preparado, hice lo que tenía que hacer desayunar, asearme y prepararme conduje hacia la escuela, y permanecí un rato más en mi auto, examinando de lado a lado lo visible del campus desde el estacionamiento, aun estaba empacando, empacando recuerdos, baje del auto y recorrí cada pasillo con nostalgia ya sentía nostalgia, porque ya no sentía más esa pertenencia, ya no era más mi cole, y así llegue a la puerta del pasillo, donde estaban pegadas las calificaciones me quede admirándolas, y un viejo conocido me acompañaba, y dijo – Las publicaron hace una hora.
Lo sé- le conteste.
¿Querías estar sola? – me pregunto.
Pues en parte, pero no me molesta que estés aquí. Le dije.
Fuiste la más alta- me dijo.
Es lo que veo- le dije con la voz en un hilo.
¿No te vas a quedar verdad?- Me pregunto.
No, no con eso – mi mirada fija en el 8.9 que estaba junto a mi nombre.
Me di la vuelta y dije – Adiós Gerardo te voy a extrañar- me abrazo y no dijo nada más.
Regrese a mi carro y conduje de regreso al departamento, subí y tome el teléfono, ya tenía mucho tiempo que no hacía esto, espere a que timbrara del otro lado y después me contestaron.
Hola, papá, soy yo Mariana, ya se termino, voy para allá, falle lo siento mucho una vez más te falle- y de nuevo me solté a llorar, me estaba haciendo añicos por dentro.

Tuesday, December 01, 2009

El Erizo, Cap. 11 "El Abismo", Parte II

Ya nena, no te pongas así por favor que haces que me angustie de más y eso me puede sacar canas y arrugas, y tendré que mentir sobre mi edad – dijo con calma mientras sostenía mis manos a nivel de mis rodillas.
Entre sollozos logre dibujar una sutil sonrisa y como pude intenté hablar, sin embargo el sentimiento atrapado en mi pecho hacia que mis pulmones traicionaran al habla robándoles el aliento necesario para producir las palabras y entrecortando las ideas, tal como les sucede a los niños. Una vez más me abrazo y eso me sedo aun más liberándome poco a poco de esta terrible sensación.
Es que… el aire era robado por mis pulmones de nuevo, tome más fuerza y logre decirlo. Es que soy una estúpida, como pude ser tan descuidada, tan… puso sus dedos sobre mis labios e hizo un gesto de molestia.
No te autocompadezcas amiga mía, es lo peor que puedes hacer, y menos en una situación así, yo creo que podemos encontrar una solución, entre las dos como amigas serenas y tranquilas, a ver ¿cómo está la situación?
Tome más aire y empezó mi relato – Bueno pues como tú sabes el colegio no es nada barato en cuestión de colegiaturas, mis papas apenas podrían costearlo, pero habría que hacer sacrificios, de modo que para que me dejaran venir aquí… una vez más el aire se escapaba de mis cuerdas vocales, aunque aparentemente esta parecía la última vez que eso sucedería pues después de eso me sentí plena sobre mis funciones corporales – Para venir aquí la condición era que consiguiera una beca de modo que tuviéramos gastos más holgados para necesidades escolares detalles para hacer la escuela más cómoda.
Ah ya entiendo – Dijo mi amiga – Y entonces cambiaron lo de las becas este semestre, pero de eso ya tienen meses que avisaron ¿no?
Pues sí, el problema es que no fue hasta hoy que me callo el veinte- le dije con más calma, pero con angustia en mi corazón.
Pues que mal amiga, pero pues aún debe haber algo más que hacer, ¿no tienes un plan de respaldo u algo así?
Pues sí, se supone que la cuenta de banco de la que hemos dispuesto todo este tiempo estaba de respaldo para una situación como la de ahora, pero por razones que desconozco esa cuenta ya no es viable-
La cara también se le puso pálida cuando le solté todo aquello luego dijo – Ok, entonces si tenemos un problema ¿Qué tan mal estamos de calificaciones?- pregunto con seriedad en verdad se estaba rompiendo el coco para dar con una solución que a todos beneficie.
Pues en realidad no lo sé- Conteste con total sinceridad.
Ay, me lleva, es que sin que me lo tomes a mal, estamos ya en el punto crucial, yo se que los primeros años son los más difíciles de calificaciones, pero estos exámenes son cruciales.
De haberle puesto un poco más de empeño tal vez no hubiéramos llegado a este extremo- dije, de pronto me llego la realidad como debía ser, esto era solo responsabilidad mía y como tal el desenlace estaba en mis manos, como fuera debía empujar un poco más pero a pesar de eso me seguía sintiendo cansada, así que no tenía caso.
¿Qué tienes? Estas muy pensativa – Me dijo Viridiana con mucha consternación.
Que la única solución está en el examen de mañana lo único que se puede hacer es conciencia de lo que me estoy jugando, solo necesito un 9.2 para pasar con mi beca eso es todo.
Bueno chica entonces vete a descansar que luces cansada y extremadamente estresada, mucha suerte- Me dijo mientras me abrazaba.
Igualmente nena, la necesitaremos, oh por cierto antes de que se me olvide, tengo una noticia que darte, pero creo que mejor te digo cuando pase el examen, porque no quiero que se me eche a perder- Me dijo, aparentemente estaba conteniéndose bastante, lo cierto es que se moría en compartir esa información.
Ya me lo dirás después nena no te preocupes- Y salí de su departamento en seguida me dirigí al mío, el tiempo parecía detenerse estando yo en completa soledad, no había ya nada en mi cabeza, estaba completamente hueca como el extraño sonido que se percibía en el ambiente, ¿Qué sería? , no lograba explicarme.
Pensé en tomar un libro solo para completar en determinado caso, pero nada, no había respuesta por más que releyera la información, ya pasaba de la una de la mañana y el examen era a las ocho de ese mismo día, supuse que ya era demasiado tarde para intentar estudiar y lo cierto es que ya estaba exhausta, así que me fui a dormir, aliste todo y me metí en las sabanas pero a pesar de que estaba cansada en extremo, no podía dormir, ¿era esto acaso una broma?, no podía ser posible ese extraño silencio seguía a mi alrededor, me angustiaba, me mareaba, pero aun no podía decir que era, aunque ya conocía la sensación, aunque no lograba recordar de donde en parte porque estaba intentando preparar mi cerebro para lo de mañana, era como si ambos hemisferios decidieran de pronto pensar en distintas cosas, y por esa razón era que no podía conciliar el sueño, las tres de la mañana parpadeaba el reloj, otro día de desvelo en vano, pero ¿Por qué hoy precisamente?, recurrí a mi última alternativa, controlar mi respiración de modo que la hipoxia que generara callara mi cerebro inquieto pero inservible, esta vez fue más difícil que la ultima vez y requerí de varios intentos hasta finalmente lograr quedarme dormida, y como todas aquellas veces apenas cerré los ojos la estúpida alarma ya estaba soñando.
¡No puede ser!, !No es justo!- gritaba cada que el zumbido estruendoso del despertador me recordaba que ya estaba cerca el momento de la verdad. Como sea logre arrastrar mi cuerpo para hacer todo lo que se tenía que hacer, y por extraño que pareciese era que ya no estaba cansada, a pesar de haber descansado nada, lo único persistente de a noche anterior era esta extraña sensación, ya conocida pero irreconocible. Ya estaba camino a la escuela siguiendo con estas extrañas cavilaciones, ¿qué es? Me seguía preguntando, y entonces algo mojo mis manos, estaba llorando, esto no tenía sentido que rayos me está pasando, ya había llegado a la escuela, era el momento de dejar todo esto de lado y concentrarme en lo que estaba a punto de suceder.
Llegue al salón y el ambiente era bastante extraño, estaban mis compañeros y mis amigos del grupo, pero por la misma causa, algo no encajaba, era como si los viera de lejos, como si yo no debiera estar ahí, se acerco Gritos a mí y dijo:
¿Ya lista Mariana?- tarde un poco en reaccionar y apenas y respondí
Pues, si- Su mirada había cambiado.
¿Estás bien?- en seguida pregunto preocupado.
Si es solo que siento algo extraño quizá solo sea estrés- dije para cortar el ambiente.
¿Quieres repasar?- Su proposición me sonaba absurda por la cantidad de información, pero reconfortante luego de recordar que la última vez que había repasado con él no me había ido tan mal, tal vez debía aprovechar ahora este momento.
Sí, sería buena idea- saco de entre sus cosas una guía de preguntas de la que ya había intentado contestar algunas preguntas, e inicio a leer una por una por una mientras intentábamos contestar cada pregunta y explicar porque creíamos que esa era la respuesta correcta, y en la mayoría de las veces coincidíamos de modo que eso hizo que se me olvidara todo lo demás eso era bueno, porque lo que más necesitaba ahora era concentrarme en el examen, y esto estaba funcionando, posteriormente a nuestro pequeño grupo de estudio se anexaron tanto Chayo como Guille, que aportaron su punto de vista a cada pregunta, y así se fueron consumiendo esos últimos minutos de agonía, a la espera del examen.
Bueno ya muchachos casi son las 8- dijo Gritos un poco ansioso, eso es algo que no entendía de él, siempre tiene esa fuerza esa capacidad para estar un paso adelante, y cada derrota verla tan natural como la victoria, siempre ansioso delo siguiente, sería algo digno de admirar, pero no era solo Gritos, también Guille y Chayo tenían algo de eso, porque no lo habría notado antes.
Caminamos directo a donde nos correspondería hacer la prueba, el examen final, hubiésemos exentado solo por unos detalles del proyecto final y obviamente las calificaciones, tanto Gritos como Guille solo estaban aquí por mero trámite pues ellos habían exentado, pero por sugerencia del profesor y sin riesgo de perder nada subir su calificación si sacaban un buen numero en este examen, eso era envidiable, y a pesar de eso se prepararon bastante bien, “solo un poco” retumbaba en mi cabeza.
Era increíble lo mucho que una miserable hoja de papel podía hacer con la voluntad de una persona, era tan absurdo que una hoja de papel dictara tan de forma tan despectiva y grosera el futuro de las personas, porque será a que los humanos les gusta torturar a otros humanos, pero en fin, al fin la famosa hoja había llegado a mis manos, a cada pregunta, cada reactivo, cada palabra, cada silaba, cada consonante, cada respuesta, cada alveolo mi mente estaba atrapada en este juego mental, a esta tortura del nuevo siglo, de la ciencia de la que siempre me jacte ser parte, así corría el tiempo, concentrada en lo mío, yo contra el papel, con lápiz y goma para defenderme, pero obvio eso ya no era suficiente todo dependía de mi y solo de mí, yo en la silla rascando de cada neurona saturada de información, información que era solo mía y todo se seguía reduciendo en torno a mí, sola, de nuevo una lagrima escapo, y cayó sobre el dorso de mi mano, el vacio seguía ahí, pero no había porque pensar en eso ahora, la prueba está aquí entre mis manos, consumiéndose mi tiempo, y cada respuesta dejada atrás se iba perdiendo algo de incertidumbre para aquellas en las que existía seguridad y esta incrementaba para aquellas que carecían de una respuesta solida, así se fue desenvolviendo aquel examen.

Tuesday, November 24, 2009

El Erizo, Cap. 11 "El Abismo", Parte I

Los días transcurrieron rápidamente y estos se transformaron en semanas y estas en meses, todo se acoplaba al ritmo de mi vertiginosa vida a la que nunca supe si pude adaptarme, y así el semestre en mi escuela estaba en sus días de agonía; los resultados no lucían tan alentadores, pero aun tenía que pensar en estudiar para los exámenes finales, y eso ya implicaba dificultades, era una semana dura la que se avecinaba, y era absurdo pensar que en este solo fin de semana iba a retener la bestial cantidad de información con la que nos abrumaron a lo largo del curso, de hecho esta era la primera vez que no visite a mi vecina y mejor amiga Viridiana ni ella a mí, e incluso evite usar el teléfono y el Internet para comunicarme con Rodrigo que se había convertido en una especie de amigo o novio, en realidad no sabría definir qué es lo que tengo con él, pero esta semana no estaba para pensar en esas cosas tenía que descansar porque ya no podía retener más información en mi cerebro, cada neurona saturada y eso lastimaba ya mi cabeza. Así que decidí dejarlo por la paz hasta este punto y cenar algo ligero, las sesiones de ejercicio brutal y las extrañas dietas que seguía desde hace tiempo con rigor casi militar no ayudaban ni hacían justicia, de ninguna manera podrían considerarse ideas mías de hecho a la que siempre se le adjudican es a Viridiana, pero al menos era bueno saber que las dos estábamos en la misma actividad era algo que hacíamos dos veces a la semana después de que batalló mucho para convencerme al principio. De solo pensarlo me dolían los grupos musculares que entrenaban pero esta semana iban a descansar para dejar a mi habilidad académica el resto.
Me dirigí al refrigerador, rebosando de alimento de nuevo, era domingo y las compras habían sido realizadas, lo gracioso es que el alimento que abundaba en mi refrigerador eran verduras y frutas, lo que era raro tomando en cuenta de que ya podía elegir mi comida a gusto y contrastaba con el refrigerador de otra de mis amigas Chayo, ese era un refrigerador normal me decía a mí misma, ya que contenía principalmente embutidos, carnes y alimentos enlatados, hace un tiempo pensé dejar mi refrigerador igual, pero por este nuevo estilo de vida la idea en si cambio y ahora abundaban las ensaladas en la dieta, y de vez en cuando los carbohidratos, las grasas estaban totalmente descartadas, aunque me daba mis lujos muy de vez en cuando. Hoy en particular no tenía tantas ganas de cenar pero moría de hambre.
Justo al terminar de cenar, comenzó a sonar mi teléfono, era hora de la llamada de mi madre, y eso no era gran sorpresa, me dirigí sin prisa a él para contestar, - Bueno- dije entre un gran bostezo.
Hola hija, ¿hablo en mal momento?- Efectivamente era mi madre.
No para nada mamá, solo estoy ya un poco cansada, me la he pasado todo el fin de semana con la nariz entre los libros – le dije, casi sin ánimo.
Hay hija, pero los libros son para leer, no para poner la nariz entre ellos- Me dijo en su típico humor, usualmente mi madre hacía esto cuando estaba aburrida o se sentía muy cómoda, y eso último era poco frecuente últimamente.
Jajaja- Dije – Pues parece que las cosas están tranquilas por allá ¿no es así?- Inquirí en seguida para comprobar mi teoría.
Pues sí, todo bastante tranquilo, y unos días más y regresas a casa, hay sorpresas esperándote en casa- dijo con mucha felicidad.
No puedo esperar a ver que trataran, pero tengo una semana pesada, así que mejor dejémoslo en sorpresa, cuanto menos tenga circulándome en la cabeza mejor— dije, y un bostezo escapo en la última “o” de mi mejor.
Si hija nos vemos en unos días, da lo mejor de ti contamos contigo, sabes tu papa me ha estado insistiendo en una cosa pero no creo apropiado decírtelo- Sonaba preocupada.
¿Qué es mamá?, sácalo – No le hacía bien quedarse con las cosas dentro y eso lo sabía muy bien porque ese habito lo teníamos las dos, cuando nos dábamos cuenta de ello siempre presionamos a la otra para que lo saque, en eso se basaba mi relación con mi madre.
Pues quería que te preguntara, si vas a poder conservar la beca, este semestre, ya ves que cambiaron los requisitos - Lo que paso después de eso me es poco claro, sentí como si un avión se hubiera estrellado a toda velocidad dentro de mí, y esto no era nada bueno, en ningún momento pensé en la beca, y lo cierto es que mis calificaciones actuales si bien no eran nada despreciables tampoco eran dignas de una beca, rayos y la otra razón era que si no podía mantener la beca un semestre mis ahorros serían un respaldo para el siguiente, pero también me había olvidado de eso, esto no pintaba bien.
¿Hija estas ahí? – pregunto mi mamá.
Si mamá, no te preocupes tengo todo bajo control – La ironía de la vida debía estar burlándose de mí en estos momentos, la verdad no tenía idea de cómo iba a resultar todo esto, había estudiado como si no hubiera un mañana todas estas horas, y por si no fuera poco ahora tenía que lidiar con esto que mala suerte – Oye mamá aun tengo mucho que estudiar nos vemos en unos días ok.
Muy bien hija mucha suerte, besos- y colgó.
El mundo dio dos vueltas y media antes de detenerse completamente, estaba mareada y abrumada, si estaba estresada antes de que llamara mi mama ahora sí que estaba mucho más allá de el estrés, en un punto entre el ataque de pánico y otro poco más cerca de la locura, tome aire y suspire – ¿Y ahora qué hago?
Salí de mi departamento y la busque, casi sin pensar involuntariamente, toque su puerta y enseguida abrió, ya estaba lista para dormir, me recibió con su típica cordialidad y calidez, esa parte esencial de mi vida, de la que difícilmente podría desprenderme ahora, somos casi la misma cosa una sin la otra.
¿Qué paso? Aun tengo cosas que estudiar – Me dijo un poco preocupada.
Es mucho, solo requiero un minuto – Le dije con los ojos a punto de desbordar lagrimas que ya empezaban a acumularse.
¿Qué sucede estas bien? – Me dijo aún más preocupada.
Es que siento que el mundo se me viene encima, creo que voy a perder mi beca- le dije y la angustia en mi voz me hacia hasta temblar.
Ay, No nena no digas esas cosas- dijo enseguida mientras me lanzaba sus brazos para tratar de tranquilizarme.
En ese momento rompí en llanto ella solo acaricio mi espalda gentilmente mientras me dirigía al sillón para poder sentarme, llore unos segundos o tal vez unos pocos minutos hasta que lentamente iba recobrando un poco la serenidad.
Viridiana observaba pasiva, analítica, pensando en las palabras apropiadas para abordar el tema sin que yo rompiera en llanto de nuevo, eso era una tarea muy complicada, y justo cuando encontraba las palabras adecuadas ella se arrepentía e iniciaba el proceso de nuevo, hasta que finalmente se decidió a hablar.

Friday, October 09, 2009

La cereza del pastel

De repente no supimos que paso y la tarde se cubrio en silencio, no hubo más que decir; simples espectadores lo cinco ahí solo podíamos observar, ella había hecho de las suyas en aquella habitación para cuando decidieron hacer algo; Aquella persona que siempre se preocupo por hacer su trabajo bien, porque será que a ellos les sale todo mal o será solo que le dan mucha importancia al hecho, eso no lo sabre hasta ser yo el que inutilmente compita contra ella, mientras tanto sigo aqui de espectador junto a los demás pero aun queda el sentimiento de querer escapar, la impotencia y el corage no volvieron y ese sentimiento en el pecho era ahora casi imperceptible, esa es solo señal de que el corazón ha iniciado su proceso de petrificación, aún así no se como le hare para sobrevivir si no puedo confiar en nadie, ni siquiera en mí, extraño ser un niño hasta cierto punto, me desespera la madurez me acerca un poco más a la locura, pero quien decide quien esta loco para preguntarselo.

Tuesday, August 04, 2009

El Erizo, Cap. 10 "Damisela en Peligro", Parte III

Así como me fui regrese al edificio de mi departamento, la noche ya había caído para cuando llegue, sin duda esta parte del día se fue bastante rápido, pero mi corazón me decía que aún tenía mucho más por delante, y no era para menos, apenas iba subiendo las escaleras Viridiana ya me esperaba en la entrada de mi departamento.
Detalles, quiero todos los detalles, ya que no me hablaste antes de ir a verlo– Dijo sin vacilar.
Le regrese una sonrisa y le dije – Tu no pierdes la oportunidad verdad.
Abrí la puerta y le dije –pasa dentro te contare todos los detalles.
Se acomodo en mi sillón y coloco las piernas como suelen hacer los niños. Tome un vaso de agua y me coloque el termómetro para revisar mi temperatura y mi acompañante pregunto – ¿Sigues enferma?
No es algo que se quite de un día para otro, bueno pero si aparece de un día para otro, debería irse de la misma manera- le dije, y agregue – Además me hizo pasar un mal rato te lo juro.
No me tengas más en suspenso como estuvo todo- imprimió cierta presión.
Pues, al principio estaba nerviosa, te hubiera llamado pero se me hacía tarde y supuse que seguirías en clase, pues me encontré con él en la fuente, y fue muy directo, fuimos a comer al área de comida rápida.
Ay ese tacaño- interrumpió mi amiga – ¡No puedo creer que siga ahorrando! En fin como estuvo la comida.
Pues en ese momento de maravilla porque moría de hambre.
¿Que comieron?, ya sé que porquerías pero ¿qué porquerías?- Pregunto
Pues hamburguesas- dije con soltura, ella se echo a reír y dijo - Y de seguro pidió una doble especial con ingredientes extra.
Guau, da miedo la forma en que lo conoces- dije sorprendida.
Nunca falla, de hecho creo que es lo único que come el hombre, pero una cosa es cierta amiga, ya nos hemos pasado en calorías y pues no se tu, pero a mi si se me notan tendrás buen metabolismo, pero no creo que te vendría mal bajarle y te invito al gym.
La mire con incredulidad y dije- De veras crees en eso- me eche a reír.
Es en serio- se defendió y me lanzo una almohada- Y ¿luego?
Pues estuvimos platicando, pues de la escuela – obviamente iba a omitir que gran parte de la tarde el tema central fue ella- y temas triviales, pero lo que me sorprendió fue que me preguntara por mi ex.
¿Y eso te afecto o te molesto?- pregunto con gran interés.
Pues de momento no supe como tomarlo así que evadí el tema y fue cuando me desmaye.
¿Qué te qué?
En ese momento sonó el beep que anunciaba que el termómetro había finalizado de tomar la medición de mi temperatura corporal, interrumpí la conversación para hacer la lectura 36.8° bastante aceptable, pensé, mientras mi amiga me miraba con ojos de incredulidad y también con cierto tono acusatorio.
Es que estaba bien, pero el sol y el aire acondicionado no ayudaron mucho- le dije.
Pues debiste posponerlo- Reto.
Si lo sé y me sentí mal, por el bochorno- Dije un poco avergonzada.
Pues es lo mínimo, pudo haberte pasado algo muy malo, como una convulsión o algo así- me regaño.
No crees que una convulsión es algo exagerado, yo creo que me descompense por la comida, el clima y estar enferma- me defendí – En fin entiendo que me la jugué pero valió la pena.
Dime en qué mundo cabe medio morirse para ver a un galán, solo que estemos en el Medioevo y aun así eso no lo hace cualquiera- dijo.
Si seguro debí haber perdido un tornillo en tu departamento – le dije
Luego te lo paso- contesto a mi ataque.
Bueno pues obviamente se espanto y pues hablamos de la enfermedad y de lo que íbamos a hacer con nuestra relación o lo que sea- los ojos de mi acompañante brillaban, estábamos de nuevo en el punto - ¿Y? – logro preguntar.
Pues me confunde, creo que quiere que seamos amigos con privilegios o algo similar- se echo a reír y pregunto - ¿Y tú que esperabas?
No lo sé, la verdad iba sin expectativas- Me daba pena admitir que iba a proponerme un noviazgo siendo que desde el día que nos conocimos el me juró que nunca lo iba a hacer – Supongo que eso está bien.
No lo sé, siento que está confundido, raro en el. Intenta hacer las cosas como siempre pero algo es diferente, mejor hablo con el respecto a esto.
Y tu ¿Cómo estas con todo esto?- Pregunte ahora que se prestaba la ocasión.
Pues yo también estoy confundida es una situación muy graciosa, e ilógica, porque ninguno de los dos se arriesga a nada.
Crees que debería… no me dejo terminar- No déjalo que el haga todo, creo que tienes el poder de someterlo, solo consúltame cuando vayas a hacer una tontería.
Bueno tú lo conoces mejor que yo- agregué
Si ya verás que tienes las de ganar- y me guiño el ojo.
Tengo mil cosas que hacer y ya es tarde, nos vemos mañana, amiga- dijo mientras se dirigía a la salida, la acompañe y me despedí de ella y le dije – Yo también nos vemos mañana.
Tome mis cosas de la escuela y me puse a trabajar, no era mucha tarea, pero solo me enfoque en lo que urgía, leí y me prepare para la clase del día siguiente hice una cena ligera, pensando en lo que me había dicho Viridiana apenas unas horas sobre las calorías, y aunque en lo último en que pensaba era en que iba a subir de peso lo cierto era que ni siquiera en mi casa comía tanto como lo hacía ahora, así que me pareció “sano” racionar los alimentos, lo que era irónico pues apenas hace unas horas no había pensado en mi salud y eso m hacía sentir increíblemente tonta. Definitivamente el mundo de la vieja Mariana choca con el de la nueva Mariana, y a pesar de todo lo demás este mundo me agradaba mil veces más porque siempre ocurría algo nuevo y diferente y eso me hacía sentir feliz, con esas ideas en la cabeza me fui a dormir, definitivamente aquí y ahora soy la persona más feliz del mundo, aunque es cierto que hay miles de cosas que extraño de mi vieja vida, como mis viejos amigos, ser la mejor en todo y sobre todas las cosas a mi familia. Pero ahora todo eso es diferente, y me siento cómoda y feliz, aun me falta luchar más para encontrar lo que hace falta, pero cada día estoy más cerca de lo esencial, al menos eso creo.

Fin de la Primera Parte